sábado, 30 de julio de 2022

chafardero 169

<<EL NUEVO CHAFARDERO INDOMABLE

NÚMERO 169  ANNO VIII>>





PRIMERA PLANA 

Luis Carandell ,  periodista y escritor catalán afincado en la Villa y Corte, fue cronista parlamentario durante algunos años; lo que le permitió escribir libros tan entretenidos como  "Celtiberia Show", en el que recoge la siguiente anécdota:

<<Durante la IIª República, el diputado Rodrigo Soriano interpeló al ministro de la Gobernación sobre las irregularidades producidas en la elección de un diputado gubernamental. Mostrando un enorme legajo con los documentos de prueba, dijo:

- Asómbrese la Cámara, me propongo lanzar estos documentos a la cabeza del señor ministro.

El presidente Romero Robledo replicó:

- Su señoría querrá decir en sentido figurado.

A lo que respondió Soriano:

- También es en sentido figurado decir que el señor ministro tiene cabeza>>.

Otro de sus celebrados libros es "Tus amigos no te olvidan", en el que hace un recorrido por las costumbres fúnebres del país. Nos hemos permitido seleccionar algunos epitafios particularmente inocentes incluidos en el citado volumen.

- Mañana sábado entierro y misa de Juan... el Zola, padre político de Pepe el del bar "La Prensa".

- Tuvo tanto sentido de la justicia que se fue a ejercer la abogacía al cielo a los veintiún años de edad.

Sus hijos Luis, Carlos, Francisco, Ramón y Soledad le dedican este recuerdo (menos Eusebio que no dio nada).

. Ya no tose.

- Aquí reposa Angelito Monsonis. Murió a los dos años de edad. Su pasión fueron los libros y los clavos.

- ¡Marianita, nos dejaste a los cinco meses!... ¡Qué pronto empezaste a darnos disgustos!

- Te espero (junio de 1895). Ya estoy aquí (enero 1925).

- Tu esposa, hijos y nietos quieren seguir tus huellas.

- Ella se llama María / nombre de la Virgen / y yo siento mucho / no haberla hecho retratar.

- Ocupado.

- Creí que no venías.



¿QUÉ SUCEDIÓ EN ESTOS DÍAS?

- Condenan a 43 años de cárcel a una mujer mexicana por matar al hombre que intentó asesinarla con la misma pistola.

- Los universitarios miden tres centímetros más que las personas con estudios básicos.

-  Los responsables de la biblioteca del campus de la Ciutadella de la Universidad Pompeu Fabra han colocado el siguiente cartel en las secciones de Religión, Filosofía y Psicología: "Prohibido practicar sexo anal / oral / vaginal/ en la  biblioteca". 

- Desalojos municipales en Santander: hotel de lujo para los residentes en un edificio señorial; albergues para los demás.

- Las altas temperaturas derriten una pista de aterrizaje de un aeropuerto militar inglés.

- Una mujer pierde su trabajo tras reconocer ser lesbiana durante la entrega de un premio literario.

- Condenado un subteniente por falsificar una receta para conseguir Viagra en la farmacia militar.

- Una turista en Islandia colabora durante un día en su búsqueda tras denunciar su desaparición.

- Un borracho escala una montaña de 2400 metros de altura en los Alpes para llegar a su hotel.

- La policía preguntó a Lee Oswald si había disparado contra Kennedy y respondió que habían sido los ecologistas.

- Una comunidad de vecinos nudistas pide el desalojo de otros vecinos por ir vestidos.

- Detienen a una pareja mixta de setenta años por realizar una felación en un parque público de Zamora.

- Matan a tiros a un turista por masturbarse en una playa nudista.




OLDIES

"Good bye, pork pie hat", un clásico de Charles Mingus, interpretado por el gran Lester Young.

https://www.youtube.com/watch?v=r9L110v7NI0



LITERALIA

El 30 de julio se cumple un año de la marcha del señor Enrique Gª Segovia, amigo y cómplice. En su recuerdo incluimos uno de sus textos.



