EL CANDIL
NÚMERO 80 ANNO III
PRIMERA CLARIDAD
De vez en cuando se producen casualidades curiosas.
Hace unos días el jefe de la oposición se reunió con el embajador usamericano y después con fiscales conservadores, que le transmitieron la necesidad de presentar una moción de censura para cambiar de gobierno a fin de derogar determinadas leyes que les resultaban desagradables. Se unen a los miles -entre cuarenta y cien mil según opiniones- que pidieron lo mismo durante la concentración de Moncloa entre retratos de Franco agradeciéndole cuarenta años de paz y prosperidad, como el que portaba una mujer cuarentona, y gritos de “Sánchez hijo de puta”, lema muy querido por estos patriotas. Este canto, por supuesto, se enmarca dentro de la libertad de expresión, por lo que no representa delito alguno al no atentar contra el honor de presidente según han dictaminado algunos jueces; pero ¿qué pensarían sus señorías, los plumillas subvencionados y los compañeros de partido, si los cánticos fueran: “Feijóo, hijo de puta”? Ya habría escrito “p'alante” el señor Jefe de Gabinete autonómico.
Siempre me ha resultado curioso que estos salvapatrias planteen sus reclamaciones en nombre de España o por España en vez de por los españoles o en nombre de los españoles. ¿Acaso consideran que son sus portavoces? ¿Acaso consideran deshabitado el país y por eso hablan con tanta ligereza? ¿Acaso pretenden deshabitarlo o crear un carnet de españolismo imprescindible para poder residir en el país y, hasta que no se implante, somos todos provisionales o presuntos?
También es destacable que ninguna instancia judicial superior a los fiscales haya dicho nada o pedido explicaciones por una reunión que discute la manida independencia judicial, salvo que se reunieran a título personal, como ciudadanos de a pie, con el jefe de la oposición; algo discutible cuando la prensa habla de “fiscales conservadores”. ¿Se ha equivocado el cuarto poder?
Ya que jueces y fiscales se ofenden y protestan cuando algún ministro duda de su imparcialidad ante juicios y sentencias que afectan a compañeros de su partido o cargos nombrados por el gobierno actual, pues parecen considerar que afecta a su prestigio, también deberían opinar cuando alguna instancia judicial se reúne con el jefe de la oposición o cualquier político de otro partido; pues nadie se reúne con un dirigente para preguntarle por la familia o por su salud, sino para pedir algo o influir sobre algo, es decir, para hacer política, y los miembros de la judicatura deben ser imparciales o... parecerlo.
Lo que nos lleva a la incomprensible, para mi, distinción entre jueces y fiscales conservadores y progresistas. Al admitir esa condición, ¿no están reconociendo cierto sesgo en sus acusaciones y sentencias? ¿No están diciendo que no son imparciales y que su trato al acusado dependerá de su afiliación política o su nivel económico? Entonces, ¿puede juzgar o decidir las vidas ajenas alguien que actúa con prejuicios en vez de juicio? ¿Es razonable mantener en libertad a un empresario corrupto, porque asegura tener pruebas contra un exmiembro del gobierno actual, y que no ha presentado hasta la fecha, mientras participa en la citada manifestación de Moncloa? ¿Cabría pensar cierta afinidad ideológica entre este empresario y la fiscalía que lo mantiene libre a cambio de palabras nada más?
¿Acaso tenía razón el fiscal europeo de Estrasburgo, cuando afirmó que: “el Pp no es un partido político, sino una organización mafiosa y criminal que corrompe instituciones”?
