sábado, 2 de abril de 2022

chafardero 161

 <<EL NUEVO CHAFARDERO INDOMABLE

NÚMERO 161  ANNO VIII>>



PRIMERA PLANA

El domingo 20 de marzo se manifestaron los trabajadores del campo -cien mil según los medios afines al gobierno; muchos más según los desafectos- por las calles capitalinas en protesta por los elevados precios del gasóleo y la electricidad y, por contra, los escasos ingresos que obtienen por sus productos. Entrevistados por periodistas a pie de calle, algunos afirmaron que "el gobierno había abandonado al campo" y que "no podían seguir trabajando a pérdidas". Sin discutir la justicia de sus reivindicaciones -la energía ha alcanzado precios intolerables, muy próximos al robo descarado-, queremos recordar que muchos agricultores y ganaderos están subvencionados por este gobierno y la Unión Europea. Tampoco vamos a incidir en los rumores que vinculan esta manifestación con algunos partidos políticos, pues, al fin y al cabo, todas las huelgas tienen connotaciones políticas. 

En la citada congregación también participaron numerosos cazadores (el 85% de los participantes en la manifestación citada para lo que se gastaron 1'4 millones de euros en fletar autobuses, aunque siguen sin poder pagar los elevados precios de los carburantes) -alguno llevó a su hijo sentado en una sillita de ruedas y a sus perros, tristes por no poder cazar ante las innumerables trabas administrativas según sus dueños-. Se definieron como ecologistas y amantes de la Naturaleza, tal vez por eso muchos queman los montes para que salgan los animales que los habitan y poder matarlos más fácilmente; también se calificaron como deportistas, tal vez por eso utilizan venenos, lazos, cepos y redes para atrapar a sus peligrosos rivales cuadrúpedos y alados, y amigos de los animales; por eso ahorcan a sus perros con lazos corredizos, cuando acaba la veda para cazar. Por contra, nada dijeron, o nada oímos, del plomo que expulsan sus escopetas y contamina los suelos de esa patria que tanto dicen amar ni del gasto que implica eliminarlo (siempre y cuando se realice). ¿Cómo pueden considerarse trabajadores rurales unos individuos que sólo producen sangre y muerte en el campo y no  dudan en agredirlo para alcanzar sus objetivos? ¿Qué tipo de deporte es aquél en el que el rival parte con desventaja y apenas tiene posibilidades de ganar o, en este caso, salvar la vida?  Aceptando que, tal vez, seamos ignorantes en la materia -nos limitamos a referir  lo visto y oído-, nos parece más deporte, por justo y natural, la persecución de un galgo a una liebre o de un halcón a una paloma por ejemplo que masacrar a cientos de animales por simple placer en una montería o disparar a  un ciervo indefenso por desprevenido desde quinientos metros o más de distancia con un rifle dotado de mira telescópica en una cacería organizada -y bien cobrada- por un organismo público en un Parque Natural o un paraje protegido con la excusa del "exceso de ejemplares". En este caso, ¿quién decide el número máximo de animales que pueden o deben vivir en un territorio determinado? ¿Utiliza criterios estadísticos, ecológicos o crematísticos? Parece que los animales sólo existen para nuestro beneficio y diversión como afirman los ganaderos taurinos y esos grandes deportistas que son los cazadores. Habrá ganaderos y agricultores que también sean cazadores -¿quién no ha matado algún conejo para comer un día?-, pero sus reivindicaciones siempre serán diferentes y, tal vez, contrapuestas.

Por otro lado, una organización minoritaria de transportistas por carretera -informaciones posteriores, desmentidas más tarde por el interesado, señalaron que su portavoz y líder, señor Hernández, poseía dos Mercedes, a los que llama cariñosamente Zipi y Zape, declaró en concurso de acreedores  en 2018 la empresa familiar de camiones, por lo que no pudo indemnizar a sus trabajadores y ocupó el número doce en las listas de Vox de su pueblo natal, Hellín (Albacete)-, también supuestamente relacionada con partidos de la oposición para deslegitimizarla tal vez, convoca una  huelga, que ha logrado alterar el abastecimiento a los mercados y provocar cierta psicosis entre parte de la población, por el citado aumento de  los precios de los carburantes y para que desaparezca la subcontratación en el sector; pues, como cabe comprender, disminuye sus ingresos y vida en general, mientras sube lo demás. Por otro lado, la Administración se niega a reunirse con sus representantes por considerarlos violentos, con lo que el problema de desabastecimiento y consiguiente subida de precios se enquista, y acuerda una subvención al gasóleo de quinientos millones -parte de  la cual asumirán las distribuidoras y comercializadoras de combustibles, lo que puede suponer un incremento en el precio de los demás carburantes- con la asociación mayoritaria de transportistas  (Comité Nacional de Transporte por Carretera) a la que los huelguistas no reconocen y consideran responsable de la subcontratación. Alegan que se actúa contra la lógica para perpetuar el problema, mientras el gobierno anuncia una solución para los próximos días. Esperemos que no llegue tarde.

Como éramos pocos, los pescadores amarran sus barcos por los mismos motivos que los transportistas, generando las mismas consecuencias que estos. Días después, la desconvocan tras reunirse con el ministro del ramo.

Entremedias, el gobierno cambia nuestra relación con el Sáhara occidental -tierra rica en minerales y fosfatos-, lo que  ha provocado críticas generalizadas de sus socios y la oposición; así como de Argelia, suministrador básico de gas a  nuestro país y situado en parte de esa región, aunque no de Marruecos como cabía esperar. Relacionado con este movimiento, se reanudan los vuelos de devolución de inmigrantes ilegales provenientes de esa zona; lo que tal vez no sea casual.

El río viene revuelto sin que se atisbe la calma.




¿QUÉ SUCEDIÓ EN ESTOS DÍAS?

- Seis meses de cárcel a un guardia civil por denunciar "el olor fétido" de un superior.

- El Defensor del Pueblo recibe quejas de inversores en criptomonedas que han perdido su inversión,

- "Cáritas está controlada por Podemos", Francisco Marhuenda, director de "La Razón", dixit.

- El Ayuntamiento socialista de Tarancón prohíbe por teléfono el uso de las sirenas antiaéreas que recordaban  a las víctimas de los bombardeos de la Legión Cóndor el 22 de marzo de 1937.

- Se ofrece okupa con experiencia para desalojar inquilinos.

- Una ley obliga a la banca a hacer más grande la letra pequeña (por lo que será "normal").

- Los talibanes prohíben pasear juntos a hombres y mujeres.

- Dos seguidoras de la selección de fútbol portuguesa piden esperma a Cristiano Ronaldo tras el partido con Macedonia del Norte.

- La Comunidad de Madrid contrata como asesor taurino a Ortega Cano.

- Una conductora emplea para aparcar la tarjeta de minsuválido de su ex jefe muerto.




OLDIES

Javier Krahe, acompañado de Sabina, canta su inmortal "Cuervo Ingenuo", un tema que podríamos relacionar con el cambio de chaqueta con el Sáhara  u cualquier decisión política.

.https://www.youtube.com/watch?v=q6Sw0evCIEw



LITERALIA


LA IMPORTANCIA DE LA PRECISIÓN



Tuve que luchar desde muy joven para labrarme un futuro. Octavo descendiente de unos humildes labradores, mi madre murió a consecuencia de su treceavo parto en quince años. Yo tenía seis. Mi padre, vencido por el dolor, se entregó a la bebida y desapareció una noche sin Luna junto a mis hermanos Jacques y Pierre, de doce y trece años respectivamente, cuando las tropas reales invadieron nuestra aldea en busca de todos los varones aptos para la guerra.

Corría el año de 1785, cuando mi familia superviviente y yo fuimos recogidos en el convento de Nôtre-Dame des Victoires, sito en Caen. El altar mayor estaba presidido por una muchacha, vestida con prendas masculinas, ardiendo en una gran pira y rodeada por gente de armas. Nuestros tres años de estancia en tan generoso establecimiento fueron una sucesión de duras jornadas que comenzaban a maitines y finalizaban a completas. Servíamos las tres comidas del día; preparábamos la bière du couvent; trabajábamos en los huertos; limpiábamos las celdas de las hermanas, mientras éstas cosían en el refectorio; lavábamos y planchábamos los blancos hábitos de la Orden y, finalmente, ayudábamos en los oficios religiosos que celebraba un enrojecido Dom Vineux, confesor oficial de la congregación. A cambio, recibíamos una hora de lectura y caligrafía, dos raciones diarias –un trozo de pan duro y un plato de sémola fría- y un jergón de paja situado junto a los establos del monasterio.