EL TABÚ


Dos hombres deciden visitar el Museo Arqueológico de la ciudad. Por azar, coinciden en la sala donde se muestran los utensilios y tradiciones de los primitivos habitantes del planeta.
Una pareja anónima forcejea en la cabina del ascensor entre monosílabos parecidos a: "Hum... Hum.. Hum", mientras sus maniobras se proyectan en las pantallas de cristal líquido distribuidas por el edificio gracias a las microcámaras digitales instaladas en el interior del habitáculo.
- ¿Qué hacen? - preguntó  uno de los hombres, proveniente de una galaxia distinta, al desconocido que mira a su lado, un hacha de sílex.
- Escenifican una vieja costumbre ya en desuso que denominamos "el tabú". Sabemos que los antiguos pobladores lo practicaban a escondidas, en lugares cerrados y en sus domicilios particulares; salvo una secta llamada "los cínicos" y algunos enfermos y desequilibrados que lo realizaban por la fuerza o pagando dinero. En los últimos años de la civilización "erectus", los confinaron en zonas de libre comercio denominadas "Barrios Rojos". Según cuentan los anales, fue una de las actividades más lucrativas de nuestra historia. Por fortuna, hemos avanzado lo suficiente como para descubrir métodos más placenteros y asépticos - respondió el otro, cosmonauta de permiso.
- ¿En qué consiste?
- No puedo explicárselo con detalle; pues sigue estando mal visto. Podrían pensar que somos unos degenerados, ¿comprende? No debo hablar claramente sobre este tema, si quiero evitar sospechas o miradas acusadoras. Además, nuestros conocimientos sobre él son muy vagos y generales, sobre todo desde que el hereje hindú Babar Lingam quemó el último ejemplar conocido de un libro titulado "Ananga Ranga" en el que se describían todos los aspectos de esta costumbre.
- Entonces, ¿no puede ilustrarme sobre el asunto?
- ¿No será usted del Comisionado Casuístico, verdad?
- No, provengo de Betelgeuse, en la constelación del Cazador (Orión).
- En ese caso, venga a cenar pasado mañana a mi domicilio particular. Aquí tiene mi tarjeta. Allí podremos hablar con más libertad, aunque tampoco poseo mucha más información. Como anticipo, puedo decirle que "tabú" es una palabra que indica una prohibición convencional basada en ciertos prejuicios, conveniencias o actitudes sociales. Por extensión, cualquier acto prohibido o vedado.
- ¿Conoce la comida de mi planeta? Mi aparato digestivo no tolera otros alimentos. Incluso he adoptado un aspecto parecido al suyo para no asustarles.
- No se preocupe. El horno intergaláctico tiene memorizados todos los platos existentes en el universo conocido.
- Lo que no termino de comprender es por qué lo practicaban, si estaba prohibido o mal visto.
- Porque procuraba a los ejecutantes una sensación agradable y porque se hubiera extinguido la especie.
- ¿Qué pensarían sus antepasados de su actual sistema de gemación espontánea?
- Según nuestros expertos , adoptarían una de estas decisiones: arrojarse a una hoguera en señal de protesta, practicarlo en público para herir nuestra sensibilidad o encerrarnos en unos horribles edificios que llamaban frenopáticos o manicomios.
- ¡Loado sea san Roberto Branningan, como ustedes le conocen, genético excelso, por habernos librado de semejante esclavitud!
- Lástima que tuviera un fin tan desagradable.
- Era el desenlace habitual en el caso de todos aquellos que se adelantaban a su tiempo y a sus contemporáneos. Siempre habrá algún envidioso o algún ignorante que reavivaba el miedo de las masas y las lanzaba contra los precursores, con funestas consecuencias para ellos; como es el caso del gran genetista. ¡Nunca le agradeceremos bastante que nos hiciera hermafroditas!
- Nosotros nunca tuvimos ese problema. Llevamos nuestra descendencia dentro de nosotros y sólo la liberamos, cuando visitamos un planeta nuevo para que se mezclen con los nativos y  lograr, de ese modo, una asimilación más completa. Cabe la posibilidad de que sus orígenes estén en Betelgeuse, estimado desconocido.
- Brnningan 125789-2020.
- ¿Son clones?
- Soluciona problemas como encontrar donantes de sangre u órganos. Si somos todos iguales, vale cualquiera.
- ¡Muy inteligente!
- Como restringir la práctica del "tabú" a los "Barrios Rojos", en los que sólo vivían auténticas "profesionales del amor", como les llamaban, sometidas a rigurosos exámenes médicos para garantizar su perfecto estado de salud y evitar desagradables y costosas infecciones.
La pareja encerrada en la cabina había modificado su posición y los sonidos guturales. Del: "¡Hum...Hum... Hum!" había pasado al: "¡Ah... Ah...Ah!"; mientras algunos espectadores marcaban el ritmo de sus  movimientos con las palmas de las manos.
- ¿Todavía se puede visitar algún "Barrio Rojo"?
- Permanecen abiertos toda la noche, pero presentan dos grandes inconvenientes: las Fuerzas de Reajuste Social impiden la entrada a todo ser ajeno al planeta -como usted- para evitar híbridos innecesarios y hay que continua pagando a la mujer que colabora con nosotros en la realización del tabú para contribuir al mantenimiento de su salud y sus viviendas.
- Pues no lo entiendo. Si son hermafroditas, ¿para qué necesitan practicarlo?
- Por dos motivos: uno, podemos elegir su sexo predominante según las circunstancias y dos, el gran Robert Branningan no logró nunca erradicar el romanticismo de nuestros corazones. En realidad visitamos los "Barrios Rojos" para escapar de la soledad.
- ¡Están todos locos!... ¿En qué consiste la soledad?, ¿para qué sirve?
- Para nada en realidad.
- Entonces, ¿por qué la mantienen?
- ¿Usted siente nostalgia de su planeta?
- Por supuesto.
- Entonces, usted se ha sentido solo en algún momento.
- ¡Comprendo!... ¿Cree usted que, si me disfrazo convenientemente, burlaré a los policías?
- Supongo que lo conseguiremos, si nos mezclamos con los zánganos, como llaman a los habituales visitantes de esos lugares. En cualquier caso, no cuente conmigo para rebajarme a practicar el "tabú". Prefiero la gemación espontánea.
- Sólo estaré unos días en su planeta y, tal vez, no vuelva más. Por eso, me gustaría conocer todas sus costumbres, especialmente las más extrañas.
- Lo intentaremos, pero le recuerdo que muchos otros lo pretendieron antes que usted y cayeron en el bestialismo y la idiotez más irreversible. Muchos cerebros privilegiados se pudrieron en uniones monógamas, en las que estaban obligados a practicar "el tabú" con la misma pareja toda la vida.
- ¡Qué seres tan extraños eran sus antepasados!
Después abandonaron el Museo y se dirigieron hacia el "Barrio Rojo" más cercano. 
La pareja de la cabina había incrementado el ritmo de sus movimientos,, mientras sus jadeos se habían convertido en poderosos:"¡Sí... Sí... Sí!", última estrofa del himno del grupo rebelde al que pertenecían.




CRÓNICA DE SOCIEDAD (urbi et orbi)

La Piazza Statuto de Turín ocupa el lugar de una necrópolis romana donde eran enterrados condenados a muerte. En su centro se yergue una fuente que homenajea a los obreros fallecidos durante las obras del túnel ferroviario de Frejus (entre Francia e Italia) en servicio desde 1980, rematada por una estatua de Lucifer; motivo por el que la plaza es conocida como “Corazón Negro” . También contribuye a este apodo el hecho de que, según dicen, forma parte del triángulo de la magia negra que completan Londres y San Francisco. Esta es la razón de que esté considerada como una de las puertas del infierno existentes en el planeta.



- En tiempos del Cid Campeador, se llamaba “extremadura” a la zona despoblada y desprotegida más allá de río Duero por ser territorio sarraceno.

- Una vieja leyenda afirma que los ángeles trajeron parte del Templo de Salomón para construir la sinagoga Vieja Nueva (por haberla reconstruida varias veces tras sendos incendios) de Praga. En su desván queda parte de la arcilla que empleó el rabino Loew en el siglo XV para fabricar el Golem; mientras recitaba unas recetas mágicas llamadas zifurim. Después, pronunció la siguiente fórmula: “ATA BREA GREM DEWUK HACHOMER NITIGZAR ZEDIM CHELUEL TORPE JISRAEL” que había bajado de los cielos. A continuación, introdujo el Esquema, un pedazo de pergamino con el nombre impronunciable de Dios, en la boca de la criatura para que cobrase vida.

- Según el clérigo y cronista del siglo XVII Antonio Lupián Zapata los primeros reyes de España fueron Adán y Eva. Está considerado un falsificador de los documentos que empleaba para sus afirmaciones.

- Julio Caro Baroja, antropólogo, historiados, erudito y sobrino del escritor, cita al cronista Antonio de Viterbo, contemporáneo de los Reyes Católicos, como traductor de un supuesto autor caldeo del siglo IV a.C. llamado Beroso. Según el citado trujimán, Noé, su hijo Jafet y su nieto Túbal establecieron la monarquía en España e introdujeron en el país, que no era tal por entonces, las letras, la poesía y la filosofía moral ciento cuarenta y siete años después del Diluvio.

- La Santa Madre se opuso al pararrayos de Benjamín Franklin por contrariar la voluntad de Dios, libre de fulminar a quien quisiera.

- Hermafrodita fue el producto de los amores entre los dioses -y hermanos- Afrodita (Venus) y Hermes (Mercurio). Esta estatua del siglo III lo representa.


- En el siglo XIX se hicieron  injertos de testículos de mono para remediar la falta de vigor sexual.


FRASE DEL DÍA (sea el que sea)

 El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde tiene miedo de su temor.- (“Marco Bruto”, Francisco de Quevedo).


CONTRAPORTADA





domingo, 10 de julio de 2022

chafardero 168

<<NUEVO CHAFARDERO INDOMABLE

NÚMERO 168  ANNO VIII>>



PRIMERA PLANA

<<Nos, Yusuf Cheribi, muftí (juez) del Santo Imperio otomano por la gracia de Dios, luz de las luces, elegido entre los elegidos, a todos los fieles aquí presentes: majadería y bendición.

