domingo, 27 de septiembre de 2026

candil 88


                            EL CANDIL

NÚMERO 88  ANNO IV




PRIMERA CLARIDAD


Recientemente Zanahorio Trump ha aprobado el cambio de nombre del lago Ontario, mitad yanqui, mitad canadiense, en represalia contra el gobierno de este último país por atreverse a responder con aranceles a los que Zanahorio les puso antes. Desde ese momento, inmortalizado días después por Google, el lago se denomina “Lago América” como cabía esperar de un soberbio melómano como Zanahorio.

Es democrático todo lo que hace y dice un dirigente elegido democráticamente, aunque se comporte como un tirano o un niño malcriado. Como siempre, una vez jurado el cargo, el resto de la población ni pincha ni corta por respeto a la democracia y a las represalias del líder democrático.

El diputado Figaredo exige la caza de los inmigrantes que, según muchos, han invadido Ceuta, una ciudad autónoma españolísima, como dijo la ministra Robles, de la que muchos de sus actuales defensores nunca se habían preocupado hasta ese momento, como el gran timonel Aznar, que visitó el lugar para exigir la vuelta a su país de todos los migrantes, soliviantar los ánimos y denunciar la inacción gubernamental, cuyo comportamiento siempre es discutible con mayor o menor razón según la afinidad de cada cual. De paso, también para arañar algunos votos. Otros llegaron al enclave a bordo de sus yates y saludaron a los curiosos como si fuesen grandes descubridores. Solo faltó por acudir a Ceuta Don Pelayo, si realmente existió; aunque no faltó su descendiente Abascal.

Todos estos comportamientos también son democráticos, pues sus actores han sido elegidos democráticamente; aunque puedan parecernos despreciables, bochornosas o erróneas. Desde que ejercen su cargo democrático, solo nos queda oír, ver, callar o gritar (según gustos) y abrir los brazos como gesto de escándalo o resignación.

Dentro de unos días se celebrará en la capital una carrera de Fórmula 1 en el maravilloso nuevo circuito construido por Comunidad y Ayuntamiento sin coste alguno para los madrileños. ¡Un orgullo para todos! Sin embargo, siguen celebrándose competiciones en el viejo Jarama. ¿No podrían haberlo actualizado para ahorrar un poco, o se trata, como otras veces, de hacer negocio a costa de casi todos? IFEMA, organismo dependiente de la Comunidad, asumirá los gastos de construcción -entre ochenta y cuatrocientos millones de euros- que realizará una UTE de empresas -Acciona y Eiffage-; de modo que, tal y como dijeron el alcalde y la presidenta autonómica, ¡no nos costará ni un céntimo a los madrileños! El hecho de que el presupuesto de IFEMA provenga de la Comunidad es un asunto menor, secundario o... casual. Es posible que, tras los diez años de contrato con la organización del mundial de F1, el circuito pueda resultar una ruina para sus organizadores y valedores como ya sucedió en Valencia, gobernando el mismo PP; pero será una ruina para IFEMA, no para los madrileños. ¡Es una trampa magnífica!

Los abusos, las mentiras, las chapuzas, incluso los delitos, dejan de serlo, cuando los realiza un representante público elegido democráticamente; porque este hecho, la elección democrática, faculta al elegido para realizar cualquier acto y adoptar cualquier decisión por aberrante, estúpida o ruinosa que sea. Todos sus comportamientos, todas sus leyes, todas sus obras, todas sus palabras, todas sus maniobras, todas sus compras, todos sus movimientos, son democráticos; por tanto, dado que hemos votado democracia, debemos apoyarlos, porque es lo que queríamos; y, en caso de llegar a juicio por sus abusos, ahí están los jueces para juzgar democráticamente..

Aquí terminan las explicaciones sobre un asunto que está suficientemente explicado.

¡Chao, pescao!



P.d.- Los convocantes de las manifestaciones en todo el país en defensa de Ceuta calculan  dos millones de participantes, de buenos ciudadanos. Se escucharon gritos a favor de la españolidad ceutí y en contra del gobierno socialista. Curiosamente, no se escuchó ninguno contra el gobierno o el rey marroquíes, los responsables finales de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta. Si los dos millones que se manifestaron son verdaderos españoles, ¿qué son los cuarenta y ocho restantes que no lo hicieron? ¿Marroquíes?



