lunes, 29 de diciembre de 2025

candil67


 



EL CANDIL

Nº 67  ANNO III



PRIMERA CLARIDAD

"Lo de un mes de vacaciones es una barbaridad" afirmó hace unos años el insigne, imparcial y preclaro periodista, profesor, expolítico y pesebrero Paco -Paquito para los amigos- Marhuenda días después de que lo afirmase también su jefe Feijóo.  Debe ser difícil considerarse omnisciente y tolerar la presencia y las opiniones ajenas, aunque la soberbia le juega malas pasadas; pues es habitual  verle mover la cabeza negativamente en algún programa televisivo cada vez que escucha  comentarios con los que disiente. En realidad, hay pocas personas en el país que tengan razón, salvo él y sus jefes y patrocinadores. Ninguna de izquierdas por supuesto.

El comentario del ilustre plumilla se refiere a que una nación con tantos días de vacaciones laborales no puede ser competitiva (aunque los datos macroeconícos afirmen lo contrario). Podemos suponer que una jornada de ocho horas tampoco le parecerá suficiente. Del hecho de pagar las numerosas horas extras que se realizan no ha comentado nada. Y no creemos que se trate de un lapsus, pues el  citado Marhuenda tiene una cabeza privilegiada; en tamaño cuando menos. 

El gacetillero subvencionado pertenece a esa categoría humana que considera, o debe considerar, el ocio y el descanso como conceptos bárbaros, contrarios a la prosperidad de aquellos que crean y mantienen los países: los empresarios; por lo que debe entender que el resto -los trabajadores- solo debe existir para garantizar dicho progreso a cambio de un cierto bienestar para rendir en el tajo con todas sus energías y producir la siguiente generación de trabajadores. En medio, están personajes como él: lenes con los poderosos y severos con el resto, es decir, traidores a su clase (pues él no deja de ser un trabajador, ya que no es empresario); una especie de bufón que lame la mano del que le permite gozar ciertos privilegios, aunque suponga defender una situación abusiva o desequilibrada. 

Pero estamos de acuerdo con el articulista. Sí, creemos que un mes de vacaciones es una barbaridad. Tras treinta y siete años, cuatro meses y quince días como asalariado -13514 días en total- en los que disfruté treinta y siete meses de vacaciones -3 años y un mes o 1110 días-, creo que los trabajadores deberían disfrutar once meses de vacaciones -pedir doce me parece excesivo- y que los empresarios y sus lacayos, como el plumilla Marhuenda, laboren todo el año, sin descansos ni vacaciones; pues "son una barbaridad".

Paul Lafargue, escritor francés de origen cubano y yerno de un tal Karl Marx, escribió un opúsculo muy recomendable titulado "El derecho a la pereza", que el gacetillero Marhuenda nunca ha leído por obsceno y provocador y porque su autor era comunista; una de sus némesis supongo. En dicho volumen está incluida la frase: "El tiempo del asalariado es dinero; cada minuto que pierde es un robo que comete".

P.d.- A veces el destino es caprichoso. Paco Marhuenda afirmó, como buen cristiano temeroso de Dios, que "el matrimonio homosexual es una aberracción". Hace unos días una su hija mayor se casó con su novia de toda la vida. 



SEGUNDA CLARIDAD







- La Generalitat valenciana investiga al CEU por embalsamar a más de 650 cadáveres durante dos décadas sin la titulación exigida por la ley.
- UGT Córdoba acuerda con la empresa Hitachi suspender sanciones a empleados si prometen no protestar más.
- PP y Psoe votan en la Mesa del Congreso que no se investigue el rescate bancario.
- El PP reclama elecciones  generales por la obligatoriedad de la baliza V16 para todos  los vehículos y el consiguiente gasto que implica para cada familia.
- Un sacerdote  intenta vender en wallapop las puertas de su iglesia vallisoletana por 390 €.
- El alcalde de Oleiros (A Coruña) ofrece medio dólar de recompensa por el "terrorista internacional" Donald Trump.
- La DGT obligará a colocar la baliza V16 a los astronautas de la Estación Espacial Internacional.