Como sea que Said Effendi,  actual embajador de la Sublime Puerta (gobierno turco) ante un pequeño Estado llamado Franquelia (Francia), situado entre España e Italia, ha traído entre nosotros el pernicioso uso de la imprenta, y después de haber consultado acerca de esta novedad con nuestros venerables hermanos los cadíes e imanes de la ciudad imperial de Estambul, y sobre todo con los faquires conocidos por su celo contra la inteligencia, ha parecido bien a Mahoma y a nos el condenar, proscribir y anatematizar la antedicha infernal invención de la imprenta por las causas que a continuación serán enunciadas:

1. Esta facilidad de comunicar los pensamientos tiende evidentemente a disipar la ignorancia, la cual es guardiana y salvaguardia de los Estados bien organizados.

2. Hay que temer que, entre los libros traídos de Occidente,  se encuentran algunos sobre la agricultura y sobre los medios de perfeccionar las artes mecánicas, obras que podrían a la larga -¡Dios no lo quiera- espabilar el ingenio de nuestros agricultores y nuestros fabricantes, excitar su industria, aumentar sus riquezas e inspirarles algún día cierta elevación del bien público, sentimientos absolutamente opuestos a la sana doctrina.

3. Pudiera suceder finalmente que llegásemos a tener libros de historia despojados de esas fábulas que mantienen a la nación en una beata imbecilidad. Se cometería en tales libros la imprudencia de hacer justicias a las buenas y a las malas acciones, y de recomendar la equidad y el verdadero amor a la patria, lo que es manifiestamente contrario a los derechos de nuestra elevada autoridad.

4. Es muy posible que dentro de algún tiempo, miserables filósofos -con el pretexto especioso, pero punible, de ilustrar a los hombres y hacerles mejores- viniesen a enseñarles virtudes peligrosas de las que el pueble nunca debe tener conocimiento.

5. Incluso podrían, aumentando el respeto que tienen por Dios e imprimiendo escandalosamente que lo llena todo con su presencia, disminuir el número de peregrinos a La Meca, con gran detrimento de la salud de las almas.

6. Sucedería también sin duda que, a fuerza de leer a los autores occidentales que han tratado las enfermedades contagiosas y la manera de prevenirlas, llegásemos a ser tan desdichados como para cuidarnos la peste, lo que constituiría un atentado enorme contra las órdenes de la Providencia.

Atendiendo a estas y otras causas, para edificación de los fieles y en pro del bien de sus almas, les prohibimos por siempre jamás leer ningún libro bajo pena de condenación eterna.  Y, temiendo que la tentación diabólica les induzca a instruirse, prohibimos a los padres y a las madres que enseñen a leer a sus hijos. Y, para prevenir cualquier infracción a nuestra ordenanza les prohibimos expresamente pensar bajo las mismas penas; exhortamos a todos los verdaderos creyentes para que denuncien ante nuestra oficialidad a cualquiera que haya pronunciado cuatro fases bien coordinadas de las que pudiera inferirse un sentido claro y neto. Ordenamos que en todas las conversaciones haya que servirse de términos que no significan nada según el antiguo uso de la Sublime Puerta.

Y para impedir que vaya a encontrar algún pensamiento de contrabando en la sagrada ciudad imperial, hacemos especial encargo al primer médico de su alteza, nacido en algún remoto pantano del cansado Occidente septentrional; pues dicho médico, como ya ha matado a cuatro augustas personas de la familia otomana, está más interesado que nadie en evitar la menor introducción de conocimientos en el país; por la presente, le conferimos el poder de capturar toda idea que se presente por escrito o de palabra ante las puertas de la ciudad y le ordenamos que traiga dicha idea atada de pies y manos ante nuestra presencia para que le inflijamos el castigo que nos parezca más conveniente.

Dado en nuestro palacio de la estupidez, el día 7 de la luna de Muharem, en el año 1143 de la hégira>>.

Opúsculo escrito por monsieur Voltaire (François Marie Arouet), autor francés exiliado casi toda su vida por textos semejantes, en 1764 y editado el año siguiente en el tercer volumen de las "Nouveaux Mélanges" (Nuevas Mezclas).



¿QUÉ SUCEDIÓ EN ESTOS DÍAS?

En 1999, 508 iraníes donaron uno de sus riñones para pagar el asesinato de Salman Rushdie, escritor condenado a muerte tras escribir los “Versos Satánicos”.

- Detienen en Valencia a un joven por arrancar los audífonos a dos discapacitados para robarles.

- Un juez concede el cambio de sexo registral a un niño de ocho años.

- ¡UPWARD SPORTS: descubre a Jesús mientras practicas deporte!

- Mata a tiros a una camarera por ponerle demasiada mayonesa en el bocadillo.

- El lobby cárnico denuncia a una empresa de comida vegana por emplear la palabra "carne" al considerarlo competencia desleal.

- Un restaurante argentino despide a una empleada por "fea".

- "Creemos que las familias medias que ganan más de 100.00 € al año tendrán difícil llegar a fin de mes, por eso les damos estas becas".- Enrique Ossorio, Consejero de Educación y vicepresidente autonómico madrileño.

- "El Pp se debe a las rentas bajas" afirma o galego popular.

- Unos vecinos atacan a un arquitecto con una katana por el ruido que ocasionaban sus obras.


OLDIES

John Mayall, el padre del blues blanco según algunos, y sus Bluesbreakers, entre los que podemos citar a  Eric Clapton y Mick Taylor,  segundo guitarra solista de los Rolling Stones tras la muerte de Brian Jones. "Dancing shoes", un clásico.

https://www.youtube.com/watch?v=2T0QeNxK0bw



LITERALIA




 LA GALERÍA DE CELEBRIDADES



  • Y éste, ¿quién es? – me preguntó el señor conde.

  • Don Alfonso Cabeza de Vaca y Leighton Carvajal y Are, decimoséptimo marqués de Portago y decimotercer conde de Mejorada – respondí en un castellano límpido y diáfano.

  • Por lo que veo, era piloto de carreras – afirmó, contundente, el señor conde.

  • Fue piloto de Ferrari durante la década de los cincuenta. Murió en accidente, a doscientos kilómetros por hora – recalqué lapidario y preciso.

  • Y usted, ¿cómo es tan aficionado a la fotografía? – interrogó el señor conde, mientras encendía su pipa de espuma de Mar de las Antillas.

  • Estimado don Vincenzo, la culpa es de Parkinson, mi criado. El supo inculcarme el respeto hacia la obra de mis antepasados – confesé, humilde y recatado.

  • ¿Parkinson? ¿No me le presentó como Bautista? – interpeló el señor conde.

  • Veo que es usted un hombre observador. Se llama Bautista, en efecto, pero le apodo Parkinson, porque padece dicha enfermedad desde que entró en esta casa hace treinta años.

El señor conde de Istria, don Vincenzo Malaparte di Corpo, sexagésimo barón de La Valetta, se detuvo ante la joya de mi colección: el retrato de John Swyzht, mi primer antepasado, aborigen australiano que emigró a España e hizo fortuna como zahorí ante su propia extrañeza y la de sus coetáneos. Con el paso del tiempo, el apellido Swyzht –pronúnciese swyzht- se transformó en Sánchez, combinación fonética más tradicional.