Por otro lado, un juez acusa al expresidente Zapatero -¡Qué escándalo!... El primer expresidente investigado, mientras los anteriores realizan actividades similares que nunca han levantado sospechas... ¡Qué escándalo!- de “encabezar y organizar una trama internacional, tráfico de influencias, falsedad documental y posibles delitos vinculados al cobro de comisiones y blanqueo de capitales”. El auto del magistrado también considera cómplices necesarias a las hijas del dirigente a través de su empresa por “crear facturas falsas para la trama”. La denuncia parte de la Fiscalía Anticorrupción tras alertas de Francia, Suiza y Usa. Tras el consiguiente registro de la UDEF en el despacho profesional del político, se incautó material diverso como teléfonos móviles, ordenadores y numerosa documentación, así como el contenido de una caja fuerte existente en el lugar. Este último detalle ha generado escándalo y sospechas en ciertos ámbitos politicos y periodísticos ¿Qué persona honesta tiene una caja fuerte en su domicilio, o en su despacho, o en cualquier otro lugar? En su interior, encontraron numerosas joyas -cuya fotografía ha salido en la prensa, algo ilegal según algunos jueces- que el político justifica como "parte de una herencia de su mujer". Días después, un tasador consultado por el juez instructor las tasó en un millón trescientos mil euros. Estos dos detalles: la caja fuerte y las joyas, ya constituyen pruebas de culpabilidad para algunos periódicos y televisiones y, por supuesto, los partidos políticos de la oposición y sus afines. El auto sigue la citada investigación de la UDEF e incluye indicios, sospechas y opiniones policiales que, en todo caso, suponemos que el instructor deberá convertir en pruebas contra el acusado. No obstante, Vox ya ha pedido su entrada en prisión por la posible destrucción de pruebas. Ya saben: al enemigo, ni agua. La espectacularidad del caso ha servido también para que: primero, se hable poco de los juicios de la Kitchen, la Púnica, la Dana, las residencias y del novio defraudador de la presidenta madrileña, aunque debe ser una casualidad; segundo, para que la leal oposición y sus medios subvencionados consideren sospechoso -cuando no culpable- al expresidente, porque un mensaje incluido en el auto habla de un tal “Z, Zorro o ZZZ” , que el instructor relaciona con Zapatero -único apellido conocido que comienza con esa letra- que mantuvo relaciones con Venezuela, otro de los actores de la presunta trama; tercero, para presionar a los socios del actual gobierno para abandonarlo y facilitar una moción de censura que lleve, por fin, a Feijóo a la Moncloa y nos salve de la “irrespirable atmósfera de corrupción que nos rodea”. De momento, la posible corrupción socialista está investigándose, mientras que la que afecta al PP está en fase de juicio como los ya citados; aparte de las tres condenas firmes por ese motivo dictadas contra este partido. Incluso algunos tertulianos y periodistas osan afirmar que todo es un “golpe de estado político-judicial para derrocar al gobierno"; ya que, como el Pp no puede conseguir el poder por las buenas, lo intenta por las malas. Tampoco vamos a incidir en los antecedentes democráticos del primer partido de la oposición.
La semana siguiente otro juez envió a la UCO a la sede central del Psoe en la calle Ferraz para recabar documentación y pruebas de una presunta trama encabezada por el encarcelado Santos Cerdán -aunque el magistrado afirma en su auto que no pudo realizarse sin el conocimiento del "One"- y vinculada al llamado caso "Leire Díez", la "fontanera socialista" que realizó actividades para "atacar a jueces y fiscales que investigaban al Psoe por posibles ilegalidades". (Curiosamente un periódico publicó la noche anterior la personación de la UCO en la sede socialista. ¿Cómo se enteró? ¿Debería investigarlo el juez?). No se discute que pueda ser cierto, pero ninguna autoridad judicial investigó, ni ninguna organización cívica como Hazte Oír, Manos Limpias o Abogados Cristianos denunció, al portavoz del PP en el Senado en 2018, señor Cosidó, tras afirmar que "controlaremos (el PP) la Sala Segunda -del Supremo- desde atrás". ¿Es otro ejemplo de independencia judicial?
Días después, el segundo teniente complutense y líder de Vox en Alcalá, donde gobierna en coalición con el PP, fue denunciado por acoso laboral y sexual por la directora del departamento jurídico y el interventor municipal. Ambos partidos han pedido “la presunción de inocencia para el munícipe”, la misma que han negado desde un principio al exvicepresidente Zapatero; pues parece que la ideología determina el nivel de derechos que tiene cada uno.
“¡Más madera!”.
PRIMERA CLARIDAD BIS
MADRID (70.500 prisioneros)
Alcalá de Henares: 1937-1939. Manicomio. Posterior prisión.
Aranjuez: 1939-1940. Convento de San Pascual.
Guadarrama: 6500 prisioneros. Ubicación desconocida.
Leganés: 2000 prisioneros.
Carabanchel-Campamento: 5000 prisioneros. Cuartel militar en intersección Avenida de los Poblados-Carretera de Extemadura.
Madrid: Antigua Plaza de toros de Vistalegre.
Chamartín de la Rosa. Campo de fútbol. 15.000-20.000 prisioneros.
Cuartel de la Montaña. 1939. 4000 prisioneros.
C/. Guzmán El Bueno. 1939. 300 militares republicanos.
El Pardo. 9000 prisioneros. Ubicación desconocida.