En 1788, logré escapar y, tras penosas marchas en las que caminé de sol a sol y comí lo que hallaba durante el trayecto, llegué a París sucio y desnutrido. Sin oficio ni beneficio, recorría la ciudad durante el día y pernoctaba en centros de beneficencia.

Una mañana desemboqué en una plaza desconocida, donde, subido a una tarima, un oficial de dragones se dirigía a un numeroso grupo de ociosos, lisiados y mujeres desgreñadas con niños famélicos entre sus brazos. Me acerqué hasta ellos y pronto comprendí que el militar pretendía alistarlos en los ejércitos reales. De pronto, un numeroso grupo de civiles más o menos uniformados apareció por una esquina.

  • ¡Son los jacobinos! – exclamó un mozalbete de mirada despierta.

  • ¿Cómo lo sabes? – pregunté ignorante.

  • Porque llevan el gorro frigio y pantalones de paño a rayas – me respondió.

  • ¡Vivan los sans-culottes! – gritó una voz anónima.

  • ¡Viva la Revolución! ¡Abajo la tiranía! – secundó otra.

  • ¡Viva, viva! – coreamos todos los reunidos.

El oficial mandó cargar las armas a sus soldados y detener al primero que habló, acusado de alta traición, entre los improperios y amenazas de los recién llegados.

Cuando todo parecía indicar que la lucha sería inevitable, apareció otro grupo encabezado por un hombre de cuidada melena que, con su sola presencia, calmó los ánimos de los presentes.

Los jacobinos abrieron filas y le saludaron con gestos de gran respeto y admiración.

  • ¡Viva el ciudadano Robespierre! – gritó uno de ellos.

  • ¡Viva “El Incorruptible”! – secundó la multitud.

  • ¿Sucede algo, capitán? – inquirió tan notable personaje.

  • No, ciudadano. Reclutaba soldados para mi regimiento, cuando un revolucionario ha intentado exaltarme a la población con sus proclamas.

  • No necesitan que les animen. El pueblo está cansado de los abusos y privilegios reales. Presiento que muy pronto rodarán cabezas – auguró finalmente.

  • ¡Viva Robespierre! – volvieron a gritar.

  • ¡Viva, viva! – contestó el gentío.

Los sombreros volaron por los aires. Los hombres se abrazaron a las mujeres. Algunos tullidos agitaron amenazadoramente sus muletas.

Sin pronunciar más palabras, el hombre abandonó la plaza junto a sus acompañantes y otros muchos curiosos que no teníamos nada que hacer. Mientras le seguía, pude leer un pasquín en el que se ofrecía trabajo bien remunerado, techo y dos comidas diarias.

Llegamos hasta una sede de “El club de los Jacobinos”, donde el ciudadano Robespierre fue acogido con grandes vítores. Nos tomaron la filiación y nos impusieron en la solapa una escarapela tricolor como nuevos miembros de la asociación.

En vista de que allí sólo hablaban de política, robos de armas, sabotajes y otros métodos cruentos para abolir la monarquía borbona e implantar un gobierno basado en “la libertad, la igualdad y la fraternidad de todos los ciudadanos” y nadie se acordaba de satisfacer las necesidades más perentorias de sus afiliados, abandoné el local y me dirigí hacia la dirección que indicaba el anterior cartel. Dado mi desconocimiento de la urbe, tuve que preguntar a diversos viandantes durante el recorrido.

Llegué hasta un edificio gris de ventanas completamente cerradas. Golpeé tres veces con la aldaba en el portón, que se abrió con gran aparato de chirridos. Me atendió un hombre tuerto que preguntó el motivo de mi presencia. Tras responderle que había leído el cartel, me hizo pasar en silencio. Después, miró a diestra y siniestra y cerró la portada. Me tomó por los hombros y me condujo hasta un cuarto oscuro de techos muy altos. En la pared oriental, había un camastro de campaña; frente a él, una mesa y una silla, ocupada por un hombretón de frondosa barba negra.

  • Te presento a monsieur Guillaume, tu instructor – dijo el primero.

Los siguientes meses transcurrieron entre clases teóricas -donde aprendí, entre otras cosas, la importancia de un buen afilado- y prácticas –donde fui perfeccionando la precisión de mis golpes-. Asimismo, corté mucha leña para desarrollar los músculos y proveer de madera a la cocina.

Mi primera aparición pública tuvo lugar con motivo del ajusticiamiento de un famoso bandolero que robaba a los ricos para repartir el botín entre los más pobres. Sus majestades asistieron al evento y, tras le ejecución, me felicitaron personalmente por mi juventud y por el rigor con que desempeñaba mi empleo.

Tenía dieciocho años y había encauzado definitivamente mi vida. Con el primer sueldo, alquilé una habitación en la posada de madame Poquerin.

Meses después, nos reunieron a todos en el patio de la Bastilla. Frente a nosotros, se hallaba un extraño artilugio con una afilada cuchilla en su parte superior. Su redescubridor –parece que ya se utilizaba en la Edad Media-, un médico apellidado Guillotin, nos habló de las grandes ventajas del trebejo; ponderado, especialmente, por “su delicadeza con las víctimas”. Además, dada su facilidad de manejo, disminuía el esfuerzo físico, lo que nos permitía atender a más condenados.

Proseguí mi vida dentro de una cierta rutina profesional que incluía las francachelas con los colegas en las tabernas, donde podíamos coquetear con las camareras; aunque nunca llegué a hacerles proposiciones deshonestas a pesar de la liberalidad de costumbres que reinaba por entonces. Además, compartía mi lecho desde hacía unos días con un apuesto palafrenero llamado Jean de la Touraine.

El catorce de julio de 1789 no se me olvidará fácilmente. Dormía en los aposentos de la guardia, cuando un gran alboroto me despertó de improviso. Oí gritos y disparos. Salí al exterior y me encontré frente a una furibunda multitud de sans-culotte y soldados rebeldes que, provistos de todo tipo de armas, habían asaltado la Bastilla. Tras derrotar a la sorprendida guarnición, nos desarmaron, nos formaron en el patio y se disponían a fusilarnos, cuando preguntaron si había algún jacobino entre nosotros. Recordé la escarapela tricolor y avancé un paso. Acompañado por dos revolucionarios, llegué hasta mi aposento y les mostré la divisa. Por obra y gracia de mi buena memoria, contemplé la ejecución de mis excamaradas. Pasé a prestar servicios a las órdenes directas de la Asamblea Nacional. Las prisiones se fueron llenando de nobles y otros personajes políticamente molestos. Surgieron las delaciones, con el subsiguiente aumento de los arrestos; lo que obligó a requisar muchos palacios y convertirlos en “cárceles del pueblo”. Los carros repletos de condenados circulaban durante las veinticuatro horas del día en una fatídica procesión de reos agarrotados por el terror. Trabajábamos en turnos de doce horas y nuestras ropas, que olían a sangre, mostraban un tono rojizo que las lavanderas no conseguían quitar a pesar de sus denodados esfuerzos.

Atraído por mi creciente fama, el ciudadano Robespierre me visitó una noche en mis habitaciones; mientras Jean estaba en la calle comprando vituallas. Tras elogiar la calidad de mis trabajos, me animó a seguir perfeccionándolos; para añadir que aún no había llegado nuestra hora, aunque la presentía muy cercana.

Días después, pronunció un discurso tan devastador contra la figura de Luis XVI ante la Convención que sus miembros aprobaron por mayoría su inmediato arresto y el de su familia. Al poco tiempo, insistió ante el mismo foro en la conveniencia de ejecutarlo públicamente como símbolo de una nueva era sin dictaduras ni humillantes privilegios. Subyugados por su brillante oratoria, los revolucionarios ratificaron su moción y firmaron la condena real.

Durante el trayecto hacia el cadalso, los monarcas soportaron con fortaleza y serenidad los insultos y vejaciones de la multitud, hábilmente arengada por algunos revolucionarios.

María Antonieta subió hasta el patíbulo con la elegancia propia de una gran dama. Sin mirar a nadie determinado, colocó su real cuello bajo la cuchilla y empezó a rezar entre los bramidos del populacho. Cuando cayó la hoja y segó su vida, la muchedumbre paseó su cabeza por toda la plaza entre gritos de “¡Libertad, libertad!”. Luis XVI, menos entero, precisó la ayuda de dos solícitos ciudadanos que lo llevaron en volandas hasta la guillotina. Un nuevo alarido catártico secundó el fin de sus días. El Delfín moriría en presidio poco después en extrañas circunstancias.