TERCERA CLARIDAD


ÁRBOL DE NAVIDAD


No tiene guirnaldas, ni bolas multicolores, ni regalos, ni luces parpadeantes, ni una estrella brillante en el ápice. Sólo tiene miles de cuerpos asesinados y apilados en Palestina, mientras los israelitas se carcajean y el resto del  mundo hace fotografías con sus teléfonos móviles.






CUARTA CLARIDAD

- "Lowping-on Stone" es su nombre. Puede verse en Newcastle upon Tyne. Durante el siglo XIX hubo una igual en todas las posadas inglesas. Adivinen su misión.


El Vaso de los Nanteos es una reliquia conservada en dicha ciudad situada en Gales del Norte. Se trata de un cuenco de madera del que solo quedan algunos fragmentos. Al ser de madera queda descartado que fuera el usado durante la Última Cena, pues los judíos no beben sobre madera, pero algunos autores creen que posiblemente este vinculado o sea el origen de las leyendas artúricas y la búsqueda del Grial.  Durante la Edad Media se le atribuyeron propiedades curativas, por lo que los bordes se desgastaron de tantas personas como bebieron de él. Durante el siglo XIX, se encontraba expuesto en la iglesia de Nanteos, y hasta allí acudió Richard Wagner para verlo e inspirarse para su drama musical, Parsifal, el caballero blanco que encontró el Grial según las leyendas artúricas.




Conocida como “Mesa de Jugurta”, está situada en Túnez. Mide 600x1500x500 metros y ocupa una extensión total de 80 hectáreas. Antiguo fondo de un valle, existen ruinas de fortificaciones numidas y del famoso rey Yugurta, de quien toma el nombre, enemigo acérrimo de Roma; aunque terminó mordiendo el polvo. Su ascenso se realiza por una escalera tallada en la piedra. Algunos iluminados la consideran el tocón de un árbol gigantesco, aunque parece ser un ejemplo claro de relieve invertido.




La llamada “guerra del cubo” se desarrolló entre Bolonia y Módena el año 1325. La causa parece ser el robo de agua de un pozo boloñés con un cubo o balde de madera por parte de los modenenses, vencedores finales de la contienda tras la batalla de Zappolino, que lo convirtieron en trofeo de guerra. La rivalidad de ambas ciudades-estado venía de que Módena era gibelina, es decir, apoyaba al emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, y Bolonia, güelfa o partidaria del Papa Roma, por lo que fue un episodio del conflicto entre ambos bandos que se desarrolló en Italia durante el siglo XII. El famoso cubo puede contemplarse en el sótano de la Torre della Ghirlandina, campanario de la catedral de Módena.


- Hubo una época en que los mensajes secretos se tatuaban en el cuero cabelludo de esclavas. Una vez completado el texto se esperaba a la crecida del cabello y, después, se enviaba a la esclava a la residencia de la persona que debía leer el mensaje, cuya primera acción, tras la llegada de la mensajera, era raparla el cabello. Leído el texto secreto, ordenaba su decapitación para que nadie más pudiera conocerlo.



QUINTA CLARIDAD



  • El hombre es el único zorro que instala una trampa, le pone un cebo y luego mete la pata.- (John Steinbeck, escritor usamericano, Premio Nobel).

sábado, 20 de diciembre de 2025

candil navideño

 







