EL CANDIL
NÚMERO 85 ANNO IV
PRIMERA CLARIDAD
El pasado mes de junio se reunieron en San Antonio, Texas, mujeres conservadoras cristianas en el evento Women's Leadership Summit 2026, cuya traducción dejo en manos de lectores más entendidos que yo. Entre los temas que trataron cabe destacar el derecho al voto de la mujer en Usamérica.
Las damas aludidas defendieron el papel tradicional de la mujer: esposa, ama de casa, antifeminista, sumisa, pasiva (lo que no impide que pueda transformarse en una señora descocada frente al baile insinuante de un stripper, mientras le mete billetes en el diminuto bañador que cubre sus vergüenzas), temerosa de Dios, contraria al aborto, patriota, proisraelí, fan del equipo de beisbol o de fútbol americano de su ciudad o Estado, anfitriona perfecta, madre abnegada que lee la Biblia a sus hijos y cuida con mimo su jardín, mientras mira con recelo a cualquier extraño que pase frente a su casa; especialmente si su piel es más oscura que la suya.
Una de las ponentes fue Savannah Faith Stone, de 21 años y casada desde hace tres, quien declaró que “para vivir una vida virtuosa y abundante como mujer se deben rechazar los ideales feministas, pues pretenden destruir los valores familiares y los matrimonios”. En la misma línea añadió que “si bien el feminismo trata sobre la igualdad entre los sexos y el poder de decisión de las mujeres sobre sus vidas, en realidad es un movimiento malvado financiado por las personas más ricas para destruir el matrimonio y las familias. La Biblia nos enseña que hombres y mujeres fueron diseñados para depender unos de otros, para apoyarse, para construir juntos. Ese es el diseño de Dios para nosotros”. Por desgracia, no pudo señalar el o los versículos de la Biblia que sustentan esta afirmación. También defendió la idea de instaurar “un voto por hogar”, pues "las mujeres tienden a preferir candidatos más liberales"; por lo que podemos inferir que los varones norteamericanos son mayoritariamente conservadores.
Desde esta creencia, muchas de las participantes se manifestaron dispuestas a perder su derecho al voto para construir un país más conservador, cristiano y americano en el que tal vez, apuntamos, Dios sea sustituido por Donald John Trump, el nuevo Mesías para sus incondicionales.
Añaden que, al ser cabeza de familia, su marido está más que capacitado para votar por ellas, aunque el voto sea personal e intransferible. Es posible que exista otro versículo que indique lo contrario y permita cambiar la ley electoral usamericana tal y como el citado Trump pretende hacer con el voto por correo.
La enmienda 19, promulgada durante los años 20 del siglo pasado, garantizó el sufragio femenino tras décadas de lucha para conseguirlo y estableció que “ni el gobierno federal ni ningún Estado, sea cual sea su ideología, pueden negar ni coartar el derecho al voto por motivos de sexo”. Por tanto, se puede renunciar a votar, pero no al derecho al voto; aunque nada impide que existan mujeres que puedan hacer campaña para que todas sus congéneres lo pierdan. Claro que, para perderlo, deberían renunciar a la ciudadanía norteamericana y a todas las ventajas que conlleva, haber cometido delitos graves o padecer alguna discapacidad mental.
Tal vez esta última condición sea el camino más factible para conseguir su objetivo.
PRIMERA CLARIDAD BIS
LA RIOJA: (21.000 reclusos).
Haro: 20.000 prisioneros “inútiles”.
Logroño: 1937-1939. 1.000 reclusos. Plaza de toros “La Manzanera”.
SEGUNDA CLARIDAD
-Una congresista republicana usamericana confunde a la Gestapo con el gazpacho.
- Un escultor italiano vende una obra inexistente y recibe una demanda de otro norteamericano, por plagio.
- Arabia Saudí descalifica a cuarenta y tres camellos de un concurso de belleza por llevar bótox.
- Santa Mónica estrena pestañas nuevas al regresar al monasterio de la Encarnación.
- Denunciado un hombre por intentar vacunarse con un brazo de silicona.
- El decano de la Universidad de Vigo pierde unas elecciones en las que era el único candidato.
- Vestido de gala de un espectador durante el reciente campeonato de tenis en Wimbledon, suburbio de Londres. (Es bueno saber que sigue habiendo adultos).
- Los fans de Harry Potter logran reubicar un cable submarino para que no pase por la tumba ficticia de Dobby, un elfo doméstico personaje de la saga. Ahora pasa cerca de enterramientos humanos de la Edad del Bronce.
TERCERA CLARIDAD
LA BELLA ISABEAU
Jean amaba apasionadamente a Isabeau, la hermosa, gentil y prohibida Isabeau.
Jean, quinto señor de Armagnac, antiguo condado de la brava Gascuña, cuna del brandy homónimo de cuarenta grados obtenido tras la lenta y paciente destilación de vinos blancos secos de cuatro cepas diferentes, y de héroes tan reales como Charles Batz de Castelmore, D'Artagnan, Isaac de Porthau, Portos, Armand seigneur d'Athos, Athos, y Henri D'Aramitz, Aramis, inmortalizados por la afortunada pluma de Dumas como los Tres Mosqueteros.
Jean estaba obsesionado con Isabeau desde que la conoció en el castillo condal. Su amada imagen le acompañó durante la Guerra de los Cien Años contra los invasores ingleses que libró junto a Carlos VII, el Valois capeto, quien derrotó a los britanos y a sus aliados borgoñones con la ayuda de Jehanne Darc, Juana de Arco, cuyo martirio en la hoguera permitió en Ruán en 1431. Pensar en que se reuniría con su amada Isabeau de nuevo en la fortaleza familiar, que volvería a besar sus labios cálidos y suaves, que volvería a abrazar su talle breve, pero sólido, mantenía su esperanza, su fe, su valor ante el enemigo que pretendía conquistar su tierra.