La sed de sangre continuó aumentando hasta alcanzar a los principales impulsores de la Revolución. Por eso, no extrañó a nadie que, un año después, la Convención sentenciase a muerte al mismísimo Robespierre por sus incontables crímenes contra el pueblo. Como había llegado nuestra gran hora, fui el encargado de ejecutar dicha condena.

El Incorruptible” se presentó ante mí muy sereno, con la mirada perdida en el infinito. Se desató el pañuelo de seda y se abrió la camisa. Repitiendo la tradición, su cabeza fue paseada entre una multitud ávida de venganza que, tras liberarse del Terror, deseaba iniciar una convivencia más pacífica.

Entonces, grité reclamando su atención. Cuando todas las miradas convergieron en mi, empecé a desvestirme lentamente hasta quedar desnuda ante todos los presentes. Siguió un silencio perplejo. Después, una voz anónima gritó: “¡Libertad, igualdad, fraternidad!”. El lema fue coreado por todos los reunidos. En ese momento, me sentí recompensada por todos mis sacrificios; especialmente la ocultación de mi verdadera identidad, pues, a pesar de la liberalidad vigente en la Francia revolucionaria, difícilmente una mujer hubiera llegado a desempeñar un cargo tan importante en aquellos años como el de verdugo público.



CRÓNICA DE SOCIEDAD (urbi et orbi)

- En la antigua Roma, un monitor era, según la RAE, "un subalterno que acompañaba al orador en el foro para recordarle y presentarle documentos y objetos que debía utilizar durante su discurso" y también "un esclavo que acompaña a su amo por las calles para recordarle el nombre de las personas que iban encontrando durante su trayecto".

- Se utilizó mucho en Persia y la India. Consiste en una daga de hoja ancha que se puede abrir, apareciendo otras dos más pequeñas, con una empuñadura en forma de hache. Se ata a la mano mediante cuerdas o ligaduras al antebrazo.  Recibe el curioso nombre de katar. 


- Marina de la Vega (1924-2011), montañesa hija de represaliados, espía durante la IIª Guerra Mundial al servicio de Francia, Medalla de la Resistencia Francesa, cazadora de nazis refugiados en España, salvadora de muchos judíos que cruzaban los Pirineos y se escondían en pisos francos de la capital hasta que recibían documentación falsa, una nueva identidad y podían viajar a países libres por lo que fue condecorada por el Parlamento Europeo. Marina de la Vega, una heroína desconocida que se definía como "masona, republicana y roja a mucha honra". 



FRASE DEL DÍA (sea el que sea)

"La ley tiene un sueño: introducirse tan profundamente en los individuos que terminen vigilándose ellos mismos".- (J.M. Coetzee, Premio Nobel de Literatura australiano, antes sudafricano).


CONTRAPORTADA








domingo, 20 de marzo de 2022

chafardero 160

<<EL NUEVO CHAFARDERO INDOMABLE

NÚMERO 160  ANNO VIII>>





PRIMERA PLANA 

"Si un padre mata a sus hijos por  un problema con su pareja, no es violencia machista; sino intrafamiliar", afirma Núñez Feijóo sobre la llamada violencia vicaria, presidente gallego y futuro presidente, salvo sorpresas, del Partido Innombrable, siguiendo la estela de sus primos hermanos de Vox y de iluminados de su partido como el senil Consejero de Sanidad Andaluz. ¿Cambiar un adjetivo disminuye la barbaridad del acto? ¿Quiere decir, con sus palabras, que le parece un acto menos violento y, por tanto, menos condenable, o intenta asegurarse el apoyo de Abascal y sus secuaces en un futuro como posible presidente del país como han hecho otros compañeros de partido en las Comunidades Autónomas que presiden? ¿A las víctimas -los  hijos en este caso- les soluciona algo que la barbaridad de su progenitor se califique como "género o intrafamilliar", o, tal vez, puedan pensar que algunos políticos de su país desvarían o son, al menos, unos caraduras a  los que no importa su seguridad?  Sin embargo, el 27 de julio pasado se modificó una ley gallega (11/2007) para considerar la violencia vicaria como "de género" con carácter retroactivo.

Cabe recordar que el señor Feijóo presume de moderado y dialogante, por lo que, tal vez,  podamos imaginar una escena en la que un padre separado de su esposa ataca a sus descendientes arma en ristre, mientras el preclaro político, presente en el lugar, les comenta que les dolerá menos al ser un caso de violencia intrafamiliar; con lo que suponemos que las víctimas respirarán aliviadas.

También es oportuno recordar que el Partido Innombrable comenzará una nueva etapa con el dirigente gallego que destacará por su sentido común y no por el insulto y la demagogia como su antecesor en el cargo; salvo que nos encontremos ante un nuevo caso de cambio de collar al mismo perro.

¿En qué piensan -si lo hacen- algunos políticos, cuando realizan afirmaciones semejantes? ¿Las realizan sólo para sus votantes o para toda la población? ¿Son conscientes de todos los efectos que producen sus palabras? ¿Son conscientes? ¿Conocen realmente la realidad de sus compatriotas o se limitan a soltar una propaganda que les permita alcanzar el poder para imponer su ideario en nombre de la ley y la democracia, dos conceptos en los que no creen ni respetan? ¿Por qué no se exige requisito alguno a quien pretenda dirigir un país -conocer su Constitución por ejemplo-, mientras todos los demás deben superar exámenes y oposiciones para obtener un trabajo en los que deben demostrar su conocimiento de la Carta Magna por ejemplo? ¿Requiere más capacitación desempeñar cualquier empleo que gobernar un país, o tal vez no se les exige ninguno, porque entonces viviríamos en un continuo desgobierno (situación que se produce a menudo, aunque haya un gobierno)?

Días antes, el citado señor Feijóo señaló  que el gobierno central se forraba con los impuestos de los carburantes, de los que las comunidades autónomas, como la que preside, reciben la mitad,  y más tarde comentó que: "Galicia no ama la libertad. Por eso ya no quiero vivir allí. Madrid ama la libertad, por eso quiero volver a vivir en Madrid". Preside la Comunidad gallega desde 2009 con mayorías absolutas, aunque su deuda pública haya aumentado un  226% en ese período. ¿No se ha dado cuenta hasta ahora de que vivía entre presos?

Espero que mis amables lectoras y lectores se hayan preguntado alguna vez porqué las personas verdaderamente inteligentes no suelen dedicarse a la política.



¿QUÉ SUCEDIÓ EN ESTOS DÍAS?

- Orden de alejamiento de los parkings de L'Hospitalet de LLobregat a un hombre por robar cincuenta coches en un día.

- Mike Tyson pone a la venta unas gominolas de marihuana con forma de oreja mordida.

- Un grupo de personas destroza la zona genital de una mujer desnuda perteneciente a una falla valenciana.

- Detienen a un conductor drogado y alega inmunidad diplomática con un DNI de la República Errante Menda Lerenda.

- La Cruz del Valle de los Caídos entra en el Libro Guinnes de los Récords al ser la más alta del mundo.

- Condenan a un año de prisión a un hombre por violar a una gallina.

- Se dispara en las  farmacias la venta de pastillas de yodo contra la radiación nuclear, aunque los médicos aseguren que no resultan eficaces.







OLDIES

"John Burleycorn must die" es un clásico de Traffic de 1970. El título hace referencia al proceso que sufre la cebada desde su siembra hasta su fermentación y convertirse en saludable cerveza o digestivo whisky. También alude, parece ser, a cierta tortura medieval en que se introducía al reo en cebada en fermentación como si fuese un hueso de jamón. 

https://www.youtube.com/watch?v=fsIdhSzyx8M



LITERALIA



EL DEFENSOR DEL PUEBLO





Siempre quise ser detective privado. Por ese motivo, me compré un sombrero. Todos y todas me conocen como Rick OBannon, aunque mi verdadero nombres es el más prosaico Ricardo Baena. Soy inspector de abastos, pero, en mis ratos libres, me paseo por las calles con mi Borsalino negro y mi gabardina cruzada. Incluso he renunciado a un noviazgo ventajoso por considerarlo incompatible con mi vocación. Hasta ese momento ignoraba los grandes sacrificios que exige la obtención de un sueño. Cuando recorro la ciudad al anochecer, me siento pleno, realizado, ¿feliz? Soy consciente de que se trata de un juego inocente -quizá, insensato-, pero necesario para mi cordura.