PRIMERA CLARIDAD BIS

Hace unos días todas y todos conocimos a MariCarmen, una señora de 87 años desahuciada de su vivienda por orden judicial tras denuncia del fondo buitre -que afirma ser "una simple empresa familiar (fondo buitre debe tener connotaciones negativas para el negocio)- que la compró y que le había subido el alquiler de 500 a 1650 € mensuales, cuando cobra una pensión de 1350; aunque la empresa ha negado estos datos por "no ajustarse a la realidad". Al cuarto intento, valientes policías nacionales lograron sacarla de la vivienda -veinticuatro furgones policiales se reunieron en el lugar según la prensa- en la que llevaba viviendo setenta años, pues "la empresa familiar se negó  a alcanzar acuerdo alguno que la permitiese seguir viviendo en ella". De hecho, la concedió menos de una hora para recoger sus pertenencias. Para no ser un fondo buitre, se comporta con ninguna humanidad. El negocio es lo primero debe ser su lema. MariCarmen abandonó su hogar en una ambulancia camino del hospital por un cuadro de agotamiento severo. Los valientes policías  nacionales, siguiendo órdenes suponemos, se presentaron dos horas antes de la fijada por el juzgado para realizar el desahucio a fin de evitar, seguimos suponiendo, altercados públicos. Sin embargo, el Sindicato de Inquilinas -que llevaba defendiendo a la víctima desde el principio- y otros ciudadanos anónimos habían montado un campamento la noche anterior en los alrededores de la vivienda para impedir el desalojo. Como cabe imaginar, hubo gritos, protestas, tensión y mucha frustración. Una vez más la fuerza legal derrotó al más débil que, en estos casos, puede evolucionar a delincuente por "obstrucción a la justicia". ¡Menuda broma! Una justicia que defiende el derecho al negocio antes que el derecho constitucional a la vivienda, pues MariCarmen pagaba puntualmente su alquiler. Lo que es, o debería ser, ilegal es la subida abusiva -e intencionada- de los arrendamientos para poder echar a los inquilinos por impago. Es una maniobra tan burda que hasta un juez, siempre que sea imparcial o no tenga pisos alquilados, debería denunciar y castigar. Veinticinco mil quinientos desahucios se produjeron el año pasado en un país tan desarrollado como el nuestro. Debemos seguir suponiendo que algunos, o muchos, de los inquilinos desalojados eran culpables de residir en viviendas que sus caseros querían convertir en pisos turísticos, negocio más lucrativo que un simple alquiler. Fallan los controles por insuficientes o por interesadamente inexistentes. Fallan todas las administraciones por ideología, indiferencia o desinterés. ¿Para qué nos sirve una autoridad que no protege a los ciudadanos, a sus votantes?

Por la tarde, miles de ciudadanos anónimos se congregaron en la calle Martínez Campos, frente al ático que compró la Comunidad para "oficinas y luego para residencial temporal de autoridades", pero "no era para la frutera ni ella sabía nada del mismo por más que circulasen vídeos en los que se la puede ver visitándolo y haya terminado admitiendo que era una idea que no le parecía mal", con llaves en la mano y coreando el eslogan: "El ático para MariCarmen". Por supuesto todos  y todas eran unos peligrosos ultraizquierdistas enviados por el traidor Sánchez. Después se repitieron las concentraciones en otras ciudades del país, pues se trata de un problema nacional, lo que demuestra el gran poder de convocatoria del citado Sánchez.

El día veinticinco del corriente la empresa familiar propuso al ayuntamiento capitalino "poner a disposición de la Empresa Municipal de la Vivienda y los Servicios Sociales municipales la vivienda enajenada a fin de resolver la situación en el  menor tiempo posible y, también, con el menor perjuicio posible a la desahuciada". Sin embargo, poco después el ayuntamiento la rechazó porque, al tener una hipoteca la vivienda, no cumplía los requisitos exigidos por los organismos citados. 

