sábado, 28 de enero de 2023

chafardero 184

 <<EL NUEVO CHAFARDERO INDOMABLE

NÚMERO 184  ANNO IX>>



PRIMERA PLANA



Entre el 9 y el 21 de enero de 1918 se produjeron una serie de movilizaciones populares en Málaga capital consecuencia de la subida de los precios de los productos básicos. (Como ahora somos más civilizados, en circunstancias similares pagamos sin rechistar; mientras criticamos al gobierno de turno por no frenar la inflación ni impedir los abusos empresariales).

Las principales protagonistas de las protestas fueron las trabajadoras del campo malagueño, a las que se fueron uniendo obreras textiles, dependientas, empleadas domésticas, planchadoras, cocineras, costureras y amas de casa. Los hombres trabajadores poco tuvieron que decir desde un principio. Pronto se convirtió en una huelga general duramente reprimida por las autoridades competentes como cabía esperar. (Ya se sabe que el orden público es sagrado, especialmente cuando lo alteran los más desfavorecidos). Estas manifestaciones supusieron, según algunos entendidos,  la primera revolución feminista del país y fue conocida como “La Rebelión de las Faeneras”.

Como ya se dijo, el detonante fue la subida de productos como el pan, el aceite, las patatas o el pescado; a lo que se añadió el aumento de la exportación, consecuencia del incremento de la demanda externa por la Iª Guerra Mundial y la neutralidad española durante este conflicto, y el consiguiente abandono de los mercados internos; lo que generó la especulación con estos productos y el enriquecimiento de algunos empresarios que el gobierno de la época no supo impedir. (Se llama libre mercado o... vendo al que más me pague).

Entre el 9 y el 14 de enero las faeneras salieron a la calle y lograron entrevistarse con el alcalde malagueño y el gobernador civil para que solucionasen el problema. Ambas autoridades se comprometieron a restringir las exportaciones e imponer tasas para mantener los precios. Los empresarios se negaron en redondo a aceptar estas condiciones. La solidaridad empresarial tampoco existía por entonces. Había mucho dinero en juego y unos pocos obreros -¡mujeres encima!- no iban a estropearles tan pingüe negocio, por lo que el alcalde socialista de Málaga les amenazó con regular los precios. Poco después fue cesado y sustituido por otro de ideología contraria tras las presiones de los “emprendedores” de la época.

La consecuencia fue la huelga general entre proclamas como: “¡Que baje el pan!...¡Tenemos hambre!... ¡Pan y trabajo o habrá consecuencias!”. La Guardia Civil controlaba la ciudad, el ejército el extrarradio; mientras los empresarios impedían la entrada en sus fábricas a las obreras  (tal vez para evitar que se refugiaran en ellas), lo que permite presuponer cierta connivencia entre empresarios y autoridades, y los pocos ultramarinos abiertos mantenían precios demasiado elevados para las economías más débiles. Todo olía a escenario de una trampa mortal.  Las fuerzas del orden recibieron alguna pedrada, lo que aumentó la violencia de su respuesta. Como cabía esperar la situación derivó en batalla campal. El día 15 los picoletos cargaron y dispararon contra los manifestantes con el resultado de dos mujeres y dos hombres muertos y una veintena de heridos. Las siguientes jornadas mantuvieron la tensión y el férreo control de la ciudad por los guardias hasta que el 21 de enero las huelguistas regresaron a sus trabajos entre pitidos al nuevo alcalde y al gobernador civil, mientras los balcones de la ciudad permanecían engalanados con prendas negras en señal de duelo por los caídos. Poco a poco comenzaron a bajar los precios de los alimentos básicos, tal vez por el éxito de la protesta o porque los especuladores ya habían ganado bastante.

Un siglo después se realizó una semana de homenajes que incluyeron un recorrido por los lugares donde se desarrollaron las manifestaciones de protesta, una conferencia y una exposición bajo el lema: “Mujeres, trabajo y dignidad”. 