"Españoles, españolas, en estas fiestas tan entrañables quiero dirigirme a vosotras y vosotros para recordaros que, durante estos días tan señalados, celebramos el nacimiento del dios Mitra, el Sol Invicto, símbolo del día más largo del año, deidad persa muy querida por los legionarios romanos y que alcanzó su máxima popularidad en Roma bajo el emperador Heliogábalo (un degenerado de libro según los historiadores más serios). Representa el nacimiento de un nuevo sol que vence a la oscuridad al hacerse los días más largos. En el siglo IV a.C., el Sol Invicto se convirtió en culto oficial romano,  personificado en el dios Mitra. El día 25 de diciembre, nacimiento del citado Mitra, era conocido como Dies Natalis Solis Invicti. 
Siglos más tarde la secta cristiana lo asimiló con Jesús de Nazaret, convirtiéndolos en dioses solares por tanto -el sol y la luna fueron las primeras divinidades de la humanidad-; lo que supone que Jesús nació el mismo día de madrugada, aunque el evangelio de Lucas ( 2:8), afirma que "los pastores estaban cuidando sus rebaños al aire libre, cuando nació Jesucristo en Belén"; actividad poco probable en pleno invierno; pero ¿quién soy yo, humilde pecador, para contradecir a los Padres de la Iglesia?
Por este motivo, quiero desearos a todos y todas salud, paz, prosperidad (un Gordo de la loteria por ejemplo), muchas risas con vuestros seres queridos (y algún cuñado), buenas viandas y mejores caldos, y, en general, momentos agradables entre tantas desgracias, políticas y bélicas sobre todo. También os pido un recuerdo (o una oración, segun cada cual) para todos aquellos y aquellas que no tienen nada que celebrar como los palestinos, los sudaneses,  los ucranianos, los inmigrantes que expulsa Zanahorio y, en general,  todos aquellos que sufren injusticias por el capricho de algún demonio; pues el espíritu navideño nos induce a desear la paz y la felicidad en el mundo y a todo el mundo; obedeciendo la enseñanza de Jesús de Nazaret de "amarás a tu prójimo como a ti  mismo", cristianos devotos. Y, como la Biblia no aclara que nuestros prójimos solo sean aquellos que profesan nuestra religión, debemos entender, por tanto, que lo son todos y cada uno de los habitantes de este torturado planeta. Amén, hermanos y hermanas.



                                  

jueves, 11 de diciembre de 2025

candil 66

 



EL CANDIL
NÚMERO 66  ANNO III


PRIMERA CLARIDAD

Una de las grandes cualidades de nuestro idioma es la polisemia, o sease, la variedad de significados de una palabra. Por otro lado, dicha riqueza puede representar un problema para lectores poco duchos en la materia, pues solo el contexto de la frase indicará cuál es la más adecuada para la mejor comprensión de la misma.

Por ejemplo, todos sabemos que el vocablo “pino” nombra un tipo de árbol muy común en nuestros parques y bosques; pero, a la vez, es un adjetivo que califica un terreno en cuesta o em-pi-na-do. Otras presentan un significado muy distinto al original, fruto del uso, como:

parafernalia, “conjunto de usos habituales en determinados actos o ceremonias y de objetos que en ellos se emplean”, pero el Derecho romano la define como “los bienes que pertenecían solo a la mujer y no entraban en la dote al casarse”; aunque también se utiliza como sinónimo de ostentoso, exagerado, o presumido.

“siniestro”, avieso o malintencionado; infeliz, desgraciado; suceso que provoca daños personales o materiales y, quizá el menos conocido, contrario a diestro, que está a la mano izquierda.

Algunas palabras merecen múltiples definiciones del diccionario

como los llamados verbos auxilares como el muy corriente “ser”, que recibe dieciséis entradas en el mismo; mientras que otras merecen una descripción breve y precisa

como “bardaje” o sodomita paciente -¿Cabe más economía y precisión?  Su contrario sería "bujarrón" o sodomita agente.

“tafanario”, o nalgas; vocablo muy querido por el admirado Quevedo por su esplendor y carnosidad;

o la musical “dingolondango”, mimo, halago, arrumaco; también requiebro, piropo.

Otras resultan prolijas como los términos filosóficos

“apodíctico”, palabra extraña para referirse a lo “necesariamente válido” según el diccionario, sinónimo de “irrefutable o innegable”;

“ataraxia”, objetivo final de los estoicos, o “imperturbabilidad y serenidad ante los acontecimientos”;

escatología”, relacionada con la ultratumb; aunque más comúnmente se vincula con los excrementos;

 “logos”, conocimiento que Dios tiene de si mismo, “orden explicativo del universo”, y, según los cristianos, el Verbo, el Hijo de Dios.

Otras palabras, como bagaje, "conjunto de conocimientos que se tiene de algo o equipaje militar de un ejército o tropa en marcha" y otros dos significados que no incluyo para no resultar prolijo -dilatado, esmerado o impertinente-, derivan de idiomas extranjeros como es el caso, pues la palabra en cuestión emana del francés bagage (bagach), que significa, maleta.