Grupo Escolar “Miguel de Unamuno”. Actualmente existe un colegio con ese nombre en la calle Alicante, distrito de Arganzuela que podría ser el mismo. 1939-1942. Batallones de trabajadores.
Plaza de toros Las Ventas. 1939.
Estadio Metropolitano.
Estadio de Vallecas. 9500 prisioneros.
Perales-Chinchón-Tielmes: 3500 prisioneros en total.
Pinto: Campo militar.
Pozuelo de Alarcón: 1939. 6500 prisioneros. Campo de Retamares.
Rivas-Vaciamadrid: 3000 prisioneros.
SEGUNDA CLARIDAD
- Una mujer llamada María del Mar desea abandonar la iglesia católica y el obispado la bautiza como María del Mal.
- Despiden a un teletrabajador que se llamaba a sí mismo para no atender clientes.
- La Comunidad gallega celebra siete campeonatos de caza de zorro el 7 de enero, cuando la temporada (de caza) termina el 6.
- El régimen talibán decapita maniquíes femeninos para reducir la lujuria masculina.
- "Para evitar infecciones bacterianas, no chupéis los grifos". Cartel de la biblioteca de la Universidad de Murcia.
- Canarias exige más cuota de pesca de atún rojo, aunque no consigue capturar la que ya tiene asignada.
- "Hice la letra del Himno de España, porque la letra actual no me gusta", Marta Sánchez, cantante.
- El club de fútbol de Bonrepós i Mirambell (Valencia) ofrece una cena a sus jugadores juveniles, para conmemorar una victoria, durante la que se les sirvió alcohol y disfrutaron la actuación de varias strippers.
TERCERA CLARIDAD
YOLANDA
“Yolanda” canta Pablo Milanés a través de la radio. Yolanda tararea Yolanda", joven madre de veintidós años, mientras prepara un poco de pasta para la cena.
Son las nueve y media de la noche y su hijo Pedrito, de cinco años, duerme plácidamente en la habitación. Un segundo descendiente crece en su interior.
El familiar sonido del ascensor y el tanteo de una llave buscando el ojo de la cerradura le iluminan el rostro. Su marido Pedro regresa a casa tras catorce horas de duro trabajo en la obra. Tras limpiarse la cara en el delantal, avanza sonriente por el pasillo, tarareando la hermosa letra de “Yolanda”, esa mujer a la que tanto amó el cantante cubano, como Pedro a ella.
Sin dejarle cerrar la puerta, abraza a su hombre y le besa en los labios con ternura. Enseguida detecta el olor a alcohol, pero comprende su derecho a divertirse un rato con los compañeros tras la jornada laboral.
Pedro le devuelve la caricia sin pasión, lo que Yolanda achaca al cansancio y el desencanto. Regresa a la cocina, mientras él enciende el televisor, se prepara un cubalibre y se concentra en un partido de fútbol.
- ¿Qué tal el trabajo, cariño? – le pregunta, mientras escurre la pasta.
- ¡Cállate, y déjame ver la tele!... ¡Apaga ese maldito cacharro! – responde con grandes voces.
Yolanda apaga la radio, y se reúne con su marido en el pequeño salón de la vivienda. Entre carantoñas, le recuerda que su primogénito duerme en la habitación contigua. Pedro gruñe una frase de la que sólo entiende la palabra “mío”.
Vuelve a la cocina para freír unos filetes de cerdo, mientras tararea la letra de “Yolanda” con la vista brevemente perdida en el alicatado. De repente, la sobresalta una presencia tras ella. Su marido está pegado a su espalda y la besuquea el cuello, mientras intenta subirle la falda.
- Recuerda lo que nos dijo el tocólogo.
- ¿Qué te pasa, estrecha?... ¿Has olvidado tus deberes conyugales? Estoy currando todo el puto día y, encima, me niegas la mínima satisfacción. ¿Qué has hecho hoy? ¿A quién has visto? ¿Con quién has hablado?
- Tranquilízate, Pedro.
- Esta noche te clavo en la cama, por mi madre – afirmó el aludido, mientras salía de la cocina.
Amargos recuerdos de pasadas vejaciones acuden a su mente, aunque Yolanda lucha por apartarlos para proseguir su tarea. Tras retirar la sartén del fuego, saca el mantel, las servilletas y los cubiertos de un cajón y los coloca en el centro de la mesa. Su marido sigue viendo el partido de fútbol, ajeno a todo.