Tras este último movimieneto -chusco y tardío- de la empresa familiar cabe preguntarse por qué continuó con el desahucio y no evitó sufimientos a la inquilina y tanta indignación a la ciudadanía. También cabe preguntar si dicha iniciativa de la empresa se debe a la contundente, e inesperada, reacción de los ciudadanos, es decir, si no se debe a que los responsables de la empresa familiar se han asustado o acongojado ante la reacción desatada por un desahucio, injusto a todas luces, cuya única base parece ser el negocio puro y duro. Parece que dichos responsables, aparte de tener ninguna humanidad, son unos cobardes, como demuestra su querella, y petición de 10000 €, contra el Sindicato de Inquilinas por " injurias, calumnias y vulneración del derecho al honor".

¿Qué honor tiene quien desahucia a una señora de 87 años tras negarse a cualquier tipo de negociación para impedirlo?

Los fondos buitre funcionan y se enriquecen, porque las autoridades competentes son intencionadamente incompetentes 

El diario Público informa de que en 2019 la comunidad de Madrid y el Poder Judicial firmaron un convenio para enfrentar los desahucios. Se reunieron el día de la firma y, luego, si te visto, no me acuerdo. La Comunidad sostiene que se ha cumplido la finalidad del convenio.
En resumen, la culpa es del gobierno.




SEGUNDA CLARIDAD



- La música de Beethoven aumenta la autonomía de los coches eléctricos.

- Parece ser que, como consecuencia del manejo de dispositivos electrónicos como el móvil y el lenguaje propio de las redes sociales, los adolescentes españoles tienen problemas para comprender texto complejos o con más de cuatrocientas palabras. (Campo abonado para la manipulación).

- Un juez de la Audiencia Nacional admite como acusación popular en el caso de la entrada de migrantes a Ceuta a una organización animalista llamada Zoelandia, donde "quien manda tiene cuatro patas". Sin embargo, la preside una abogada y entrenadora personal.

- Las quinientas ambulancias extremeñas circularon en situación de"baja administrativa", esquivando a la Guardia Civil entre el 1 de agosto y el 4 de septiembre.

- "Compro votos por cinco mil dólares la unidad", última oferta de Trump antes de las elecciones de noviembre.

- La Guardia Civil encuentra escondido bajo un fregadero al cerebro de la mayor estafa inmobiliaria de Mallorca. 

- Un camarero resulta ileso en un tiroteo en Chueca después que las balas impactaran en un jamón.

- El Hospital malagueño denunciado por usar  reactivos caducados organiza unas jornadas sobre seguridad del paciente.

- Metro Madrid veta una campaña publicitaria pro aborto en la Estación de Sol por su cercanía a la sede del gobierno autonómico.

- La Seguridad Social facilita el acceso a la jubilación de los sacerdotes evangélicos.

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TERCERA CLARIDAD




EL EFÍMERO




Averardo fue obispo de Évreux, localidad normanda a orillas del río Iton en el siglo XI. Antes de recibir la llamada del Señor, su existencia se desarrolló en el mundo del hampa como cabecilla de una banda de ladrones especializada en sustraer, y revender con gran beneficio, reliquias de santos en una época en que las catedrales, basílicas, iglesias y ermitas se pegaban por ellas para atraer más fieles y peregrinos, y, por extensión, más limosnas.

Averardo, que convivía amancebado con Marianne, lavandera y costurera, era conocido en su mundillo por la audacia y originalidad de sus planes. Su excitación alcanzó un nivel casi insoportable, cuando uno de sus hombres, Pierrot, le informó de que, durante unas obras en la catedral de Évreux, habían encontrado un magnífico relicario de oro y piedras preciosas con los restos del obispo Guntberto. Su compinche la describió con tal lujo de detalles que despertó la codicia de Averardo, hasta el punto de no poder descansar ni atender a Marianne; pues no dejaba de pensar en el gran beneficio que obtendría con su venta. Para sustraerla, ideó un plan digno de su fama.

La primera fase del mismo consistiría en secuestrar al actual obispo, Hugues, y mantenerlo escondido hasta que el relicario estuviese en su poder. Después, lo liberarían sano y salvo.

Una mañana muy temprano, Marianne le sorprendió colocando su equipaje en el caballo. Extrañada, le preguntó:

  • ¿Dónde vas?

  • A Évreux.

  • ¿Volverás pronto?

  • No creo. Tendré que guardar castidad.

  • Entonces, ¿qué será de mi?

  • Mi lugarteniente Bastian se ocupará de ti.

  • Es feo y grosero.

  • Y capado, por eso lo elegí.