Otras varían su significado con cambiar una sola letra como

el adjetivo “acerbo”, áspero al gusto, o cruel, riguroso, desapacible,

y el sustantivo “acervo”, propiedades comunes a una sociedad, o menudencias, y suele emplearse como sinónimo de conjunto. Un uso habitual es la coletilla “el acervo cultural de...”.

Basten estos breves ejemplos para demostrar la riqueza -y dificultad- de nuestro idioma. Tampoco es cuestión de aburrir al personal y caer en la pedantería.

El relato incluido en la tercera claridad narra una experiencia vivida durante mis años de opositor -como buen ciudadano, hay que oponerse a algo- en el que se comenta el sorprendente hecho de que oponerse y opositar sean sinónimos.




SEGUNDA CLARIDAD

- Obligan a callarse al exministro de justicia belga tras llevar veintitrés horas seguidas sin dejar de hablar.
- La Guardia Costera usamericana dejará de considerar símbolos de odio a las esvásticas.
- China asegura tener una pastilla que permite vivir ciento cincuenta años. 



- Santiago Abascal participa en unas jornadas de trabajo en Salamanca.
- Un asesor de Zanahorio Trump llamado Steve Wittkof orientó al Kremlin para ganarse la confianza del presidente usamericano.
- Un hombre se disfraza de su madre fallecida para cobrar su pensión.
- Próximo estreno en plataformas: "ANOTOP AT" by Netflix. Protagonizada por Alberto Núñez.
- Benjamín Netayanhu solicita al presidente israelí el indulto por sus casos de corrupción  y soborno, porque "investigarle perjudica los intereses del Estado". (Parafraseando al Rey Sol, "El Estado soy yo). 

- El Partido Popular de Almería, donde han detenido al Presidente de  la Diputación, militante de dicho partido, por una supuestra trama de corrupción en la compra de mascarilas durante la pandemia, participa en la reciente manifestación del Templo de Debod contra la corrupción, sin presunción que valga, del actual gobierno. 
- El Tribunal Supremo anula la expulsión del cuerpo de un guardia civil condenado por violencia machista, porque se lo notificaron en festivo.
- En 1980 varios ayuntamientos británicos prohibieron la proyección de "La vida de Brian" en su territorio, aunque muchos carecieran de cines.
- Un juez de Vigo no cree que una médica de familia pueda sufrir violencia de género, porque tiene "acceso a protocolos sanitarios y conoce los canales de denuncia", por lo que ha archivado la querella contra el exmarido de la facultativa.
- El ayuntamiento capitalino resuelve las quejas de los padres por demasiado calor en las aulas, poniendo aire acondicionado solo en la conserjería del centro.
- Junto con una copa coñac y un frasco de opio líquido, en los quirófanos solia un cigarro puro para ayudar a disminuir los dolores de las operaciones. Lo curioso es que el habano se introducía en el recto del paciente por el efecto de relajación muscular que posee la nicotina.
- Míster Marco Rubio, Secretario de Estado usamericano, ordena emplear el tipo "Times New Roman" en lugar del "Calibri" por considerarlo "una medida de diversidad derrochadora que ordenó emplear su antecesor demócrata".
 
















TERCERA CLARIDAD



EN EL PARO POR CULPA DE LA TALASOCRACIA



En mi círculo de amigos, me conocen por “Caracol”, dada mi proverbial tranquilidad. A los veinticinco años, casado y padre de dos preciosas criaturas, ya era Jefe de Sección de un banco recién fusionado. Con esto quiero decir que tenía un futuro muy claro por delante, que mi vida era tal y como siempre había soñado: una confortable vivienda en la zona más cara de la ciudad, un coche alemán deportivo y metalizado, un sueldo seguro y suficiente, y un apartamento en la costa. Los fines de semana cogía a mi mujer e hijos y nos íbamos a navegar en el cercano pantano de san Juan. ¡Éramos una familia feliz, qué caramba! ¡Éramos la envidia de todos nuestros vecinos, siempre con problemas a fin de mes! Con esto quiero decir que no debía preocuparme por nada. Sin embargo, un atávico e irrefrenable deseo me corroía el cacumen: quería convertirme en funcionario público, servir al Estado, equilibrar la situación, implantar la ósmosis perfecta; pues, al fin y al cabo, el Estado ya me servía a mi. Cuando se lo planteé a Maripi, mi amante esposa, abrió desmesuradamente los ojos y, después, concertó una cita con nuestro psiquiatra.