Continua con los vasos, el pan, el postre y una botella terciada de vino. Pedro sigue con la retransmisión deportiva.
- Podrías ayudarme un poco, ¿no te parece? Estoy de siete meses.
- No haberte puesto debajo – contesta su marido.
- ¿Has discutido con alguien? ¿Has tenido un mal día en el trabajo?
- ¡Qué me dejes escuchar la televisión, coño! – grita él, mientras se levanta de un salto y la mira amenazador-. ¿En qué idioma tengo que decírtelo?
Yolanda guarda silencio, domina una lágrima rebelde, y se inclina para ajustar el mantel a la mesa. El marido aprovecha su posición para levantarle la falda y pegarse nuevamente a su espalda, mientras susurra:
- Yolanda, bonita, dame el aperitivo.
La mujer vuelve a rechazarle, alegando su estado; pero él vuelve a recordarle sus obligaciones.
- Soy tu marido y me perteneces, así que no puedes oponerte a mis deseos.
- Podríamos poner en peligro al bebé.
- ¡Y a mí qué! No voy a estar a palo seco, porque la señora esté preñada. ¡Soy un hombre!
- Espera, al menos, a que terminemos la cena.
- Si continúas en ese plan, me lo buscaré fuera, Yolanda. ¡Advertida quedas!
Luego, se sienta gruñendo en voz baja, y se sirve un poco de vino. Yolanda le presenta un plato con pasta y, después, se acomoda frente a él; mientras le desea buen provecho.
A pesar de sus arranques de ira, quiere a su marido, un hombretón de veinticinco años, guapo y bien plantado como pocos al que persigue la mala suerte; como cuando le pillaron vendiendo hachís a la puerta de un pub, o cuando volvieron a detenerlo por pasar caballo, estando con la condicional. Parecía que Pedro siempre estaba en el lugar equivocado en el peor momento posible, argumentaba Yolanda. Se casaron durante un permiso, tras concebir a Pedrito durante un triste vis a vis en la cárcel. Ella tenía diecisiete años y Pedro fue el novio más elegante del barrio. Luego, se fue avinagrando poco a poco, mientras le rechazaban en todos los trabajos por sus antecedentes penales y sus antiguos amigos le daban la espalda por pringao. Comenzó a beber y a perderla el respeto, pero ella sabía que su suerte cambiaría algún día y todo volvería a ser como antes.
- Esta comida está fría –grita Pedro, mientras tira el plato al suelo.
- Si no me hubieras interrumpido con tus exigencias, habríamos comido antes.
Su marido se levanta, camina hasta ella y la abofetea la cara, mientras exclama:
- No me digas lo que debo o no debo hacer.
Después, le propina un puñetazo que la tira al suelo y le corta el labio. Yolanda reconoce el viejo sabor de la sangre.
Pedro continua la paliza con fría precisión: golpes en la cabeza y la cara, patadas en el vientre y los riñones... Yolanda se protege con las manos, mientras llora y pide auxilio a sus padres, que viven debajo.
- Como suba el cabrón de tu padre, le rajo, mala puta – amenaza Pedro; mientras le golpea la cabeza contra el suelo.
Pedrito comienza a llorar y su padre, tras culpar a Yolanda de haberlo despertado, entra en su alcoba y le abofetea con saña, mientras grita:
- ¡Cállate, hijo de puta, cállate!
El niño aumenta la fuerza y frecuencia del llanto, encorajinando más al padre, quien, cogiéndolo de los brazos, lo lanza contra el suelo.
Entretanto, varios vecinos, entre los que se encuentra la madre de Yolanda, golpean la puerta y piden que les abran.
La joven recobra el sentido en el preciso momento en que su marido arroja a Pedrito por la ventana.
Sangrante y asustada, se incorpora y avanza hacia Pedro, quien, ciego de ira, amenaza a los curiosos que se han congregado en la calle al oír el impacto de la criatura contra el suelo. Le golpea con rabia, con miedo, con desesperación. El hombre gira sobre sí mismo, y la empuja con todas sus fuerzas. Yolanda sale trastabillada hacia atrás, tropieza con el plato de la pasta que había caído al suelo, y se golpea en la nuca con la mesa de fumador. Vuelve a desvanecerse.
Pedro abre la puerta del domicilio, aparta con malos modos a los vecinos y baja a la calle. Entra a un bar cercano y pide un cubalibre. Cuando le detiene la policía, está comentando al camarero que se ha ganado la bebida.