Como indicaba, mi antepasado aparecía –en la instantánea tomada de un original pintado con la boca- vestido con un taparrabos de piel de kiwi –ave corredora del género Apterix, del tamaño de una gallina, plumaje pardo negruzco y cuerpo poco esbelto, patas gruesas con cuatro dedos provistos de uñas y un pico bastante largo dotado de pelos táctiles en la base / Arbusto trepador originario de China, de hojas alternas y redondeadas y flores blancas o amarillas con cinco pétalos. El fruto, de piel ligeramente verdosa y pulpa de color verde, es comestible y muy apreciado / Conocida marca de betún y otros artículos de limpieza para el calzado- y  una vara de avellano en forma de “i griega” entre las manos dirigida hacia el suelo. Sus contemporáneos decían que era “un radiestesista único, un rabdomante incomparable, un zahorí sin igual”. En su defensa, John Swyzht –pronúnciese awyzht- alegaba que él sólo era maorí. Don Vincenzo comentó:

  • ¿Qué comía este hombre? Está esquelético.

  • Era una persona muy frugal. Admiraba mucho a Don Quijote.

  • ¿Lo conocía? ¿No me ha comentado que vino remando desde nuestras antípodas? ¿Cómo logró orientarse?

  • Poseo en mi biblioteca un manuscrito de su puño y letra, traducido posteriormente por mi bisabuelo Wilbur Swyzht –es decir, Julio Sánchez-. Se titula: “DE LA IMPORTANCIA DE SALIR A PESCAR BALLENAS GRISES EN EL EQUINOCCIO DE VERANO PARA ENCONTRAR NUEVAS RUTAS HACIA EL NUEVO MUNDO O, EN SU DEFECTO, HACIA LA PENÍNSULA IBÉRICA”. En él se detalla su odisea, que duró seis meses y doce minutos. Sería muy larga de contar, pero bástele saber que embarrancó en la playa del Sardinero en el año 1356 de nuestra Era, cuando aún no existía Santander ni las sardinas recibían ese nombre.

  • ¡Notable, muy notable!

  • Disculpe mi pregunta, don Vincenzo, pero ¿no tiene calor?

  • Un poco, la verdad sea dicha. Estas corazas modernas son muy incómodas; pero la educación es lo primero.

El señor conde de Istria lucía una coraza florentina del siglo XVI adornada con grabados del “Orlando Furioso”, la obra cumbre del gran Ariosto; más concretamente, reproducía las escenas del rapto de Ifigenia por Baco, siempre tan irresponsable. El resto de la armadura, adquirida en la tienda de un anticuario toledano, parecía de calidad inferior y peso desmesurado a tenor de los soplidos de tan noble caballero. A pesar de mis argumentos favorables, no conseguí que se quitara el yelmo.

  • ¿Y dice usted que llegó hasta Santander?... ¡Qué interesante!... ¿Cómo fue el dedicarse a zahorí? Chocaría con la incomprensión general, mi dilecto amigo.

  • ¡Y quién no, don Vincenzo, quién no! La vida es pura casualidad. Mi antepasado, desconocedor del idioma y las costumbres, abandonó su canoa en la orilla, se colgó la bolsa vacía de las vituallas, el arco y las flechas y se dirigió hacia la aldea más cercana. Tenía hambre y sed; sobre todo, mucha sed. No había bebido nada desde que salió de su Nueva Zelanda natal; llamada Swyzhtlandia por entonces.

  • ¿Cómo no se le ocurrió filtrar el agua del mar?

  • Nunca le gustó la sal. De hecho, tomaba sus alimentos sin aderezar.

  • ¡Sana costumbre, vive Dios!... ¿Qué hizo cuándo llegó a la aldea?

  • Demandó a cuantas personas vio un poco de agua; pero, claro, la barrera idiomática le impidió comunicarse. Por tanto, se acercó hasta un avellano, cortó la varita del retrato con su cuchillo y la dirigió hacia el suelo tal y como había visto hacer al brujo de su tribu. Entre la hilaridad general, fue caminando hasta que la rama comenzó a vibrar; arrastrando a mi antepasado hacia la tierra. En ese preciso momento, se convirtió en un ser reconocido y apreciado. Había encontrado el manantial de la Corregidora, primer antecedente del Canal de Isabel II según el libro de Covarrubias.

  • ¿Y luego qué hizo?

  • Dejarse querer. Se instaló en la población y se casó –le conminaron a ello, aunque él pretendía comprarla como era costumbre en su tribu- con la hija del fontanero -una profesión nueva por entonces, pero con gran futuro y difusión-. Tuvieron veintinueve hijos en dos años de feliz coyunda.

  • ¡Era todo un carácter! Imagino que enseñaría sus amplios conocimientos a los nativos.

  • ¡En absoluto! Creó una sociedad anónima -¿quién era capaz de pronunciar su apellido?- para la fabricación de ramitas de avellano.

  • ¿Cómo dice? No se pueden fabricar artificialmente ramitas de avellano.

  • ¡Ya lo sé! Pero era muy testarudo y no hubo forma de convencerle. En vista de los malos resultados de la fábrica, cambió el negocio por una agencia de viajes. Fue el primer hombre del mundo que estableció una red regular de canoas entre España y Nueva Zelanda. Ni que decir tiene que se hizo de oro.

  • Por cierto, señor Sánchez, me tomaría un oporto. Esta coraza empieza a molestarme.

  • Pasemos al salón. ¡Parkinson, dos Old Madeira’s, please!

  • Yes, sir.

Nos aposentamos en dos grandes butacones de cuero de cebú cingalés y proseguimos la conversación.

  • Entonces, ¿podría decirme cómo es que usted se dedica la chatarra? ¿Quebró su antepasado?

  • No, regresó a su país, dejando plantados a su mujer e hijos. Siempre fuimos muy pobres, por lo que tuvimos que trabajar en cualquier cosa. Carecíamos de oficio conocido, pero nunca nos faltó la suerte.

  • ¿A qué hora suelen servir la cena? Empiezo a tener hambre.

  • A las nueve en punto, señor conde. En esta casa, somos muy respetuosos con los horarios y las tradiciones.

  • ¿Cómo ha conseguido usted tantas fotografías curiosas de personajes tan admirados?

  • Con tesón, paciencia y dinero. Mis buenas monedas me han costado; pero ha merecido la pena. No todos los retratados querían aparecer en situaciones tan comprometedoras. Si supiera cuánto me costó convencer a Luis XVI de Francia para que simulara ser guillotinado... ¡Era tan supersticioso!

  • Es decir, que usted les obligó a posar. ¡Qué complicado resulta ser original, señor Sánchez!

  • Era la única manera de que el Gran Maestre de la Golden Dawn se dejase fotografiar en la bañera con su patito hinchable favorito o que Madame Bovary se prestara a lucir sus bien formadas piernas al paso del metropolitano.

  • ¿Pero no fue Marilyn Monroe?

  • No..., no..., fue Emma. Ella lo hizo primero.

  • ¡Ah, bueno, si usted lo dice!

  • Sus refrescos, sir.

  • Cenaremos a las nueve, Parkinson. Dispón los preparativos.

  • ¿El señor conde cenará armado?

  • ¡Oh, no! Me quitaré la coraza y el resto de la armadura. Me sentaré a la mesa desnudo, tal como soy.

  • Avísanos a menos diez, Parkinson.

  • Yes, sir.

  • ¿Cómo logró que John Wayne se dejase fotografiar disfrazado de Hermanita de la Caridad?