- ¿Estás loco o has pillado una depre? – me espetó, indignada.

- No, querida –respondí-. Sólo quiero hacer justicia.

- ¿Justicia? ¿No te basta con el ministro correspondiente?

- Pero, Maripi, puedo cambiar el turno en el banco. ¡Qué más da!

- Pichurri, ¿te ha sentado mal el desayuno? Nunca te había oído decir tantas estupideces seguidas.

Con esto quiero decir que mi febril deseo, mi justa ambición, no fueron asimilados, ni, por supuesto, bien recibidos. Di por terminada la conversación y me dirigí al trabajo. Allí pregunté a varios compañeros casados con funcionarias públicas sobre las condiciones laborales, salariales y de jubilación. Comprensivos, pensaron que mi mujer, por seguir la moda, quería trabajar y había decidido, a lo loco, preparar una oposición y, por tanto, me respondieron con todo lujo de detalles.

- “Caracol”, ¡déjalo! No discutas con ella. No sabes cómo se ponen las mujeres, cuando les llevan la contraria.

Y ... ¡era cierto! Yo nunca había discutido con Maripi. Pero..., ¿una oposición?, ¿qué habían querido decir con “preparar una oposición”?, ¿a quién tenía que oponerme?

A escondidas de todos mis conocidos, visité varias academias especializadas en oposiciones a la Administración Pública, y, entre otras cosas, descubrí que no eran partidos políticos contrarios al gobierno vigente, sino que la palabra “oposición” provenía del verbo “opositar”, que, a su vez, representaba uno de los diversos significados de “oponer: pretender un cargo o empleo en concurso con otros aspirantes”. Con esto quiero decir que oponer no significa, necesariamente, oponer; sino que puede equivaler a opositar, sinónimo de oponer. En resumidas cuentas, visité varias academias para informarme de cómo debía oponerme al gobierno y salí confuso y asustado. ¿Cómo permitía un gobierno legítimamente constituido que sus gobernados regentasen lucrativos negocios basados en la preparación de oposiciones a dicho gobierno? ¡No entendía ni jota! Más tarde, entre cerveza y cerveza, un amigo catedrático –por oposición- me sacó de mi error y me obligó a pagar la cuenta. Con esto quiero decir que comprendí la riqueza de nuestro idioma; aunque ¿no debería hablar, más bien, de tacañería por emplear una misma palabra para indicar diferentes acciones? Ni que decir tiene que plantear esta cuestión a mi amigo el profesor me costó una nueva ronda de pintas; pero, como trabajo en un banco, pues...

Por la noche, cenando en un restaurante de moda, rodeados de caras famosas y vidas desconocidas, reiteré mi deseo de oponerme al gobierno; pero mi mujer me ordenó silencio. En la mesa de al lado, cenaba no sé qué ministro; aunque yo no me había percatado de la situación. Entonces, intenté arreglar el entuerto, explicándole lo que me habían dicho en la academia; mas, el representante del ejecutivo, visiblemente indignado, se levantó de su silla, y, en voz alta, me dijo:

- Caballero, bastante tengo con aguantar las críticas de la oposición; así que haga el favor de dejarme cenar en paz. ¿Estamos?

Asustado, sólo pude balbucear:

- ¿La oposición? ¿Ustedes también las hacen? Entonces, dígame, ¿a quién se opone el gobierno?

Mi mujer, esa niña de trenzas rubias que conocí a los doce años, me fulminó con la mirada. Con esto quería decir que no eran ni el momento ni el lugar para proseguir mi aclaración.