Un atardecer de otoño, cuando el sol nos regala esos horizontes rojizos con tonos dorados que despiertan nuestra más sincera admiración, entré a comprar tabaco negro sin filtro -como los hombres- en un estanco próximo a mi domicilio, con tan buena suerte que un atracador amenazaba a la dependienta con una navaja. Respiré profundamente, y, henchido de gozo, carraspeé para atraer la atención de ambos -asaltante y asaltada-, y me presenté en los siguientes términos:

- ¡Buenas tardes! Soy Rick OBannon, detective privado, para servirles.

Después, conminé al atracador a deponer su actitud; pero éste te limitó a mirarme con sorpresa, primero; luego, con recelo, y, por fin, con desprecio.

- ¡Largo de aquí, o te rajo! - me amenazó.

- Está usted cometiendo una ilegalidad - le advertí con exquisita educación.

- ¡Qué te rajo, capullo!

- En ese caso, no le importará que la señorita me despache antes que a usted. Tengo prisa.

- ¿Cómo dice?

- Soy adicto a la nicotina, y me he quedado sin tabaco - argumenté.

- Atiende a este capullo - ordenó a la asustada dependienta.

Aboné la cajetilla , y regresé a la calle. Luego, busqué una cabina telefónica, y avisé a la policía. Me felicité por haber resuelto mi primer caso como detective privado.

Otro día, entrado ya el invierno, salí a patrullar las calles de mi vecindario, y, ante mi sorpresa, descubrí a un hombre abofeteando e insultando a una mujer más joven que él.

- ¡Como vuelva a verte hablando con otro hombre, te mato, mala puta! - gritaba, mientras la golpeaba con rabia.

- Pero, Jose, era el panadero - se defendía ella.

- Eres mía y sólo hablas con quien yo te diga.

Después, le propinó un puñetazo en la cara que le hizo tambalearse y sangrar por la nariz.

- Esto solo es un aviso, mala pécora.

- Tengo que comprar, saludar a los vecinos

- ¡No sabes con quién te la estás jugando! - insistió él.

- Disculpe, caballero -intervine-, pero la señorita tiene razón en sus afirmaciones.

- ¿Tú quién eres, pringao?

- Rick OBannon, detective privado, para servirle.

- ¿Qué? ¿Cómo¿ ¿Quién te ha dado vela en este entierro?

- Nadie, pero le advierto que está usted cometiendo una ilegalidad.

- Es mi novia, y hago con ella lo que quiero - gritó el agresor.

- No, caballero. Hace lo que debe.

- ¡A qué te parto la cara!

- Yo no he hablado con el panadero citado -me defendí-. Ni siquiera lo conozco.

- ¿Qué dices, imbécil?

- ¿No le gusta el pan que hace? - proseguí.

- ¿Te estás quedando conmigo?

- ¿Yo? Me gustan más las mujeres - admití.

- ¿Qué me has llamado?. ¿Marica, julai, sarasa?

Entretanto, la mujer aprovechó para huir de allí, buscar una cabina telefónica, y avisar a la policía.

. Creo, caballero, que no seremos amigos. Su comportamiento es improcedente y agresivo - comenté, mientras me despedía, levantando el sombrero, y me alejaba de allí.

Perplejo, paralizado, el agresor tardó unos momentos en reaccionar ante mi actitud, normal y corriente en todo caso. Después, empezó a buscar a la mujer, y, al no encontrarla, gritar:

- María, cuando te encuentre, te marcaré para toda la vida, mala puta. Aunque me encarcelen, te señalo de por vida.

Henchido de satisfacción, regresé a mi hogar. Por el camino, me pareció escuchar una voz anónima llamarme el defensor del pueblo.

Mi siguiente aventura acaeció una noche en que una espesa niebla invadía la ciudad. Recibí una llamada telefónica, mientras disfrutaba una película policiaca en el televisor. Descolgué el auricular, y contesté:

- OBannon al habla.

- Necesito sus servicios -dijo una voz femenina o afeminada-. Le espero frente al bar La dalia negra.

- ¿Cómo le reconoceré?

- Llevaré un crisantemo en el ojal del abrigo.

Me embutí en mi gabardina cruzada, me calé el sombrero, y salí a la calle. La calígine era tan tupida que no distinguía las punteras de mis zapatos blanquinegros. Cuando llegué al lugar indicado, descubrí a un anciano ataviado con un gabán verde, barba pelirroja, gafitas redondas de cristales ahumados y gorro de astracán. Parecía algo extravagante, pero llevaba el crisantemo en la solapa. Me presenté:

- Soy OBannon. ¿Me ha llamado usted?

Como única respuesta, se abrió el abrigo, y me mostró sus genitales; encogidos por la edad y el frío reinante. Después, soltó una risita idiotizada.

De repente, se oyó un grito desgarrador en el silencio de la noche. Dirigí mis pasos hacia el lugar donde supuse su origen, y encontré a tres hombres y una mujer joven y hermosa. Para lograr distinguirles, me acerqué tanto que golpeé sin querer a uno de ellos en la espinilla. Tras disculparme, descubrí que pretendían violentarla; pues, mientras dos la sujetaban por los brazos, el tercero, arrodillado frente a ella con los pantalones bajados, intentaba romper la ropa interior de la mujer con una navaja. El aludido se dirigió a mi en los siguientes términos:

- ¿Qué miras, pasmao? Ayúdame a desnudar a esta golfa y podrás participar en el festín.

- ¿La conocía ya?

- ¿Cómo dices?

- ¿Cómo sabe que es una golfa?

- Porque todas las mujeres lo son -arguyó-. Además, la niebla me pone cachondo y protege de los mirones - añadió.

- Sigue, Pepe, sigue - le animó uno de sus compinches.

El citado había conseguido romper las bragas de la infortunada joven, que se debatía entre gritos desesperados y movimientos convulsivos.

- ¿Piensas ayudarme, o solo quieres mirar?

- Le recuerdo, caballero, que está usted cometiendo una ilegalidad.

- ¿ Y a mi qué me importa? Esta tía es una golfa y se acabó - se justificó.

- Pero no es un motivo para agredirle.

- ¿Tú quién eres: El Papa Roma?

- Rick OBannon, detective privado, para servirle - respondí.

Tras mi respuesta, se incorporó, subió los pantalones, y ordenó a sus compinches que soltasen a su víctima para ocuparse de mi. La mujer cubrió su desnudez con rapidez, y, arrastrándose, despareció en la niebla.

- Es tu último día, capullo - amenazó el violador.

- ¿Le importa que telefonee antes a mi jefe para advertirle de que mañana faltaré al trabajo?

-Este tío es gilipollas - comentó uno de sus compinches.

- Sólo es buena educación, caballero - le corregí.

Los tres hombres fueron acercándose hasta mi con aviesas intenciones y una navaja en la mano. Como aún no me había sacado la licencia, yo estaba desarmado. Fui retrocediendo, perseguido por los tres secuaces. De repente, una mano tiró de mi brazo, y me arrastró hasta un portal a oscuras. Después, cerró la puerta con cuidado para evitar que lo oyeran mis perseguidores. Con la otra mano, me tapó la boca.

- No grite. Soy Alicia, la mujer que querían violar esos malnacidos.

Permanecí callado, vigilante.

Los tres hombres se percataron de mi desaparición, pero la espesa niebla les impedía descubrir mi escondite. Maldiciendo su mala suerte, se alejaron de la zona: mientras gritaban:

- Me he quedado con tu cara, polizonte de pacotilla. Ya te pillaré otro día, y te mandaré al otro barrio.

- Me gusta vivir en éste - comenté

Entretanto, Alicia me cogió de la mano, y me arrastró escaleras arriba hasta su vivienda. Allí me invitó a un whisky solo. Luego, me reprochó mi comportamiento; mientras afirmaba que:

- Esos hombres tenían razón: soy una golfa. Habían contratado mis servicios para acostarse conmigo. Nos pareció divertido aprovechar la niebla para montárnoslo en la calle. El morbo aumenta la excitación - señaló la mujer.

La miré estupefacto.. Luego, pregunté:

- ¿Está hablando en serio?

- Me debes doscientos euros.

- ¿Yo? ¿De qué?

- Es la cantidad que habíamos acordado.

- Pero

- Paga, o te denuncio a la policía por intento de violación.