  • No lo comprendo. He sido buena contigo.

  • Forma parte de un plan. Quizá, cuando esté instalado en mi nuevo destino, te reclamaré como criada para guardar las apariencias.

  • ¿Qué destino?

  • No puedo decírtelo.

  • ¿De qué viviré?

  • Bastian tiene instrucciones y dinero para cubrir todas tus necesidades.

  • Todas no.

  • Tienes suficientes encantos para conseguir otro hombre durante mi ausencia, pero procura ser prudente.

  • Pero... yo te quiero a ti.

  • No te abandono, solo nos separamos temporalmente. Además, cuánto menos sepas, mejor para todos.

Tras estas palabras Averardo montó en su cabalgadura y partió sin despedirse, dejando atrás su hogar y su cuartel general en Les Ventes, donde la fortuna le había sido muy favorable.

Un amigo peluquero le hizo la tonsura. Después se embutió en una sotana y se presentó en el palacio obispal como el nuevo sacerdote de la diócesis. Poco después erar uno de los canónigos que asesoraban al obispo Hugues. Su profunda fe y su arrobada entrega a los más necesitados, así como su proverbial economía y disposición para gestionar los bienes de la diócesis, ganaron la confianza del obispo, quien le nombró tesorero de la catedral de Nötre Dame, donde se guardaba, junto a varios cálices, copones y una custodia monumental, el relicario con los restos de Guntberto, su objetivo. Para entonces, Marianne se había reunido con él bajo el disfraz de criada personal, como ya se dijo, aunque, en realidad, volvían a estar amancebados dentro de una escrupulosa discreción para no delatar su plan.

Una noche gélida y tormentosa se reunió en una granja abandonada llamada Chêne Vieux (Roble Viejo) con los cuatro miembros de su banda: Bastian, Pierrot, Benoit y Denis para explicarles con detalle la estrategia que desarrollarían poco después y que culminaría con el rapto del obispo Hugues, así como el lugar donde lo esconderían y el riguroso orden de guardia que deberían cumplir para mantenerlo sano y salvo hasta culminar su plan. Más tarde, a medianoche, Averardo se presentó en el palacio obispal con el pretexto de aclarar algunos puntos de la celebración de Saint Denis como todos los nueve de octubre, patrón del país. Aprovechando un descuido del prelado, vertió un potente somnífero en la tisana que tomaba siempre antes de dormir. Cuando el narcótico hizo efecto, abrió una ventana y avisó a Bastian y Pierrot para que se reunieran con él, cargaran el cuerpo del mitrado y lo trasladaran a la granja, donde les esperaban Benoit y Denis como habían acordado poco antes para esconder y vigilar a su rehén. Todos los sirvientes del obispo dormían profundamente gracias al mismo somnífero que el cocinero Armand Brillat había vertido en su cena tras recibir una suculenta cantidad de Averardo y su promesa de nombrarlo su camarero personal. Al día siguiente, un agricultor encontró su cadáver degollado en el campo, mientras se dirigía a su huerta. También al día siguiente, la ciudad amaneció sorprendida y asustada por la noticia de la desaparición del obispo Hugues. El miedo aumentó cuando apareció un pasquín clavado por Bastian en una puerta de la catedral en el que podía leerse: “Depositad diez mil deniers (denarios) en la Grotee de la Sorciére (Gruta de la Hechicera) esta noche cuando la Luna esté en lo más alto o no volveréis a ver al obispo”. Bajo el texto, una sola palabra: “Rachilde”, nombre de una bruja legendaria que, según los más antiguos, esterilizó a todas las mujeres de la región en tiempos remotos tras sufrir un desengaño amoroso. Las fuerzas vivas de la ciudad se reunieron en la casona de François Taschengreifer, banquero y principal fortuna del burgo, para estudiar la posibilidad de reunir la enorme suma reclamada en tan poco tiempo y decidir la identidad del encargado de llevar el rescate hasta la horrible gruta. Debido a su proverbial pobreza, no estuvo presente ningún representante de la diócesis.