- ¿Se llama usted Pedro Bermúdez? – preguntó el policía.
- Sí, ¿qué pasa? – respondió el detenido.
- ¿Recuerda haber golpeado a su esposa y arrojar a su hijo por la ventana?
- Son míos y hago con ellos lo que quiero.
- El niño ha muerto – le informó el agente.
- Ese hijoputa ya no molestará más – contestó impasible el hombre.
- A su mujer la están operando de un coágulo en el cerebro. Tiene pocas posibilidades.
- ¡Qué más da! Mañana tendré que volver a la obra.
- Lo dudo mucho, señor Bermúdez. Con sus antecedentes y la denuncia que ha presentado su suegra, lo más probable es que cumpla una larga condena.
- Tenía que haberme ocupado de ella hace tiempo, ya que mi suegro no parece capaz – afirmó con frialdad.
- ¿Qué le han hecho las mujeres?
- ¡Nada! Yolanda es mía y, por tanto, tengo pleno derecho sobre ella.
- ¿Está seguro? – insistió el policía.
- Dame un pitillo y cierra el pico.
- Su mujer ha perdido el hijo que esperaba.
- Un hijoputa menos.
- ¿No está arrepentido al menos?
- ¿Por qué? Yolanda cometió un error y tenía que pagar por ello. Además, no enchironan a nadie por utilizar sus propiedades.
En ese instante, se reunió con ellos un hombre de mediana edad y gafas sin montura, vestido con un arrugado traje negro, que se presentó como:
- Romualdo Moreno, el abogado de oficio.
Después, se dirigió a su defendido con la conocida recomendación:
- Puede presentar denuncia, si considera que le someten a malos tratos durante el interrogatorio, y recuerde que tiene derecho a guardar silencio; porque todo lo que diga puede emplearse en su contra.
Lejos de allí, acostada en una cama de la Unidad de Cuidados Intensivos, Yolanda tarareaba por última vez la hermosa canción de Pablo Milanés.
CUARTA CLARIDAD
- Los agujeros de asesinato o meurtriéres son orificios en el tech, una puerta o en el pasadizo de una fortificación a través de los que los defensores podían disparar, lanzar o verter sustancias u objetos como rocas, flechas, agua o aceite hirviendo, arena caliente o cal viva sobre los atacantes. El aceite hirviendo rara vez se usaba debido a su costo.
- La Guerra de Vietnam duró de 1955 a 1975. El principal objetivo usamericano era impedir la implantación de un régimen comunista en la zona, por lo que no dudó en apoyar al dictador vietnamita Ngo Dinh Diem (que terminó asesinado). Tras cerca de dos millones de víctimas civiles, 1'1 millones de combatientes comunistas, cuarto de millón de vietnamitas del sur (Vietcong), 58.200 muertos yanquis y miles de mutilados y enfermos mentales por el conflicto, el 30 de abril de 1973 se proclamó la República Socialista de Vietnam unificada tras los Acuerdos de Paz de París que supusieron la salida de tropas usamericanas de la zona y el comienzo de una guerra civil que terminó con la toma de Saigón, capital de Vietnam del Sur, en 1975 por las tropas comunistas del norte. Es decir, la masacre sirvió para la creación de tres países izquierdistas en la zona: Vietnam, Camboya y Laos; lo contrario de lo que pretendían los yanquis.
- El caucho fue un monopolio amazónico hasta que el inglés Henry Alexander Wickham trajo al Jardín Botánico de Kew, Londres, 74.000 semillas del árbol del caucho en una maniobra conocida como “el secuestro botánico del siglo”. Pronto surgieron plantaciones industriales en Malasia, colonia inglesa hasta el siglo XX. En 1930, el yanqui Firestone lo introdujo en Liberia para asegurarse la producción de materia prima para sus neumáticos.
- Se trata de una enorme cisterna construida cerca de Jaipur, en la India, construida durante el reinado del rey Chand sobre el año 800 d.C. Mide 20 metros de profundidad y consta de 3500 escalones en 13 niveles sucesivos. Se llama Chand Baori o cisterna escalonada de Chand,
- "El fascista habla continuamente de corrupción. Lo hizo en Italia en 1922, en Alemania en 1933, en Brasil en 1964. Acusa, insulta, ataca, como si fuera puro y honesto. Pero el fascista no es más que un delincuente común, un sociópata que hace carrera en la política".- Norberto Bobbio, jurista, abogado, politólogo y filósofo italiano fallecido en 2004.





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