Alicia tenía razón. Los tres asaltantes no reconocerían el trato, la niebla jugaba en mi contra, y, al final, era su palabra contra la mía. Saqué la cartera, y le entregué la cantidad indicada. Después, le agradecí la copa, y regresé a la calle. La calígine había levantado lo suficiente para regresar a mi casa sin contratiempo, y ver el final del film policíaco. El defensor del pueblo había resuelto su tercer entuerto.



CRÓNICA DE SOCIEDAD (urbi et orbi)

 - Los denominados "pueblos del cáncer" chinos se distribuyen alrededor de las minas de Mongolia interior, zona de producción de tierras raras más importante del mundo. Las tierras de cultivo, expropiadas por el gobierno, se han vuelto estériles y  se han disparado las enfermedades provocadas por los residuos tóxicos de los productos químicos necesarios para su extracción.

- Numerosos complejos, muchos desaparecidos hoy en día, sirvieron como campo de concentración franquista. Plazas de toros como Las Ventas, Málaga o Valencia. Paradores como los de Lerma, León o Sigüenza; campos de fútbol como el Bernabéu, el antiguo Metropolitano o el  predecesor del actual Rayo Vallecano; edificios religiosos como los monasterios conquenses de Huete y Uclés,  la iglesia de Santa María de Oia en Pontevedra o la de Santa María de Huerta en Soria: instituciones educativas como la universidad de Deusto, el colegio "Miguel de Unamuno" de Madrid, el IES "Marqués de Manzanedo" de Santoña (Cantabria), instalaciones militares como la Academia General de Zaragoza o el cuartel de Cerro Muriano en Córdoba. Muchos permanecen en pie o reconvertidos para otros usos y los visitamos con la ignorancia inocente del turista.

- Larissa Swirsky (Odesa, Ucrania, 1910 -Sevilla 1977), familia de los Romanov, tal vez judía por su apellido, casada con un piloto militar español, se instaló en Ceuta; donde espió para los nazis hasta que conoció las atrocidades que cometían con los judíos. Entonces cambio de bando y se convirtió en espía doble, informando al Servicio de Inteligencia Británico del paso de barcos alemanes por el estrecho de Gibraltar. Durante esta actividad, conoció a Ian Fleming, creador de James Bond 007, empleado en la División Naval de dicho Servicio inglés. Algunos dicen que le sirvió de inspiración para su famoso agente secreto.

- En 1860, cuando hacía cincuenta y dos años que se había prohibido la esclavitud en Estados Unidos, míster Timothy Meaher, dueño de una plantación y un astillero en Alabama, se apostó con unos empresarios que era capaz de burlar dicha prohibición; para lo que fletó la goleta Clotilda" para viajar hasta África;  donde cargó ciento diez niños esclavos. Fondeó en Mobile Bay, en el golfo de México. El capitán ordenó incendiarla para ocultar las pruebas del viaje. Míster Meaher repartió la carga entre sus socios financieros y él se quedó con treinta y dos para que se curtiesen en su plantación. 

El ilustre Timothy Meaher






FRASE DEL DÍA (sea el que sea)

"La vida es un circo en el que todos somos payasos".- ("La vida no  ha terminado", Claudio Magris). 


CONTRAPORTADA



CALIMA







lunes, 14 de marzo de 2022

chafardero 159

<<EL  NUEVO CHAFARDERO INDOMABLE

NÚMERO 159   ANNO VIII>>




PRIMERA PLANA

En las guerras se cometen todo tipo de atrocidades contra el denominado "enemigo". Sólo hay odio, codicia, soberbia y sed de venganza. También propaganda, por lo que la información que  llega de ambos bandos debe  tomarse con mucha cautela. El tirano Putin justificó su invasión de Ucrania con la excusa de "desnacificarla", cuando su comportamiento podría calificarse como tal. Luego añadió que no quería su incorporación a la OTAN; lógico por otra parte: nadie quiere al rival cerca de casa. Es sabido que el pueblo ucraniano es muy nacionalista, es decir, "ama a su patria" como suele decirse, y que algunos ucranianos profesan una ideología de extrema derecha. Parece ser que algunos grupos ultras, apoyados por el ejército, cometieron abusos intolerables contra habitantes de las zonas prosoviéticas en la región separatista de Donbass  según afirma un artículo publicado en elsaltodiario.com. Hablamos de crucifixiones, violaciones masivas de mujeres, decapitaciones y desmembramientos o el incendio de la Casa de los Sindicatos de Odessa donde perecieron cincuenta personas. Los medios oficiales informan sobre los atropellos injustificables de las tropas rusas. En todo caso, la existencia de grupos radicales, por muy numerosos o violentos que puedan ser, no justifica la destrucción consciente de un país y sus habitantes.

Otra de las consecuencias de este conflicto bélico -aparte de eclipsar las demás calamidades existentes en el mundo- es que reaparecen la bestialidad humana, el abuso sistemático, la realización de cualquier negocio rentable; aunque choque con el respeto a lo más básico. ¡Es la guerra, amigos! Siempre habrá desalmados, y más en estas circunstancias,  dispuestos a obtener beneficios de la  necesidad y el miedo ajenos. Según la ONG World Vision, "la trata de mujeres ucranianas se ha convertido en una peligrosa realidad alimentada por el conflicto". En algunos países de los Balcanes que han acogido -y acogen- refugiados, muchos terminan prostituidos, secuestrados y esclavizados como mendigos, llegándose al extremo de separar a las familias o someterlas a todo tipo de violencia física para forzar a sus miembros a "colaborar" con sus captores. Incluso en la propia Ucrania existen redes que envían mujeres nativas a la vecina Chequia para trabajar en la prostitución y  la industria pornográfica. 

Las guerras siempre son el problema, nunca la solución; pues sacan lo peor del ser humano, o, en todo caso, lo agudizan.

"Homo homini lupus" que dijeron los romanos. El hombre es un lobo para el hombre.



¿QUÉ SUCEDIÓ EN ESTOS DÍAS?

- Tras conocer que la estación de Atocha Madrid recibirá el nombre de Almudena Grandes, la preclara presidenta capitalina afirma que: "La Virgen de Atocha ya era mujer".

- Afilador de cuchillos 24 h aparca frente a la sede del PP en Madrid.- (El Jueves).

- Según Rtve noticias, Rusia se dirige hacia Ordesa.

- Putin afirma que no tiene malas intenciones.

- La campeona mundial de ciclismo recibe un vibrador como premio.

- Un concurso de la  televisión gallega considera cultura general conocer el precio de un gramo de cocaína.

- Los aficionados ultras del Verona escriben en una pancarta las coordenadas de su rival Nápoles para que la bombardeen los rusos.



OLDIES

"Dogs", Pink Floyd, de su álbum "Animals" de 1977.  Algunas jaurías recorren las ciudades europeas.

https://www.youtube.com/watch?v=4QA30qkRYy8



LITERALIA


EL CRUZADO




Cosme Fernández -Don Cosme para todos- era un señor soltero, bajito, con bigote recto muy cuidado. Jubilado tras cuarenta años de carrera funcionarial en un ministerio, vivía en el piso heredado de sus padres en un barrio céntrico junto a su mascota “Max”, un simpático Jack Rusell terrier de tres años. Vestía con elegancia, pero sin ostentación, trajes grises o azul marino, corbatas discretas, abrigo negro y un gracioso bombín que había pertenecido a su abuelo materno, anglófilo confeso. Con sus vecinos mantenía una relación cortés, pero distante; correcta, pero fría. Todas las mañanas, tras el desayuno, ponía la correa a “Max” y salían a pasear. En el portal, saludaban al conserje, José. Nunca supo sus apellidos o detalle alguno sobre su vida. Tampoco le interesaban demasiado. Como buen profesional, el portero conocía muchos pormenores de la existencia de los vecinos.

  • ¡Buenos días, Don Cosme! - saludó.

  • ¡Buenos días!... ¿Qué tal la mañana?

  • ¡Bien,gracias!... ¡Hola, “Max”!

Le respondió un ladrido.

  • ¿Qué?... ¿A dar un paseo?

  • Sí. Nos acercaremos hasta el parque para que “Max” juegue y huela a otros perros. Luego, tomaré el vermú donde Antonio.

  • ¿Ha pensado en castrarle?

Le respondió un gruñido.

  • ¡Jamás!... Me parece un acto completamente insolidario con su género y... el nuestro...¡Hasta luego!

  • ¡Buen paseo, Don Cosme!... ¡Adiós, “Max”!

Le respondió un ladrido.