Entretanto, Averardo y sus compinches Bastian y Pierrot, aprovechando la confusión, se trasladaron al Tesoro cardenalicio para retirar del relicario los restos de Guntberto, que introdujeron en el primer sepulcro que lograron abrir. Después, sustituyeron el edículo por una burda imitación de las muchas que vendían los orfebres de la ciudad como recuerdo de algún visitante adinerado. Finalizada esta operación, abandonaron con el relicario la catedral por una puerta lateral en dirección a sus aposentos, Averardo, y a la granja, sus cómplices para relevar a Denis y Benoit. Esa noche Marianne durmió muy bien.

Entretenidos con las negociaciones para reunir el montante del rescate, los habitantes de Évreux tardaron mucho tiempo en descubrir el robo de su preciado relicario y la desaparición de los restos de su venerado Guntberto. Entre los más afligidos estuvo el canónigo Averardo. Entretanto, Bastian y Pierrot acudieron al domicilio del rabino Jeziel Shalom para que tasara la pieza y estudiara la posibilidad de fraccionarla, mantenerla completa o fundirla antes de venderla según su experta opinión. Comenzaba la segunda fase del plan de Averardo.

El encargado de entregar el rescate del obispo Hugues fue Albert Escoffier, primogénito del alcalde, un joven esbelto y despierto que, montado sobre un soberbio alazán,cabalgó hasta las proximidades de la Gruta de la Hechicera, donde ató el animal al tronco de un árbol y avanzó atento hasta la boca de la cueva; pero, antes de llegar a ella, vio salir del interior a una mujer desgreñada que gritaba palabras desconocidas para él, mientras le amenazaba con un cayado venoso. Inmovilizado por el espanto, el aguerrido mancebo gritó más fuerte que la estantigua, mientras desenvainaba su espada. Al ver que la aparición caminaba hacia él, tiró el arma y comenzó a correr enloquecido; alcanzando la ciudad en poco tiempo entre alaridos y gestos de terror. Cuando llegó al domicilio familiar, los criados huyeron despavoridos. Solo logró calmarle una copa de vino, tras la cual refirió a su padre lo sucedido y reconoció que había tirado al suelo el rescate, preso de gran miedo y opresión. En realidad, la hechicera era Bastian caracterizado para la ocasión. Su aparición formaba parte del plan de Averardo para evitar la presencia de testigos molestos al coger el rescate. Tras contarlo en su guarida de Chêne Vieux, Averardo ordenó a Pierrot que llevase al obispo hasta las cercanías de la ciudad y lo liberase allí; pero su secuaz creyó entrever un mensaje oculto en sus palabras, por lo que colgó a Hugues de un álamo temblón, donde lo encontró al día siguiente un pastor que pasó con sus ovejas por la zona. Ignorante de este último suceso, Averardo se trasladó hasta sus aposentos eclesiásticos en Évreux para alejar sospechas sobre él. Cuando se descubrió el cadáver del obispo, cundió gran consternación y desaliento entre los burgueses y los miembros del cabildo. El alcalde Escoffier decretó tres días de luto y la celebración de una misa solemne en la catedral para la salvación eterna del prelado, a la que asistió Averardo como era su obligación. Mientras Roma decidía el nombre del nuevo mitrado, el cabildo, reunido en solemne sesión, eligió a Averardo obispo interino, nombramiento que rechazó en virtud de su profunda humildad; aunque la insistencia de los demás vencieron su reticencia inicial y aceptó el cargo, prometiendo desempeñarlo con firmeza, caridad y honradez.

Tras la ceremonia, se trasladó al domicilio del rabino Shalom para conocer su opinión sobre el relicario, quien le recomendó fundir la pieza en varios lingotes de oro por ser más fácil su transporte y venta y ofrecer más baratas las piedras preciosas a algunos joyeros de la ciudad con los que solía trabajar él mismo. Parecióle razonable la propuesta, por lo que Averardo confió el asunto al hebreo. Antes de separarse, acordaron que el rabino le devolvería la visita cuando estuviese terminada la operación para entregarle el montante obtenido menos su diez por ciento habitual por... las molestias.

Comenzaba la cuarta fase del plan de Averardo, durante la que se concentró en su tarea pastoral como obispo, en la que visitó todas las parroquias de Évreux, se interesó por los problemas de los edificios y los sacerdotes, ordenó reparar el coro de la catedral y la construcción de un nuevo retablo mayor que representase la gloria de Cristo Nuestro Señor ascendiendo a los cielos para lo que se convocó a los imagineros más importantes de la región a fin de que presentasen sus propuestas y diseños. Entretanto, sus cómplices permanecían en la granja de Chêne Vieux, aburridos, pero alejados de peligros como las tabernas y los burdeles.