  • ¡Muy simple! Después de tres días –con sus noches- de juerga y whisky, se puede conseguir cualquier cosa. Por cierto, don Vincenzo, ¿le importaría posar para mi esta noche? Me gustaría incluirle en mi galería de celebridades.

  • ¡Será un verdadero honor, señor Sánchez! Pero quiero que mi retrato sea algo espontáneo, natural.

  • No hablemos más. Usted mismo determinará las condiciones de la fotografía.

  • Por cierto, ¿conoció personalmente al marqués de Sade y a Catalina la Grande?

  • No, por supuesto. Son daguerrotipos realizados a partir de dibujos de antepasados míos. La colección pasa de padres a hijos desde 1750.

  • Y dígame, ¿qué retrato le falta?

  • El de Billy el Niño. Le mataron un cuarto de hora antes de acudir a la cita que había concertado con Shawn Swyzht mi tatatarabuelo. Con sinceridad, Pat Garrett le hizo un flaco servicio a la historia. Había pensado vestirle de Dama del Ejército de Salvación. ¡Con una biblia en la mano habría quedado arrebatador!

  • ¡Habría sido epatante!

  • Son las nueve menos diez, sir.

  • ¡Gracias, Parkinson!... ¿Pasamos al comedor, señor conde?

  • Por supuesto, pero antes debo librarme de la coraza.

  • Parkinson, ayuda a don Vincenzo.

  • Yes, sir.

  • Le espero en el comedor.




De regreso a la cocina, Bautista mantuvo esta breve, pero aclaratoria, conservación con la doncella.

  • Candela, el capullo ése del conde se ha tragado toda la historia que la contado el zumbao de tu primo Alberto. Se ha creído que es el señor Sánchez.

  • ¡Pobrecito! Disfruta tanto cada vez que sale del manicomio.

  • Pero hoy se ha pasado. ¿Tú recuerdas los retratos que pintó el señor Sánchez a algunos internos del frenopático y que colgó en el corredor principal? Pues le está contando que son fotografías de grandes celebridades. Y el otro se lo cree. ¡Inaudito!

  • ¡Déjale! No hace daño a nadie.

  • ¡En fin, como tú digas, mujer! Pero, si regresa el señor Sánchez, yo no me hago responsable.




La cena transcurrió con toda normalidad. Don Vincenzo Malaparte di Corpo prosiguió celebrando mis fotografías; en particular, la de Cleopatra con el áspid, siempre tan joven. Con una copa de Calvados en la mano derecha y un habano en la izquierda, nos dirigimos hacia el cuarto donde realizaba mis sesiones fotográficas. En la puerta había un rótulo con la inscripción: “BOLERA”. Parkinson, siempre atento a mis deseos, nos esperaba con la cámara preparada. No hubo necesidad de disfrazar al señor conde ni obligarle a simular posturas forzadas. Su originalidad y disposición fueron tan imponentes que evitaron cualquier ingerencia por mi parte. En el retrato número 3615 -¿o era el 7210?-, mis asiduos visitantes pueden contemplar la sonrisa clarividente de un rostro distendido y confiado. Don Vincenzo Malaparte di Corpo no tenía cuerpo; sólo armadura.




CRÓNICA DE SOCIEDAD (urbi et orbi)

Llegada la Cuaresma, los monjes del monasterio orensano de San Estevo de Rivas do Sil (Ribera Sacra) tiraban cerdos al rio para poder pescarlos y justificar su consumo durante los días de abstinencia en que sólo podían comer pescado.

En la región argentina de Catamarca existe una localidad llamada Londres, cuyos habitantes son los londinos. No conciben la existencia de otro Londres habitado por londinenses.

Hermótimo de Clazómenas (actual Anatolia) practicaba la transmigración del alma, es decir, hacía viajes astrales. Dado que la vida nos reserva sorpresas, un mal día, cuando regresaba de un viaje, su alma encontró que, creyéndolo muerto, estaban quemando su cuerpo en una pira funeraria y, por tanto, no tenía dónde meterse.

En 1514, György Dázsa fue sentado en un trono de hierro y adornado con una corona del mismo metal calentados al blanco: un rey campesino asado vivo por los aristócratas magiares por sublevarse en defensa de los derechos de los agricultores.

- La abadía benedictina de Admont se halla en la región austriaca de Estiria. Fue fundada en 1074 por el arzobispo Gerhard de Salzburgo, patria de un tal Wolfgang Amadeus. Es famosa la decoración al fresco de su biblioteca realizada en el siglo XVIII.


El Papa Paulo III prohibió que la tortura a los réprobos durase más de una hora. Desde entonces los inquisidores interrumpen su trabajo un rato cada hora y lo reanudan después. También ordenó que no se usara leña en las hogueras para no apestar la ciudad donde se realizase la quema de los condenados y que se realizasen en días con cielo claro para que pudiesen admirarlas todos los ciudadanos de buen corazón.

- En esta fotografía pueden verse las caballerizas reales próximas al Palacio de Oriente, cuyos restos han aparecido durante las obras de remodelación de la Plaza de España, y, enfrente el Palacio del marqués de Grimaldi, también conocido como palacio de Godoy al ser su inquilino durante sus años como favorito de Carlos IV (y de la reina María Luisa según las malas lenguas).
Las caballerizas son el edificio de la izquierda y el palacio a la derecha. La calle central es la actual Bailén.



 

FRASE DEL DÍA (sea el que sea)

El camino más frecuentado y famoso es el que más engaña.- (Séneca).


CONTRAPORTADA


Biblioteca del Palacio del Seminario de Ljublana

sábado, 25 de junio de 2022

chafardero 167

 <<EL NUEVO CHAFARDERO INDOMABLE

NÚMERO 167  ANNO VIII



PRIMERA PLANA

El gobierno Zapatero aprobó en 2006 Educación para la Ciudadanía, asignatura que provocó un gran rechazo conservador por entender que adoctrinaba a los alumnos, es decir, que los adoctrinaba de forma diferente a la tradicional desarrollada por la Santa Madre. Fiel a su perenne servicio a la patria, la fundación FAES, controlada por el ínclito José María Aznar, semillero de ideas vinculado al PP -lo que puede hacer comprender el gran nivel de sus integrantes-, analizó en profundidad la citada asignatura, mediante el examen detallado de varios libros de texto,  y concluyó que “tenía una inspiración marxista”, condición inaceptable en un país de rancio abolengo nacionalcatólico. Quizá por esta razón huela tan mal de vez en cuando.

En un documento que presentó la pizpireta Ana Pastor, ministra en algún momento, caída en desgracia por la Gurtel y no percatarse de que su ex, con el que seguía conviviendo, tenía un Jaguar en el garaje familiar que no recordaba haber comprado, la FAES señalaba que “los manuales (de la asignatura) razonaban continuamente en clave marxista (lo que nos hace pensar que sus  autores conocían las ideas de Marx o su apellido al menos), difundían valores anticapitalistas, antiamericanos, anti PP y anticristianos”. Siendo mal pensados (de vez en cuando, como todos), podríamos colegir que la torva mano del obispo Rouco estaba detrás de dicho documento.

Pero, ¿cuáles eran los valores que producían el rechazo conservador?