Hasta la hora del citado aperitivo, deambularon por el parque; donde el perro correteó y olisqueó a varios congéneres de ambos sexos como debe ser; mientras Don Cosme alimentaba a las palomas, actividad que le recordaba sus visitas al Retiro con su padre. Más tarde, caminaron sin rumbo fijo por las calles de la barriada, atentos a cuanto sucedía y rodeaba. De vez en cuando, Don Cosme anotaba algo en una libreta de tapas negras, o charlaba brevemente con los conserjes de los inmuebles. Alrededor del mediodía, entraban en la taberna de Antonio y pedía un vermú de grifo y un pincho de ventresca de bonito con pimiento asado del Bierzo para él y un poco de agua para “Max”. Desde allí, se dirigían a su restauante habitual, donde se comía regular, pero permitían la entrada a los canes. Regresaban a casa, y dormían la siesta hasta las cinco en punto de la tarde; hora en que merendaban y, luego, se distraían viendo la televisión, o releyendo algún periódicoo atrasado y jugando con huesos de plástico o pelotitas de goma. Sobre las nueve de la noche, cenaban frugalmente, escuchaban las últimas noticias en la radio y, a las diez en punto, se acostaban. Antes, Don Cosme ponía el despertador a las tres de la madrugada y arropaba a “Max” con su manta. Todos los días laborables de la semana repetían esta rutina sin que les resultara tediosa. A la hora fijada, se levantaban, se vestía de negro riguroso, zapatillas deportivas incluidas, y se colocaba un pasamontañas y un antifaz del mismo color, idéntico al que ponía a “Max”. Luego, salían a la calle, y se dirigían a las direcciones que había anotado en su libreta de tapas negras. Gracias a un tutorial que había seguido en un ordenador de la biblioteca pública del barrio, abría fácilmente los portales con dos ganzúas y accedían a aquellas viviendas ante cuya puerta no gruñia “Max”, señal de que no había ningún perro en el interior. Tras forzar las puertas que no estuvieran blindadas, recorrían la vivienda en busca de su botín, que, una vez localizado, guardaba en un macuto que llevaba a la espalda. Sobre las seis de la mañana, antes de que los trabajadores más madrugadores iniciasen su jornada, regresaban a su domicilio, y volvían a dormir.

Los fines de semana se trasladaba hasta el barrio de su infancia y se deshacía de los objetos sustraídos en un punto limpio de la zona. Luego, visitaba a su antigua novia, ya viuda, María Cárdenas, con la que compartía lecho y comida. Durante día y medio, volvían a ser dos jóvenes enamorados que paseaban cogidos de la mano por la orilla del río, se miraban con ojos húmedos y besaban con timidez y rubor. Sobre las ocho de la tarde del domingo, Don Cosme se despedía de su amada y regresaba a su domiclio junto a “Max” para iniciar una nueva y dura semana laboral.

Todos los lunes por la mañana, cuando salían a pasear, José le comentaba que debía haber una banda organizada de ladrones por el barrio que entraban a las casas, mientras dormían sus inquilinos, para robarles los teléfonos móviles. Don Cosme respondía siempre que odiaba esos artilugios del diablo que impedían a las personas relacionarse, que él seguía utilizando el mismo aparato que sus padres y que aplaudía a esos desconocidos por trabajar para el bien común.

Después, se encaminaban hacia el parque, tomaba notas de nuevos edificios y el aperitivo donde Antonio. Por las noches, volvía a las viviendas que había seleccionado para robar más teléfonos móviles en su cruzada contra una tecnología que subyugaba a todos sus congéneres.



  • CRÓNICA DE SOCIEDAD (Urbi et orbi)

- El veedor fue un funcionario existente en Castilla en tiempos de los Reyes Católicos que, originalmente, se encargaba de "fiscalizar en villas  y pueblos que las obras de los diferentes gremios e instituciones responsables de los abastos se atuviesen a las ordenanzas vigentes". Existíeron diversos tipos según la naturaleza de sus funciones. Podemos citar al veedor de viandas, de caballerizas o de la sed. En América, fiscalizó las cuentas de las expediciones junto al Contador Mayor y el tesorero. Después pasó a controlar la fundición del oro y la plata, por lo que tenía prohibido poseer explotaciones mineras.

Por su parte, el Oídor era un juez primitivo (aunque solía estar vestido) encargado de "oír y escuchar a las partes implicadas en un proceso". De aquí surgió el término audiencia. En América, asumieron funciones en casos de herencias y "alcalde de crímenes" (como en México y Perú). También existió el "oídor juez de casados", encargado de reunir con sus legítimas, abandonadas al embarcar hacia el Nuevo Mundo, a todos aquellos, marineros o no, que se amancebaban con indígenas americanas.

- Según algunos cronistas, el sexto rey de Roma, Servio Tulio, era hijo de una esclava llamada Ocrisia, quien un buen día depositó una ofrenda ante el fuego del hogar, de cuyas llamas salió un gran falo que la preñó. Su dueña, Tanaquil, esposa del quinto rey Tarquinio Prisco, experta en augurios, interpretó el hecho como que el niño engendrado, el futuro rey, era hijo del dios Vulcano, corroborado cuando una corona llameante rodeó  la cabeza del bebé dormido.

- El último rey romano, Tarquinio "el Soberbio", estaba decidido a pasar a la posteridad, Por este motivo emprendió grandes obras en la capital  en las que obligó a trabajar a ciudadanos libres en condiciones tan duras y humillantes que muchos prefirieron suicidarse. Ofendido, el monarca mandó que los crucificasen muertos como aviso a  los demás, mientras veían a las aves de carroña devorar los cadáveres.

- En la batalla del río Kalka (1223), cerca de la actual ciudad ucraniana de Donestz, las tropas mongolas al mando de Jebe y Subotai, generales de Gengis Khan, derrotaron a una coalición de príncipes rusos en la que murieron unos veinte mil hombres. Antes del combate se había acordado no derramar la sangre de  los prisioneros. Por este motivo, los mongoles ataron a sus rehenes unos sobre otros bajo enormes planchas metálicas, y después se instalaron sobre  ellas para festejar la victoria. Los cautivos murieron asfixiados, pero no se derramó su sangre.

- El tsu chu o cuju es un juego que se practicó en China desde el siglo III a.C durante unos mil quinientos años. Se necesitaba un balón de cuero relleno de plumas y pelos que evolucionó hasta uno lleno de aire durante la dinastía Yang.  Podían participar hombres y mujeres. Consistía en meter el balón en una red situada a diez metros de altura sujeta por dos palos de bambú separados 40 cms entre sí. Los jugadores podían driblar a los contrarios  y ganaba el equipo que más veces introducía el balón en la red contraria. Los equipos tenían entrenadores y patrocinadores. Los capitanes se distinguían por llevar sombreros con pequeñas alas rectas, siendo rizadas en los demás jugadores. Los jugadores más destacados lograban fama  y fortuna. Ahora lo llamamos fútbol y creemos que se inventó en Inglaterra, donde se denomina football, es decir, pie bola.

- Parece ser que los puritanos ingleses del siglo XVII son los responsables de una de las supersticiones más populares de la historia: el número trece. Consideraban signo de mala suerte que hubiera trece comensales en la mesa, porque era el número de Judas Iscariote, apóstol traidor que vendió a Jesús Cristo.


FRASE DEL DÍA (sea el que sea)

"La guerra es una obscenidad".-Noam Chomsky.