Por fin, una espléndida mañana de primavera, quince días después de su reunión, se presentó en su despacho oficial el rabino Jeziel Shalom. Sorprendido de su visita, el secretario del obispo Averardo, dom Jacques Tavernier, le anunció al prelado, quien lo recibió con buenas palabras en aras de una buena convivencia entre ambos credos. El hebreo, tras quedarse solos, le confirmó que el asunto estaba cerrado. Después, le entregó cinco bolsas con monedas de oro y aconsejó mantener la prudencia y las apariencias para alejar sospechas, propuesta que Averardo ya había anticipado. De nuevo solo, el obispo abandonó su despacho por una puerta que comunicaba con sus aposentos particulares, donde encontró a Marianne descansando en una chaise-longue. Averardo agitó las bolsas frente a ella, mientras decía:

  • ¡Somos ricos!

Después se abalanzó sobre ella y la besó con una pasión impropia de un tonsurado. Luego, añadió:

  • Prepara nuestro equipaje, porque nos iremos muy pronto de aquí.

  • Pero...¿y tus responsabilidades en la ciudad?

  • ¡Adoro tu ingenuidad, querida!

  • No te entiendo.

  • ¡Da igual! Solo quiero que estés preparad para partir en los próximos días. Viajaremos ligeros, así que no necesitarás arcones ni baúles.

  • Pero... ¿y mis vestidos, mis joyas, mis...?

  • Te los compraré mejores y más bonitos.

Se despidió de ella, y entró de nuevo a su despacho, donde cambió sus vestimentas talares por un pantalón negro, un jubón azul marino, una camisa blanca y una capa, a los que añadió un sombrero de ala ancha que ocultaba su rostro, atavíos que guardaba en un armario disimulado en la pared que había ordenado fabricar a un ebanista que, tras su trabajo, fue cuidadosamente emparedado tras su obra. Averardo no era amigo de los cabos sueltos y... ¿quién iba a recelar de su eminencia?

Después, montó a caballo y se trasladó hasta la granja para repartir el botín entre sus secuaces, a los que recordó de nuevo que llevasen una vida sin alardes ni excesos para evitar suspicacias hacia ellos. Luego, regresó a la ciudad, guardó su parte a buen recaudo y prosiguió con sus obligaciones diarias hasta el momento de su partida.

Benoit y Denis, se cambiaron los nombres y apellidos y se casaron con vecinas de Évreux, castas y hacendosas, convirtiéndose en respetables miembros de la comunidad. Por su parte, Bastian y Pierrot malgastaron su parte en vino y mujerzuelas, lo que conllevó su perdición; pues, borrachos perdidos, alardearon del robo del relicario en una taberna, cuyo dueño los denunció a los alguaciles. Sometidos a tormento, confesaron toda la operación, el asesinato del obispo Hugues y la identidad de sus compinches. En el juicio posterior, fueron condenados a muerte, sentencia que se cumplió mediante horca en un patíbulo instalado en la plaza de la catedral, posterior desmembramiento de sus cadáveres por cuatro caballos y exposición pública de sus cabezas en sendas picas ante una de las puertas de la ciudad como eta costumbre. Su detención precipitó la marcha de Averardo y Marianne, quienes se dirigieron a Le Havre, donde permanecieron una temporada hasta que le crecieron el pelo y la barba. Después, subieron a un barco que los trasladó a Inglaterra, donde se establecieron en Wimbledon, suburbio de Londres, como los señores Smithson y vivieron tranquilamente el resto de sus días gracias al fruto de sus fechorías.

Desde su llegada a Évreux hasta su marcha precipitada había transcurrido menos de un año, por lo que Averardo aparece en los anales del obispado de Évreux como el Efímero.