Al día siguiente, tras una tediosa comida de trabajo con tres representantes de una empresa tejana, me inscribí con nombre falso en una de las citadas academias opositoras. A las cinco de la tarde, dábamos clase de cultura general; de seis a ocho, preparábamos los temas de la convocatoria. A mi lo que más me gustaba era el lenguaje, conocer el significado, siempre imprevisto y sibilino, de palabras como prosopopeya, polisemia, dicotomía, dragomán, trujumán, bardaje, laso, laxo o lato. Con esto quiero decir que mis relaciones con Maripi no se deterioraron progresivamente por mi manía de llamar proemio a los avances del Telediario o sinecura al cargo que ocupaba su hermano en el Ministerio de Hacienda; sino que la cultura diferencia, distancia, aísla. Según avanzaba en mi aprendizaje léxico, se acrecentaba la incomunicación entre mi esposa y yo. El punto culminante de nuestro distanciamiento se produjo a raíz del ataque cardiaco sufrido por mi suegro, don Ramón. Postrado en la cama, entubado por boca y nariz, suero en el brazo derecho y plasma en el izquierdo, presentaba un aspecto patético, como siempre. Como llegué al hospital antes que mi cónyuge, pregunté al médico por el estado de mi padre político. Por eso, cuando apareció Maripi, pude informarle con toda exactitud del verdadero alcance de la dolencia de su progenitor.

- ¡No te preocupes! Le han puesto una pítima.

Comenzó a preocuparse. Mi sorpresa fue mayúscula, cuando mi costilla me abofeteó en público.

- No consiento que nadie llame borracho a mi padre y menos tú..., un advenedizo en la familia.

Con esto quiero decir que no entendía absolutamente nada; porque una pítima es un socrocio que se aplica sobre el corazón y, que yo sepa, no produce efectos secundarios como vómitos o mareos y, mucho menos, borracheras. Por tanto, decidí preguntarle:

- Querida, ¿por qué afirmas que he llamado borracho a tu padre? Una pítima es un emplasto de azafrán.

- Querido esposo, yo también he leído algo y por eso sé que pítima significa, familiarmente, borrachera. ¿Comprendes mi reacción?

- ¡Perfectamente, querida!

Opositar, oposición, oponer. Pítima, socrocio, emplasto, borrachera. ¡Lo que yo decía! ¡Tacañería, ruindad, ganas de confundir a la gente, qué caramba!

Aclarado el equívoco con mi amada, visitamos al enfermo, que, diez días después, volvía a dirigir su bufete de abogados para desgracia de algún que otro pasante. Para entonces, conocía al dedillo la Constitución vigente y los diferentes tipos de pruebas que podían presentarme. En el banco, cumplía estrictamente mi trabajo y mantenía una relación afable con mis compañeros; aunque, por lo visto y oído, no era suficiente. El director en persona se encargó de pedirme más celo e integración en la plantilla. Aduje problemas familiares, pero no pareció –o no quiso- escucharme.

El primer examen se celebró un domingo, a las nueve de la mañana, en la facultad de Derecho de la Universidad Central. Aunque llegué con tiempo suficiente, a punto estuve de no encontrar el aula A-6 –donde me correspondía examinarme por la inicial de mi apellido- pues tardé media hora en hallarla, gracias a las perfectas y claras indicaciones de los convocantes. Con esto quiero decir que la extrañeza de mi mujer, cuando le dije que había quedado con mi amigo el catedrático para jugar al tenis, no se debe a una irracional desconfianza por su parte, sino a que me conoce perfectamente y sabe que los dos sólo practicamos un deporte: el levantamiento de jarras de cerveza. Pero, abnegada y sumisa, aceptó mi mentira y... me siguió con su coche. Claro que ella no conocía toda la historia. A las once de la mañana, cuando salí del aula cariacontecido y perplejo, me la encontré fumando en el pasillo.

- ¿Qué haces aquí? ¿Me has seguido?

- Sí, querido. Pensé que me la pegabas con otra.

- ¿Yo? Sería incapaz de engañarte.

- ¿Qué tal te ha ido?

- Así, así.

- ¡Me sorprendes! Con toda tu riqueza verbal y, ¿sólo puedes decirme: “Así, así”.

- ¡Ya ves! Por cierto, ¿tú sabes qué es una talasocracia?

- ¿Una qué?

- Talasocracia.

- ¿Es una de las preguntas que te han puesto?

- Sí.

- ¡La madre que los parió!

Regresamos a casa cada uno en su coche. Con eso no quiero decir que nuestras relaciones fueran malas –de hecho, estábamos esperando el tercer hijo-, sino que, si abandonábamos uno de los dos autos en el campus, tendríamos que volver otro día por el y... ¡ya que estábamos allí, pues... ¡

Tras una opípara comida y un buen veguero, consulté en la enciclopedia el significado de la maldita palabra. “Talasocracia: 1) Dominio del mar. 2) Estado cuyo potencial político-económico reside en el dominio que ejerce sobre los mares”.