CONTRAPORTADA













 

martes, 1 de marzo de 2022

chafardero 158

<<EL NUEVO CHAFARDERO INDOMABLE

NÚMERO 158   ANNO VIII>>





PRIMERA PLANA

En algunos ámbitos la fidelidad depende de los objetivos alcanzados o de los cargos repartidos.  Estos días  hemos contemplado con cierto estupor la caída del líder popular por "atreverse a acusar a la presidenta capitalina de permitir cobros indebidos -comisiones abusivas con dinero público que, como ya sabemos, es de nadie al ser de todos- a su hermano en varios contratos sospechosos de la Comunidad que ella preside para comprar mascarillas durante la pandemia". La citada presidenta lamentó que se atacase a la familia -la famiglia, ¿capisci?-, después de que el Secretario General, señor Egea, la amenazase con "filtrar dichos cobros, si no renunciaba a presidir el partido en Madrid"; lo que le granjeó el odio de los seguidores de Ayuso y la petición firme de su cese fulminante. En vista de que ella no reconocía las comisiones (aunque lo hizo más tarde, cuando ya había comenzado la invasión rusa de Ucrania, tal vez con la intención de que dicha admisión pasase desapercibida ante una noticia más relevante), el presidente del partido le abrió un expediente informativo, mientras el señor Carromero, fiel "fontanero" popular, parece que había contratado una agencia de detectives desde una empresa municipal para que consiguiera información fiscal sobre  el hermano (de Ayuso); aunque el alcalde negase este punto y haya acarreado la dimisión del citado "colaborador". Truculenta sería una buena definición para esta situación. Días después, Casado y Ayuso se reunieron en la sede de Génova sin testigos y, sin que trascendiese lo tratado o acordado en la misma,  Casado se desdice de sus acusaciones y cierra el expediente. Desde ese momento los llamados "barones" -presidentes autonómicos en su mayoría con Feijóo a la cabeza- inician una campaña de acoso y derribo contra su presidente -¿estaban esperando el mínimo desliz para echarle?- y exigen un congreso extraordinario para sustituirle .por Feijóo, quien, como buen gallego, ni afirma ni niega. Comienzan las dimisiones de cargos, como la del alcalde capitalino como portavoz nacional, nombrados por el líder en desgracia, y el trasvase de diputados y senadores hacia el nuevo grupo dominante.  Parece razonable pensar que Casado se precipitó al acusar sin pruebas a la presidenta Ayuso, un referente al alza en el partido,  y al aceptar sus explicaciones en la citada reunión; donde suponemos que le presentaría pruebas exculpatorias que ignoramos todos los demás para conseguir que Casado adelantase el Congreso en el que ella esperaba proclamarse presidenta del partido en la capital como su mentora Aguirre. Parece razonable pensar que, desde ese momento, Casado demostró su debilidad y tibieza para dirigir el partido; lo que apreciaron y aprovecharon sus "fieles compañeros" para exigirle la dimisión, un Congreso extraordinario y el cese del Secretario General, señor Egea, quien dimitió poco después, por muñidor de todo el asunto (aunque tampoco presentasen prueba alguna a este respecto). Ahora podrá volver a entrenar para revalidar su título mundial de lanzamiento de güitos, aunque no creemos que pase mucho tiempo en el paro. Parece razonable pensar que todos sus detractores, con la vengativa Cayetana Álvarez de Toledo a la cabeza, consideren impropio de un futuro presidente de gobierno (pues estaba destinado a serlo según su delirio particular; pues ya saben que España sólo funciona cuando gobiernan ellos. Repasen la hemeroteca) atacar a una compañera como Ayuso -los trapos sucios se lavan en casa- y, a renglón seguido, plegar velas y pretender pasar página. Demuestra falta de liderazgo, incapacidad para gestionar situaciones extremas. Tal vez, si hubiera continuado con el expediente informativo y sancionado a la presidenta Ayuso según las conclusiones del mismo, Casado seguiría al frente del partido; aunque tenía a la calle en contra, por lo que terminó perdiendo el pulso con la populista Ayuso y poniendo fin a una carrera política en la que le regalaron un título universitario para poder desarrollarla. Todos los actores de esta tragicomedia alegaron actuar "por el bien de España". Sobre los españoles, ni mu. Siempre ha sido más fácil hablar de abstracciones que de realidades.

 Tras la publicación en un periódico nacional de la nota que advirtió a Casado de la posible comisión de un delito en la Comunidad de Madrid por el pago de las citadas comisiones al hermano (de Ayuso) y los contratos de urgencia obtenidos por un amigo de la presidenta que se dedicaba a otra actividad hasta ese momento, el rotativo afirma que "supondrían tráfico de influencias, malversación, prevaricación y corrupción" y añade que "el Gobierno regional está tratando de ocultar las pruebas, fabricando facturas falsas para justificar los pagos". Omite que también están buscando a un conserje despistado para cargarle el muerto, tal y como es tradición en este santo país.



El caudillo Putin -¿cómo puedes fiarte de alguien con ese apellido?- ha invadido Ucrania para que no entré en la OTAN y porque, según él, su presidente es un nazi. Los de Chechenia y Bielorrusia son Hermanitas de la Caridad. Mientras se reunía con líderes europeos y afirmaba, junto a su compinche de Exteriores Lavrov, que no quería la guerra, acumulaba tropas en la frontera ucraniana con la excusa de unas maniobras para defender unos territorios prosoviéticos en este país, sabedor de que nadie, Usa incluida, se enfrentaría a su poderoso ejército de un millón de soldados y su mortífero arsenal nuclear por temor a un conflicto mundial. Malos tiempos para los ucranianos. La Otan envía soldados y armas a sus miembros limítrofes con Rusia y Usa y la UE acuerdan imponer sanciones económicas a los dirigentes rusos que sufrirán toda la población, mientras Putin amenaza con invadir Suecia y Finlandia si entran en la OTAN y detiene a cualquier compatriota -aunque dudo que los considere tales- que ose manifestarse contra sus decisiones, pues están prohibidas las protestas contra el gobierno, es decir, contra él. Todos conocemos el trato que dispensa a los disidentes: juicios amañados, encarcelamientos rigurosos, envenenamientos por plutonio... Como siempre ningún tirano sobrevive sin un aparato de colaboradores que le hagan el trabajo sucio. Putin nació y creció en la guerra fría, en la vieja y poderosa  URSS que ahora pretende recrear,  e ingresó en el KGB  con quince años. Creemos que sueña con ser el nuevo zar de todas las Rusias caiga quien caiga y cueste lo que cueste. Por ese motivo invade países y coloca dirigentes títeres en otros. No es un visionario, sino un mitómano peligroso apoyado por un ejército poderoso -que suponemos bien pagado, al menos sus oficiales- y un reducido grupo de oligarcas a los que ha enriquecido por su fidelidad.  Subirán los precios y el empobrecimiento de todos. Se ralentizará la recuperación económica postpandemia, sufrirán personas inocentes para nada, se destruirán infraestructuras por simple soberbia; pero al tovarisch Putin solo le preocupa  alcanzar su demencial objetivo. Desolación es el título de este cuadro, también el resumen de la actualidad.

¿Hay que mantenerse fiel a un líder incapaz o prepotente?






APUNTE CULTURAL

Para algunas personas, entre las que me cuento, “Jour de Fête” (Día de Fiesta), “Mon oncle” (Mi tío) y “Les vacances de M. Hulot” (Las vacaciones del señor Hulot {iló}) son tres obras maestras del “magnifique” Jacques Tati, director de cine, mimo y jugador de rugby francés, apellidado realmente Tatischeff; lo que revela su ascendencia rusa. Sus antepasados fueron “rusos blancos”, lo que no significa que haya rusos de otro color, sino que pertenecieron o pudieron pertenecer a la nobleza zarista y que debieron abandonar la Rusia soviética para salvar vida y hacienda de los revolucionarios bolcheviques entre los que se contaba un tal Stalin, poco bolchevique y nada revolucionario.

Tati  filmó seis películas que obtuvieron poco éxito comercial en su momento -como parece habitual con las obras no populares- y han terminado cosechando una multitud de fanáticos seguidores. Como también es costumbre, llegaron tarde a un país tan católico como éste. Ya saben que la Santa Madre considera peligrosa la risa y prefiere el sufrimiento como camino hacia el Reino de los Cielos.

En “Mon oncle” (Mi tío), monsieur Hulot (iló) presenta dos mundos coexistentes y antagónicos: el barrio popular donde los vecinos se conocen, ayudan y no tienen prisa, frente a la zona residencial de las afueras donde sus habitantes no se conocen, tienen prisa y no colaboran entre sí escondidos, fatuos y asustados, tras los altos muros de sus chalets ultramodernos llenos de tecnología que vuelve sus vidas dependientes y anodinas. Tati no elige uno u otro. Con un humor blanco como sus antepasados deja que las imágenes, nunca inocentes, muestren ambas realidades para que el espectador descubra las diferencias entre ellas, se forme una opinión sobre un futuro que a Tati no le gusta demasiado.



Recorrido que sigue Mi tío desde la calle hasta su vivienda


https://www.youtube.com/watch?v=6mtluyHcOnk



Hulot (iló) es un individuo solitario, excéntrico, empleado en trabajos esporádicos y sin cualificación, libre, despreocupado, que atrae y atemoriza a los demás. No es peligroso, sólo diferente. Acostumbrados a pertenecer a un grupo, el individuo aislado sorprende, provoca recelo, curiosidad por conocer los motivos de su separación de la colectividad, su determinación por desarrollar y defender su personalidad, su diferencia, por encima de todo, apartado de la seguridad que ofrece el grupo. Sin saberlo, Hulot (iló) vive a la intemperie.