  1. Como prueba del antiamericanismo de la asignatura, el documento de la FAES cita el siguiente párrafo: “El consumo de jamón serrano fue durante muchos años ilegal en Estados Unidos, ya que era considerado insano al tratarse de carne cruda simplemente salada”. Tras leer argumento tan razonable, aplaudimos la decisión usamericana; pues supondrá más raciones de tan exquisito manjar para sus numerosos admiradores. El documento también destaca que los manuales de la asignatura incluían “imágenes de la cárcel de Guantánamo” y el párrafo en que se informaba de que “sólo Estados Unidos y Somalia no habían ratificado la Convención de los Derechos del Niño promovida por la ONU en 1989”.

  2. Como elementos antiPP  señala la frase: “que se aprobó la Ley Orgánica de la Educación con el voto en contra del Partido Popular”.

  3. Considera un elogio del pensamiento progre, coletilla seguida años después por Vox: “El gran triunfo de la juventud llegó a finales de la década de 1960. Mayo del 68 ha quedado como una fecha simbólica del comienzo de un profundo cambio de rumbo en el modo de entender la vida”.

  4. Como pensamiento antiliberal, entiende la inclusión del obispo Casaldáliga, representante de la Teoría de la Liberación y candidato al Nobel de la Paz en 1989 y la frase: “Educar en democracia es iniciar en los valores de la participación, porque el hombre es social y comunitario y no puede quedar reducido al ámbito de lo individual”.

  5. El documento encuentra rechazo “a la libertad económica” en los párrafos: “Una de las consecuencias del consumismo es el aumento de las diferencias entre los países desarrollados y los países del Tercer Mundo” y “Mientras unos pocos amasaban ingentes fortunas, la inmensa mayoría malvivía con pequeños salarios o se moría de hambre en el paro”.

  6. Como pensamiento antiglobalización menciona los párrafos: “Nuestro mundo se ha desarrollado gracias a las riquezas y la mano de obra barata del Tercer Mundo” y “La clave para eliminar las diferencias entre el norte y el sur reside en la actitud de los países”.

  7. Denuncia como doctrina económica marxista que “los países desarrollados en buena medida lo son, porque históricamente colocaron a los países pobres a su servicio y lo ha mantenido así”. También considera un elogio al comunismo revolucionario mencionar una canción del cantautor Ismael Serrano.

  8. Por último y no menos importante, el documento critica el libertinaje sexual que propaga la citada asignatura por incluir frases como: “Es más, en la mayoría de nuestras relaciones sexuales intentamos exclusivamente disfrutar, mostrar nuestro afecto, compartir nuestro placer, procurando evitar el embarazo”.

¡Es tranquilizador saber que hay personas desinteresadas que velan por los intereses ciudadanos!


¿QUÉ SUCEDIÓ EN ESTOS DÍAS?

- Se le aparece su abuelo cada vez que se sienta en la taza del vater.

- Vox se querella con la editorial Santillana por llamarles nazis en uno de sus libros de texto.

- Detenido por homicidio un camionero al circular con un hombre colgado del retrovisor durante tres kilómetros.

Almeida rescata la escultura del legionario y la colocará frente al Cuartel General del Estado Mayor



- <<NO TENEMOS WIFI, PERO HAY VINO (QUE HACE LA COMUNICACIÓN MÁS FÁCIL)>>-- Anuncio en un bar.

- GRANJA RAMOS: ¡HUEVOS FRESCOS!... DEL CULO A LA BOCA.



OLDIES

"Love for sale", un clásico de Miles Davis interpretado por Edward "Cannonball" Adderley, saxofonista alto encuadrado en el  hard bob y el soul jazz. Íntimo y relajante.

https://www.youtube.com/watch?v=4tSYXpq2kW0



LITERALIA



MONDO CANE




  • Por más que lo pidan los políticos, no puedo sentirme solidario con los cuatro millones largos de parados que soporta el país – comenté a mi vecino Juan, mientras tomábamos un café cerca de la Oficina de Empleo.

  • ¡Claro, eres uno de ellos! – reconoció éste.

  • Y tú, ¡no te digo!

  • Y hoy nos toca sellar la demanda. Llevo tres años apuntado y no he recibido ni una sola oferta. Dejé de cobrar el subsidio hace uno, y, desde entonces, sobrevivo a base de chapuzas.

  • En todo caso, tienes para comer y vestir a los chicos.

  • ¡Veremos cómo nos arreglamos con el que viene para otoño!

  • ¡Joder, macho, no paras!

  • En algo tenemos que entretenernos mi señora y yo.

  • ¡Ya, ya!... Vamos a la cola, que abrirán dentro de poco.

Aboné las consumiciones, y cruzamos por el semáforo al otro lado de la calle.

En la fila, coincidimos con otros colegas que habíamos conocido meses atrás en el mismo sitio y por el mismo motivo. El conserje abrió la puerta a las ocho y media en punto de la mañana. Dos horas antes, mi esposa había salido de nuestro domicilio camino del banco donde limpiaba tres veces por semana por seiscientos euros al mes, y, desde allí, se marchaba a un gran almacén donde hacía lo mismo hasta las ocho de la noche por cuatrocientos, un sueldo inferior a los hombres que realizaban el mismo cometido. Mis cinco hijos han aprendido desde pequeños a valerse por sí mismos, y la mayor se ocupa de dejar a sus hermanos en los respectivos colegios antes de llegar al suyo; gracias a un permiso que le dio su director en atención a nuestra delicada situación económica.

Entregué mi solicitud al empleado, y, mientras comprobaba mis datos y me la sellaba como prueba de asistencia, me senté en la SALA DE ESPERA y hojeé el “AS”. Encendí el primer cigarrillo del día. Por fortuna, el Madrid se mantenía líder, aunque empatado con su eterno rival. ¡No iba a ser todo negro en mi vida!

Tras devolvernos las demandas, Juan se despidió de mí; porque le esperaba un cuñado para completar una cuadrilla de albañiles en una empresa constructora subcontratada por una gran inmobiliaria que edificaba chalets adosados en Boadilla del Monte; unas viviendas que, salvo milagro en la lotería, mi vecino nunca podría comprar. Carecía de seguro, y, si le pillaban, podía perder la demanda de empleo; pero se llevaba un buen dinero a casa y no estaban los tiempos para respetar algunas normas.

Fui dando un paseo hasta el metro a través de la Casa de Campo. Como era miércoles, algunos jubilados pescaban en El Lago. Me hubiera gustado quedarme un rato con ellos, pero tenía una cita en el centro de la ciudad. Regresé a la superficie, cuando mi reloj señalaba las nueve y cuarto de la mañana. A pesar del frío reinante, caminé lentamente por una calle Fuencarral con pocos transeúntes y, más extraño todavía, con un tráfico casi inexistente; aunque aún no la habían peatonalizado. Torcí por Augusto Figueroa, y, al llegar a la tahona, golpeé tres veces con el puño en la desvencijada puerta de la entrada. Del interior, emanaba un olor a humedad y orines resecos.

Uno de los gatos que cuidaba doña Remedios, la mujer del dueño, surgió de la oscuridad y maulló lastimero. Habían tapado la gatera con periódicos sujetos con alambre. Segundos después, apareció la citada y le franqueó la salida. Me saludó con un:

  • Llegas tarde. Te lo descontaré del sueldo.

  • Vengo de la Oficina de Empleo, porque me tocaba sellar la demanda. Se lo dije a su hijo.