Cuando se reunió con ella, Isabeau le recibió deslumbrante, risueña, orlada por una luz irreal, pero poderosa, que le hizo pensar en Nuestra Señora de Rocamadour, de la que ambos eran devotos creyentes desde que se apareció a su padre y le convenció de que no partiera a la guerra y abandonara a su esposa a merced de intrigas y posibles pretendientes.
Su amor era tan intenso y sincero que se enfrentaron al mundo para vivir su pasión, su deseo irrefrenable, su necesidad de estar siempre juntos como uno solo. Jean obligó a su capellán, bajo pena de muerte, a oficiar la ceremonia que los convirtió en esposos. El obispo Jean Jouffroy, de la diócesis de Arrás, intercedió ante el Papa Pío II para explicarle que la situación era el resultado de la pasividad paterna. Añadió que su cariño era tan fuerte que el conde Jean se había negado a enviarla a un convento como mandaban las buenas costumbres y, ya puestos, solo era un ejemplo más de una larga tradición entre la nobleza gascona.
Tres hijos alegraron la vida de Jean e Isabeau, la hermosa, gentil y prohibida Isabeau.
Enemistado con el monarca tras usurpar los derechos reales e independizarse de su autoridad, Carlos VII envió dos ejércitos contra él. Tras la derrota, Jean V de Armagnac se refugió en la corte de Aragón con Isabeau y sus descendientes; desde donde organizó una guerrilla que acosaba a las tropas reales con el fin de recuperar sus propiedades. Ante la disparidad de fuerzas, el rey aragonés le aconsejó viajar a Roma para convencer al Papa de que intercediera ante el monarca francés para obtener su perdón. Generosos como otros muchos de su estirpe, algunos cardenales le vendieron una dispensa, que resultó ser falsa; por lo que sufrieron juicio y escarmiento. Ante la negativa real a perdonar sus ofensas, Jean regresó a Aragón. Fallecido Carlos VII, su sucesor, Luis XI, le perdonó y devolvió sus tierras; pero Jean, orgulloso y visceral, se unió a la Liga del Bien Público junto al hermano del monarca y otros nobles contrarios a la política autoritaria de Luis, quien terminó derrotando a la Liga y vengándose de sus integrantes. Para no aburrirse, Jean comenzó a conspirar con los ingleses contra su legítimo rey, quien harto de sus veleidades, confiscó sus tierras y envió a su yerno, Pierre de Beaujeu, para administrarlas; pero se encontró con la pertinaz rebeldía de Jean V de Armagnac, quien reconquistó varias plazas, aunque no pudo conservar Lectoure, asediada por el obispo de Albi, el ya citado cardenal Jauffroy. Al día siguiente, Jean aceptó la capitulación y ordenó abrir las puertas de la ciudad. Aprovechando una escaramuza, varios soldados apuñalaron a Jean hasta la muerte. Después comenzaron el saqueo y la masacre de los habitantes.
De este modo tan trágico terminó la apasionada historia de amor entre Jean y la hermosa, gentil y prohibida Isabeau en 1473. Poco después moría ella, quizá de tristeza o asesinada como castigo a su amor furibundo, a los cuarenta y cinco años. Jean e Isabeau, amantes y hermanos, mundos completos, valientes, orgullosos de su destino implacable.
NOTA: Dos apuntes aclaratorios: primero, la historia está basada en hechos reales; segundo: Isabeau se pronuncia Isabó.
CUARTA CLARIDAD
- En la nación de los feacios (habitantes de Corfú), el adulterio cometido por la mujer se castigaba con la muerte, mientras que, al hombre, se le reprendía; sobre todo, cuando ella era fea. La princesa Nausicaa, nuera de Ulises, se libró de morir ajusticiada, porque, delante de los jueces, se excusó diciendo: “No incurrí en adulterio, sino en gula” y, después, levantó la túnica de su amante por encima del pubis. Como la gula no era delito, declararon inocente a Nausicaa, pero confiscaron a su amante.
- La Sendai Daikannon es la quinta estatua más alta del mundo con sus cien metros de envergadura. Representa a la diosa japonesa Kannon. En la mano derecha sostiene la gema de los deseos nyoihoju, y en la izquierda, un matraz con agua. Un ascensor interior traslada a los visitantes hasta el mirador de la parte superior de la escultura.
- Jabal al-Fil o Roca del Elefante está en la ciudad saudita de Al-Ula, antiguo enclave de la ruta del incienso. Mide 52 metros de altura x 45 de longitud. Como cabe suponer, es uno de los reclamos turísticos más importantes de la zona junto a numerosas tumbas rupestres nabateas. Otro dato curioso es que la palabra alfil significa el elefante.
- Togankawha es de granito y tiene forma de manzana partida por la mitad. Los expertos la calculan unos ciento veinte millones de años de antigüedad. Puede admirarse en el mar de Tasmania, a cincuenta metros de la costa, entre las localidades de Kaiteriteri y Marahau, dentro del Parque Nacional Abel Tasman, en Nueva Zelanda. Según los maoríes se formó durante la lucha de dos dioses por poseerla. En este idioma, significa “roca abierta de estallido”. Los citados expertos, siempre más prosaicos, aventuran la hipótesis del agua congelada como causante de su rotura.
QUINTA CLARIDAD





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