CUARTA CLARIDAD

- Se encontró en 1843 en la antigua ciudad italiana de Petelia, actual Strongoli, Calabria. Puede admirarse en el Museo Británico. Lleva escrita una cita órfica en griego y se ha datado entre el 300-200 a.C. La tablilla dorada es rectangular, mide 4'5 cm de longitud y pesa 11'8 gramos. Está considerada un totenpass o “pasaporte para los muertos”. El orfismo defiende la reencarnación, por eso el texto grabado en ella indica al difunto el camino por el Más Allá: <<Encontrarás a la izquierda de los salones del Hades una fuente / y, junto a ella, un ciprés de brillo blanquecino / No te acerques a esa fuente ni bebas su agua / Encontrarás otra, agua fría que mana del lago de la Memoria (Mnemosine); / guardianes están delante de ella / Di: “Soy hijo de la Tierra y del estrellado Cielo / pero mi linaje es celestial; esto también vosotros lo sabéis. / Estoy seco por la sed y perezco. Dadme pronto / el agua fría que mana del lago de la Memoria” . / Y ellos mismos te darán de beber agua de la fuente sagrada, / y, entonces, a partir de ese momento, liderarás las ceremonias entre los héroes>>. El texto continúa fragmentado e inconexo, lo que dificulta su lectura y comprensión.



  • “¡Vivan las cadenas” fue el grito que emitieron algunos españoles en 1823 tras el reestablecimiento del absolutismo por Fernando VII, alias el Deseado o el Mastuerzo, según a quien se pregunte, con la colaboración de los Cien Mil Hijos de San Luis al mando del Duque de Angulema, lo que implicó el final del Trienio Liberal que inició el pronunciamiento del general Riego en 1820 y dio nombre a su himno homónimo que adaptó la República. En agradecimiento, el citado monarca ordenó su detención y posterior ahorcamiento por traición a la patria, siempre tan sensible, en la madrileña Plaza de la Cebada. El obispo de Jaén celebró un Te Deum para conmemorar su detención. (¿Dónde queda aquello de “que todos somos hijos de Dios?”). El grito se pronunció por primera vez en Sevilla como contraseña para iniciar los ataques realistas a los liberales, lo que derivó en altercados y saqueos en las viviendas de estos últimos. El grito se hizo tan popular que pasó a la música en forma de seguidilla: “¡Vivan las cadenas! / ¡Viva la opresión! / ¡Viva el Rey Fernando! /¡ Muera la Nación!”. Otras variantes son: “Muera la libertad y vivan las cadenas / Viva el rey absoluto y vivan las cadenas” o “Vivan las cadenas y mueran los negros / Vivan las cadenas y muera la Nación”. En este caso la palabra “negro” se refiere a los liberales, por lo que presenta cierto tufillo xenófobo. La forma más popular y extendida del grito fue: “¡Vivan las caenas!”. 

  • El antiPapa Clemente VIII, Gil Sánchez Muñoz y Carbón, (1370-1447), está enterrado en la antesala capitular de la catedral de Palma de Mallorca. Sobre la tumba está colgado su capelo cardenalicio. Según la tradición, el alma del religioso entrará al cielo, cuando el sombrero caiga sobre el sepulcro.





- Las tribus itálicas de la Edad del Bronce practicaban un ritual curioso: enterraban los rayos en una ceremonia conocida como “fulgur conditum”. En el lugar donde había caído la chispa delimitaban un recinto sagrado, cavaban un pozo e introducían en él todos los objetos alcanzados por ella. El santuario recibía el nombre de bidental, por la forma bifurcada del rayo, aunque también puede derivar de la oveja de dos años y dos dientes sacrificada para sacralizar el emplazamiento y se rogaba el perdón divino por la mala acción que hubiera provocado el lanzamiento del rayo, el arma favorita del díscolo Zeus, si bien otros dioses como Minerva, Vulcano o Marte también podían lanzarlos. Los arúspices eran los encargados de examinar el rayo, mediante la exploratio, la interpretatio y la expiato, en la que se determinaban los rituales de expiación apropiados para recuperar el favor divino.




- En 1953, el equipo de fútbol brasileño Flamengo, el más popular de Brasil, llevaba nueve alos sin ganar el campeonato de liga. Un sacerdote católico apellidado Goes les aseguró la victoria, si los  jugadores asistían a misa antes de cada partido y rezaban el rosario arrodillados ante el altar. Flamento ganó el campeonato tres años seguidos. Al cuarto, perdió. Reclamaron al Papa, pero recibieron la callada por respuesta.

QUINTA CLARIDAD



                                          

                                                Formación de la Península Ibérica




- El vicio destaca la virtud.- (Stefan Zweig)


 

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