- ¿Has oído, querida?

- Sí. ¿Crees que la habrá contestado alguien?

- Ni idea, pero espero que no.

- ¡Es que tienen mala leche! ¿Para qué sirve conoce el significado de esa palabra, si ya no hay Ministerio de Marina?

- El convocante pone las condiciones. Por cierto, quería decirte algo. Resulta que...

- Continúa.

- Pues que me he... despedido del banco.

- ¿Cómo? ¿Estás tonto o qué te pasa?

- Lo veía tan fácil y deseaba tanto servir al Estado que...

- ¿Te has planteado en algún momento la posibilidad de suspender? Y ahora, ¿qué va ser de nosotros, de mi, de los niños, de lo que se desarrolla en mi vientre? ¡Egoísta, mal marido, idiota!

Luego, rompió a llorar. Con esto quiero decir que nuestro posterior divorcio -¿Por qué te dejarías asesorar por tu padre, el siniestro don Ramón?- no debió producirse; pues yo me hubiera presentado al año siguiente y, entonces, sabría el significado de talasocracia. Pero, ahora, perdidos el juicio de la separación y la custodia de mis tres hijos, negada la posibilidad de reincorporarme a mi anterior puesto en el banco, me veo abandonado, solo, sin paro y llevando la contabilidad de mi amigo el catedrático, que no quiere pagar a Hacienda. Lo que es peor: me veo obligado a soportar sus bromas y puñeterías. Con esto quiero decir que no me parece justo que mi mejor amigo me diga: “Caracol”, en el fondo has tenido suerte. ¡Podrían haber preguntado cuántas ventanas exteriores tiene El Escorial!

¡Qué infausto sino el mío: en el paro por culpa de la talasocracia!



CUARTA CLARIDAD

San Juan de Letrán es una de las cuatro basílicas mayores de Roma -junto a santa María la Mayor, san Pablo Extramuros y san Pedro del Vaticano-, de obligada visita para los peregrinos si pretenden obtener indulgencias. Como las demás, posee numerosas reliquias para atraer a los creyentes (y sus limosnas). En el centro del templo, se custodia el altar de madera donde ofició el mismísimo san Pedro. En 1368 el Papa Urbano V encargó a Giovanni di Stefano (Juan de Esteban) un ciborio (baldaquín o dosel con columnas que cubre un altar o una sepultura) en cuya parte superior se conservan las auténticas cabezas de los apóstoles Pedro y Pablo. Suponemos que el sepulcro del primero que permanece en la cripta del Vaticano guarda el resto de su cuerpo.




- La taptana era un instrumento de origen andino utilizado para enseñar  las cuatro reglas a los niños y realizar cálculos aritméticos. El diseño original consistía en “una piedra rectangular de 38x15 cm con hileras laterales de diez orificios circulares para representar el valor posicional. También consta de dos matrices cuadradas divididas en nueve casillas donde se inscriben los números en espiral y se realizan los cálculos”. Puede traducirse como “dispositivo para hacer cuentas". 


En el solar que ocupa el actual ayuntamiento capitalino, anterior Palacio de Comunicaciones, por obra y gracia de Gallardón, a cuya megalomanía le pareció pequeño el edificio de la Plaza de la Villa, se levantó durante el último tercio del siglo XIX y primeros años del XX un “parque de atracciones” con columpios, quioscos de música y globos aeronáuticos; aunque el elemento más apreciado por los madrileños fue su “toboggan para adultos”.



Llamados "portapaces", son objetos de culto destinados a dar “el beso de la paz de modo honesto, religioso y rápido”. Durante la Edad Media se componían de una varita terminada en algún emblema religioso. Evolucionaron hasta pequeños cuadritos con imágenes en relieve a modo de retablo. Los temas más comunes son el nacimiento y pasión de Cristo, y representaciones de los santos patrones donde se utiliza el portapaz.








QUINTA CLARIDAD


  • La corrupción se alimenta del fanatismo del pueblo.- (Sócrates).