  • ¡No es mi problema! Además, no me mientes a ese malnacido al que no veo desde hace ocho días. Luego me vendrá llorando para que le saqué del embrollo, el muy sinvergüenza.

  • ¿Sabe si hay mucho trabajo? Querría irme un poco antes para recoger del colegio a mis hijos.

  • ¡Y yo qué sé!... Pregúntale a Víctor.

  • ¿Han llegado ya los guantes y las mascarillas?

  • ¡Qué fino nos has salido! Aquí no queremos maricones.

  • Se trata de higiene, doña Remedios. Piense en los clientes.

  • Lo único que me interesa de ellos es su monedero. ¡Ladrones, que sois todos unos ladrones!

Con las mismas, dio media vuelta y me dejó solo con mi extrañeza. Pensando todavía en la última conversación, llegué hasta el vestuario; donde ya estaban Jacinto, oficial primera pastelero, y Margarita, dependienta y cajera por el mismo precio.

A lo lejos, oíamos la bronca que le había armado doña Remedios a Marisa, la otra vendedora. También podíamos escuchar sus sollozos y la infaltable frase final del rapapolvo:

  • ¡Y cómo venga por aquí el mariconazo de tu novio, te despido, y te denuncio por robarme la caja!

Invariablemente, la chica aumentaba la intensidad de su llanto; aunque nunca conseguía reducir la cólera de la jefa.

  • ¡Llora, llora, cacho puta!... Estás deseando que te sobe y te folle ese chulo que tienes por querido.

Apareció Víctor y nos saludó con un:

  • ¡No os pago por holgazanear!... ¡Moved el culo, desgraciados!

  • Hace cinco meses que no cobro – señaló Jacinto.

  • Y éste tampoco por comunista. Además, me he enterado que trabajas por la tarde en otro sitio, desagradecido; así que no necesitas mi dinero, atracador de alcantarilla.

Margarita terminó de abrocharse la bata y se fue hacia la tienda; donde doña Remedios empezó a cagarse en su madre recientemente fallecida, y a acusarle de llevarse género a su casa que luego vendía los drogadictos de sus hermanos; aunque era hija única.

Rompió a llorar.

En todo caso, era un consuelo saber que la jornada transcurría igual que todas y que, por tanto, teníamos unas pautas a que atenernos.

Entramos al taller, donde nos reunimos con Luisito, el aprendiz, y con Ricardo, el transportista. Encendí la amasadora, y, mientras realizaba su tarea, me dediqué a pintar con miel unas ensaimadas del día anterior. Era la única forma de venderlas como recién hechas. Entretanto, Jacinto adornaba varias tartas de cumpleaños que sólo hacíamos por encargo.

En la radio, sonaban pasodobles que bailé con mi señora cuando éramos novios, y que sólo interrumpían para dar breves anuncios informativos que nos convencían de que la barbarie seguía dominando el mundo.

Víctor reapareció para exigirnos más esfuerzo y rapidez, y comentarnos que, si preguntaba su mujer por él, estaría resolviendo unos asuntos personales; lo que interpretamos como que estaría en el bar de la esquina –“EL RANCHO GRANDE”- a tomarse unos cubatas y colocarse lo justo para soportar otro día más.

Cuando ya salía del obrador, entró Estebitan, el contable, un joven miope que había heredado el puesto de un tío suyo; quien, tras jubilarse de la EMT, se despidió de todos nosotros con una sonrisa que no le habíamos visto en los doce años que estuvo en la pastelería. Traía un sobre en la mano.

  • ¡Buenas tardes! –señaló el oficinista-. Señor Víctor, tengo que hablar con usted.

  • ¿Ahora mismo?

  • Es referente a esta carta. La remite la Asociación Provincial de Confiteros y viene a su nombre.

  • ¿Y qué?... Yo no pertenezco a esa entidad.

  • Se trata del nuevo convenio colectivo.

  • ¡Shhh!... ¿Quieres arruinarme? – respondió Víctor.

Le cogió del brazo y le sacó de la habitación hacia su despacho. Actor aficionado, Estebitan nos relató más tarde con todo detalle la conversación que mantuvo con el jefe; atreviéndose a imitarlo con admirable parecido.

  • Si me sorprende, sólo perderé los trescientos euros que me paga al mes – repetía siempre que le advertíamos del riesgo que corría. ¡No está bien burlarse de los superiores, aunque fueran tan mezquinos como los nuestros!

  • ¿De qué diablos hablas? – preguntó Víctor-. En esta casa, no se estilan moderneces como convenios colectivos o revisiones salariales. Yo soy la ley y el que no esté de acuerdo, a la puta calle.

  • Pueden denunciarle por incumplimiento de la legislación vigente.

  • ¡Que se atrevan! –vociferó, colérico-. Conozco a todos los jefazos del sindicato vertical, y, con una simple llamada telefónica, me mandan a unos muchachos para restablecer el orden en la plantilla.

  • ¡Está un poco desfasado!... Vivimos en democracia y ya no existe el sindicato único.

  • ¡Ah, los rojos han terminado venciendo!... ¡Hemos caído en manos de las huestes bolcheviques!

  • Como le iba diciendo –terció Estebitan para llevar la conversación a términos más coherentes-, en esta carta se le comunica la fecha de entrada en vigor del nuevo marco salarial interprofesional para todas las categorías y adjuntan un ejemplar del convenio para que actualicemos las nóminas desde este mismo mes.

  • ¡Quieren llevarnos a la ruina, Remedios, a la ruina! –gritó Víctor, fuera de sí-. Pero antes, pasarán por encima de mi cadáver.

Como cabía esperar, apareció su mujer y preguntó:

  • ¿Qué sucede aquí?

  • Éste, que no sé qué dice de subidas de sueldos y convenios laborales.

  • Ya te dije que llevaba el pelo demasiado largo para ser gente de fiar.

  • Su tío ha sido un empleado modélico y era lo menos que podíamos hacer por él.

  • Me limito a obedecer la ley – señaló el contable.

  • En mi casa –dijo la mujer-, sólo respetamos las leyes que nos convienen.

  • Además, no tenemos ningún empleado fijo – añadió su marido.

  • Lo que nos libra de cumplir cualquier maldito convenio.

  • Encima que les hacemos un favor por dar trabajo a toda esa chusma de putas y vagos, quieren que les subamos la paga – insistió Víctor.

  • ¡Qué bien hablas, cariño! – remató su mujer.

Asombrados por tratarse sin insultos y amenazas, el matrimonio se miró con incredulidad. Doña Remedios fue la primera en reaccionar.

  • Jacinto lleva con nosotros veintitantos años, así que podríamos despedirle a cambio de una pequeña indemnización por renunciar a sus derechos.

  • ¡Perfecto! –agregó su marido-. Con lo que nos quedamos con éste, el parado –que no protestará, porque necesita el dinero-, los de la noche –que no saben nada del maldito convenio- y las dos chicas, que tampoco se quejarán, porque quieren casarse pronto.

  • Siempre lo mismo: folleteo y más folleteo – comentó doña Remedios.

  • Les recuerdo –intervino Estebitan- que, si despiden a Jacinto, tendrán que darle una millonada; dado que, al corresponderle un mes por año trabajado, sale una indemnización muy alta.

  • ¡Antes lo mato! – gritó la mujer.