En “Les vacances de M. Hulot” (iló), llega a un pueblecito costero a bordo de un cochambroso descapotable biplaza que petardea constantemente y rompe, en consecuencia, la paz y el silencio de la localidad. 



Todos los vecinos salen a las ventanas para descubrir al causante de tal estrépito que los ha despertado de la siesta. Él saluda con gran caballerosidad, aparca el vehículo frente a la playa y, con grandes zancadas, se dirige hacia el hotel donde ha reservado habitación. A partir de ahí, y durante su estancia en el pueblo, perturbará -y condicionará- la vida de todos y cada uno de los residentes, vecinos o veraneantes, con un candor que ralla en la subversión.







En “Jour de Fête”, es François, quizá el nombre francés más común, un cartero bonachón y algo atolondrado que reparte el correo con su bicicleta por varios pueblos hasta llegar a uno que está en fiestas -de ahí el título de le película-, donde se detiene más tiempo para charlar con los vecinos, beber unos vinos y participar en los festejos. Después, continúa su ruta de reparto; lo que no le impide retar a carreras a los participantes del Tour de Francia, cuando los encuentra en su camino. Es un hombre feliz y satisfecho con su trabajo, un alma simple ajena a la ambición personal.

https://www.youtube.com/watch?v=gQMtZcx9bTw


Playtime” y “Traffic” inciden en su visión desencantada de un futuro en el que las máquinas dominan a la humanidad, sumida en una existencia más fácil, perdida en la futilidad.

"Parade” (Zafarrancho en el circo) representa el regreso a un mundo mágico -el circo-, a cierta inocencia vital, donde todo es posible, aunque más difícil todavía, para la mirada pura de dos niños que se cuelan en los ensayos de la troupe.

La silueta de Tati-Hulot (iló) es inconfundible: alto, delgado, muy estirado, sombrero impermeable arrugado en la cabeza y una sempiterna pipa en la boca, niño asombrado de cuanto y cuantos le rodean.

Toujours Tati!



¿QUÉ SUCEDIÓ EN ESTOS DÍAS?

- Nueva Zelanda intenta dispersar a los antivacunas poniendo en bucle "La Macarena" de Los del Río.

- Un joven se sorprende al despertar en un tejado.

- Míster Trump considera "maravillosa" la invasión rusa de Ucrania y aconseja al presidente usamericano Biden que haga lo mismo en México.

- El Pp ofrece una salida profesional a Casado: representante popular en Ucrania.-(El Jueves).

- HBO adaptará  la guerra del PP en una nueva serie que titulará "Juego de Tontos".- (El Jueves).



OLDIES

"Sweet Sue", Django Reinhardt  a la guitarra  acompañado del Quinteto del Hot Club de France con un tal Jerry Mengo a la voz. 



LITERALIA



 LA ORLA  V

 

El ordenanza me precedió por los largos pasillos del ministerio. De vez en cuando, miraba hacia atrás para comprobar que le seguía. Por fin, se detuvo ante una puerta de madera barnizada en la que destacaba una placa dorada. En su interior, el nombre de mi antiguo camarada Servando “El siervo” Aguilar. Había cumplido su palabra y ostentaba el mismo cargo que su padre después de muchas influencias y alguna humillación; pero él sólo pensaba en trepar y enorgullecer a su progenitor.

El ujier me presentó a su superior y, después, nos dejó solos. Servando había engordado y perdido pelo; más no, sagacidad. Sus primeras palabras fueron:

·        Sólo quedo yo, ¿verdad?

·        Sí, “Siervo”.

·        Me sorprende tu desfachatez al presentarte ante mí a cara descubierta. ¿Ignoras que puedo telefonear a Seguridad antes de que hagas nada?

·        Ya les he advertido de mi presencia, así que puedo desquitarme con toda tranquilidad – le respondí.

Me miró extrañado y, luego, preguntó:

·        ¿Tanto daño te hicimos?

·        Destrozasteis mi vida. A pesar de ser el más brillante de todos, vuestra traición me convirtió en un desarraigado sin empleo ni domicilio fijos.

·        Sólo fue una broma.

·        Para vosotros. Sin embargo, para mi siempre ha existido un antes y un después de aquel día.

Servando descolgó el teléfono, pero no se atrevió a marcar. Sudaba copiosamente. Sus manos temblaban atemorizadas.

·        Esperé tu visita desde que leí en el periódico la muerte de Federico. Fue el segundo y el que revelaba el móvil del criminal.

·        Para quien conozca nuestro pasado común.

·        De momento. Tarde o temprano la policía descubrirá que todos guardamos la misma fotografía en algún lugar de nuestros domicilios o despachos e investigará esa coincidencia.

·        Tal vez, pero, de todas formas, siempre tendré la última palabra, Servando.

·        Parece que lo tienes todo previsto.

·        Hace diez años tuve ocasión de cambiar el rumbo de mi existencia, lo que me permitió seguiros la pista y planear mi venganza con detalle.

Después, saqué la pistola y le acoplé un silenciador. Servando “El siervo” tragó saliva y se dejó caer en su sillón. De repente, me preguntó:

·        ¿A qué te dedicarás ahora, Anselmo?

·        A disfrutar la vida. ¡Por fin, soy libre!

Después, disparé sin remordimientos.

Sin embargo, abandoné el despacho presa de cierto desaliento. Con Servando “El Siervo” Aguilar había desaparecido la razón de mi existencia durante estos últimos años. Al pasar junto a la mesa del conserje, me despedí con una ligera inclinación de cabeza. Cuando arrancaba el coche, distinguí la silueta de mi ayudante Berlanga. Quizá, el teléfono sin colgar de Servando había alertado a los agentes de seguridad. Conduje lentamente hasta mi oficina. Allí esperaría la de mi subordinado para informarme de que se había producido un nuevo asesinato.

 




CRÓNICAS DE SOCIEDAD (urbi et orbi)

- -El castillo de Frankestein se erige cerca de la localidad alemana de Darmstadt (estado de Hesse). Se construyó en el año 1250. Como muchos saben es famoso por dar nombre al nuevo Prometeo que ideó Mary Shelley en su famosa novela homónima. Existen rumores de una posible visita de la escritora junto a su marido, el poeta Percy Bysse Shelley, camino de Ginebra; donde les esperaba Lord Byron y escribió su famoso texto. También es conocido porque, entre sus muros, nació el alquimista Johann Conrad Dippel (1673-1734), quien se presentaba como transmutador de metales; aunque sólo descubrió el aceite que lleva su apellido, empleado como antiséptico, y el azul de Prusia; aunque él buscaba un tinte verde. Se rumoreaba que realizaba terribles experimentos con cadáveres, pues intentaba transferir el alma de un muerto a otro. Tal vez estos supuestos sirvieron a Mary Shelley para creare a su doctor Frankenstein.




- El vallisoletano castillo de la Mota fue la última morada de Isabel la Católica, residencia desesperada de Juana la Loca y cárcel de César Borgia, el hijo del papa valenciano, del que se dice sirvió de ejemplo a Maquiavelo para su novela "El Príncipe".
- El castillo inglés de Chillingham está considerado el más embrujado  del país gracias al llamado "Muchacho Triste", un fantasma que grita y se lamenta a medianoche.  Quizá se trate del espectro del  joven emparedado entre sus muros descubierto hace unos años.
-  El castillo escocés de Glamis es famoso por la leyenda que asegura que nacerá un vampiro en cada generación de la familia propietaria.
- En el castillo bávaro de Moosham, construido en el siglo XIV por los arzobispos de Salzburgo, se realizaron numerosos juicios contra presuntas brujas y hechiceras, cuyos fantasmas vagan por su interior. Tampoco falta un hombre-lobo que, según la tradición. habita los bosque circundantes.



- El apellido Japón es muy conocido en Coria del Río, Sevilla, gracias a algunos miembros de la expedición Keicho que se establecieron en esta localidad tras la negativa del rey Felipe III a atender sus deseos de establecer relaciones comerciales con España. Tras emparentar con mujeres de la citada localidad, sus descendientes adoptaron el nombre del país original de sus padres por ser más fácil de pronunciar sus apellidos.


FRASE DEL DÍA (sea el que sea)

"Un hombre decente se avergonzaría de ser el superior de cualquiera".- ("Los hijos de Nobodaddy", Arno Schmidt).


CONTRAPORTADA:  


Antes




Ahora