  • ¿Y tú, cómo sabes tanto? – inquirió Víctor.

  • Es mi obligación. Soy el contable, ¿recuerda?

  • Además, trabaja por la tarde en otro sitio, ¡el muy caradura! – prosiguió el jefe.

  • El pluriempleo no es ilegal – añadió el oficinista.

  • ¿Quién iba a decírmelo? –se preguntó doña Remedios-. ¿Recuerdas, cuando le recogimos de aquella inmunda panadería donde no sacaba ni para comer?... ¡Qué tontos somos, querido!.

  • ¡Ya no puedes fiarte de nadie! – se lamentó éste.

  • Si no incluyen las subidas este mes, pueden denunciarles ante Magistratura, y, si pierden, tendrían que pagar además una multa.

  • ¿A cuánto asciende el incremento?

  • Unos veinte euros brutos por empleado, aunque depende de la categoría.

  • ¿Qué quieres decir con “brutos”? – preguntó doña Remedios.

  • Cantidades totales antes de descuentos, que también subirán. Por lo que, en realidad, sólo cobrarán la mitad.

  • ¡Acabáramos! –dijo Víctor-. Haz las nóminas como señale el convenio, que ya decidiré si las pago, o si, por el contrario, hay alguna sorpresa muy pronto. Quizá, os eche a todos, y contrate a otro personal menos conflictivo. La ciudad está llena de gente que trabajaría por cuatro perras sin pedir nada a cambio.

  • ¡Sería, porque desconocen la miseria que nos pagan! – comentó el oficinista.

  • Si no fuera por el cariño que guardamos a tu tío, no te aguantaríamos tantas impertinencias, niñato de mierda – le gritó doña Remedios.

  • Lo mismo digo, señora – añadió el aludido.

  • Me voy a resolver unos asuntos pendientes – dijo Víctor.

Después, salió del despacho y abandonó el local.

Entonces, llegó Marisa buscando a doña Remedios, porque necesitaba cambio.

  • ¿Tú qué haces aquí, mala puta?

  • Una señora me ha dado cien euros y no tenemos monedas sueltas.

  • Voy contigo, porque no me fío un pelo de vosotras dos.

Las dos mujeres salieron de la oficina, y el joven se centró en su trabajo.

El último día de mes nos confirmó Estebitan la buena noticia del aumento de sueldo, tal y como estipulaba el nuevo convenio. Canturreábamos felices en el obrador, cuando se presentó Víctor acompañado de dos hombres muy bien trajeados. Nos reunió a todos y nos informó de que:

  • Estos caballeros representan a una importante cadena de tiendas para novias que me había hecho tiempo atrás una tentadora oferta por el local y que me resistía a aceptar, porque mi padre fundó este negocio de la nada y porque os tengo mucho aprecio a todos vosotros. Pero he vuelto a pensarlo, y, teniendo en cuenta su buena situación y que ya soy muy viejo para pelear con clientes y proveedores, he decidido venderlo; personal incluido. Por tanto, según mis cálculos, con el ahorro de vuestros salarios y de la Seguridad Social y poniendo a plazo fijo el dinero del traspaso, puedo vivir el resto de mis días sin dar un palo al agua – concluyó.

Estrechó la mano a los dos trajeados. Después, uno dijo:

  • No quiero que se hagan ilusiones con sus empleos. Necesitamos personal altamente cualificado y ustedes no...

  • ¿Y yo qué? – le interrumpió Jacinto.

  • ¿Qué le sucede? – se interesó el otro representante nupcial.

  • Que llevo veintitantos años en la empresa y tiene derecho a una suculenta indemnización – informó Estebitan.

  • No es asunto nuestro – respondió aquél.

  • ¿Tú quién eres? – intervino su compañero.

  • El contable.

  • No te necesitamos. Ya tenemos nuestra propia gestoría.

  • Tampoco pensaba quedarme.

  • ¿Cuánto cobras? – insistió.

  • Trescientos euros al mes.

  • Ni por esa menudencia.

  • Señor... –dijo su compañero, dirigiéndose a Jacinto-. Pásese por esta dirección (le tendió una tarjeta de bordes dorados) y hable con nuestros abogados. Estoy seguro de que llegarán a un acuerdo satisfactorio para ambas partes.

  • ¡Ya sabéis! –gritó Víctor-. Dentro de unos días, otra vez al paro, ¡holgazanes!

¡Y no se equivocó! Esa misma semana vinieron a demoler las paredes del obrador, y comenzaron a construir las estanterías y los probadores. Tuvimos que dejar los pasteles a medio hacer. Las dos chicas se casaron al poco tiempo, y se dedicaron a sus labores. Estebitan aprobó unas oposiciones y trabaja, desde entonces, en la Seguridad Social. A Jacinto le dieron tres mil euros y un puesto de vigilante nocturno. Firmó tantos papeles que, cuando le despidieron al mes siguiente, descubrió que, entre ellos, había una renuncia a todos sus derechos; aunque... le quedaba el trabajo de la tarde. Y yo..., pues sigo haciendo cola en la Oficina de Empleo, mientras esperó que la suerte cambie y encuentre una colocación fija que me permita mantener a mi familia. Aunque, a mis cuarenta y cinco años, según dicen, ya soy muy viejo para trabajar.

¿Será cierto?


CRÓNICA DE SOCIEDAD (urbi et orbi)

- El papiro egipcio Rhind (1650 a.C.) incluye el valor del número Pi: 3'16.

- El matemático holandés Ludolf van Ceulen vivió en el siglo XVI. Dedicó la mayor parte de su vida a calcular los decimales de pi, llegando hasta los treinta y cinco. Para obtenerlos debió trabajar con polígonos de ¡un trillón de lados! El resultado lo convirtió en su epitafio: "3'1415926...".

- Se llamaba Ahasverus. Luego, Malcus, Cartophilus Gregorius, Joannes Buttadarus, Isaac Laquedem, Juan de los Tiempos o Juan Espera-en Dios. Era zapatero de la tribu de Neftalí. Camino del Gólgota, Jesucristo le pidió un vaso de agua al pasar por su humilde taller, próximo a la actual Iglesia del Espasmo, y se lo negó. Como castigo, fue condenado a "vagar por el mundo hasta el retorno de Cristo a la Tierra". Es conocido como el Judío Errante.


- Otto Witte (18782-1958), ciudadano alemán, artista de circo, buzo en la India, raptor de una bailarina española de  un harén otomano, usurpador del trono de Albania durante cinco días, fundó el Partido de los Sin Partido y se presentó a las elecciones de la República alemana de 1932. Ante el asombro general, obtuvo 23-000 votos.

- Dos señores comparten departamento en un vagón. Uno de ellos comenta:
    - Yo no creo en fantasmas.
El otro responde:
     - ¿De verás?
Y desaparece.

Una de las primeras normas que abolió Felipe V, primer Borbón en España, fue la pacata costumbre que obligaba a las mujeres a llevar una tabla de madera en el tórax para aplastarse los senos y no provocar a los pobres hombres.

Ulrich von Liechtenstein, caballero austriaco del siglo XIII, recorrió Europa vestido de mujer, alegando que era la diosa Venus que regresaba a Grecia.


FRASE DEL DÍA (sea el que sea)

"Saber, poder, atreverse, callar".- (Eduard Punset).


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