Un pueblo respetable es aquél que trata por igual a todos sus integrantes.


¿QUÉ SUCEDIÓ EN ESTOS DÍAS?

- Froilán de Todos los Santos se traslada a Abú Dabi para trabajar y vivir junto a su abuelo. 

- El ayuntamiento de san Sebastián de los Reyes, gobernado por una coalición Psoe-Cs, construirá un Museo Taurino en honor a Ortega Cano y nombrará alcalde perpetuo al Cristo de los Remedios por "su demostrado arraigo en la ciudad". (Lógico: las estatuas no pueden moverse).

- Un edil socialista de Santiago de Compostela se alquila a sí mismo las oficinas de su concejalía.

- El candidato Feijóo lamenta el fin de las ayudas de los carburantes, cuando su partido votó en contra de las mismas en sesión parlamentaria.

- Una inglesa descubre que su perro no es desobediente, sino que sólo entiende español.

- Despiden a un teletrabajador que se llamaba a sí mismo para no atender clientes.

- La Junta andaluza encarga el asesoramiento a  mujeres embarazadas al grupo antiabortista Red Madre.

- Despedido el empleado de una consultora por no querer alargar su jornada laboral.

- La Audiencia de Madrid considera legal que un exmilitar relacione a Pablo Iglesias con el narcotráfico por el "contexto político y social". (?). 






OLDIES

"Dixie kidnaps Vera", clásico del jazz, compuesto por John Barry para la película "The Cotton Club".

https://www.google.es/search?q=dixie+kidnaps+vera&biw=1280&bih=569&tbm=vid&sxsrf=AJOqlzUkdtYZZjTkY6iOhu07ZeyAxc-NQA%3A1673883341078&ei=zW7FY-qYBL_VkdUPgpOboAw&oq=dixie+kidnap&gs_lcp=Cg1nd3Mtd2l6LXZpZGVvEAMYADIGCAAQFhAeOgQIIxAnOgsIABCABBCxAxCDAToFCAAQgAQ6BAgAEEM6BwgAELEDEEM6CAgAEIAEELEDOgcIABCABBAKOgoIABCABBCxAxAKOggIABCABBDLAToICAAQFhAeEAo6CwgAEBYQHhDxBBAKOgkIABAWEB4Q8QRQAFiaNGDiPWgHcAB4AIABgQGIAdYNkgEDOC45mAEAoAEBwAEB&sclient=gws-wiz-video#fpstate=ive&vld=cid:ad12652a,vid:XH6Ckq5w4Q0



LITERALIA




NO PUEDO DECIRLO



Llevo cinco años defendiendo ante mi abogado y los sucesivos jueces que han rechazado la revisión de mi caso que la maleta no es mía, que debieron cambiármela en algún momento sin darme cuenta por otra igual a la que me regaló mi exesposa, mi fiel esposa que se divorció de mi en cuanto entré en prisión. Es cierto que no puedo demostrar cómo ni quién la cambió, pero es la única explicación posible a mi desgracia; aunque... quizá sea mejor empezar por el principio.

Antes de ser el recluso 2721 me llamaba Remigio Costablanca y trabajaba como alto ejecutivo en una multinacional dedicada a... no puedo decirlo por firmar un contrato de confidencialidad. Aunque me despidieron sin explicaciones ni indemnización nada mas entrar en prisión, siempre he sido un empleado fiel.

Tuve que trasladarme a una ciudad del norte del país para participar en una Feria donde mi empresa expondría sus productos, incluido un revolucionario robot especializado en.... tampoco puedo decirlo; aunque puedo confirmar que es muy preciso.

La ciudad era famosa por su exquisita gastronomía -una de mis grandes debilidades junto a... lo siento, pero no puedo decirlo- y su desenfrenada vida nocturna. El segundo día de mi estancia entré a un tugurio llamado “El Paraíso”, me senté en un taburete alto frente al mostrador y pedí un Macallan de doce años. Poco después se acomodaba a mi derecha una mujer rubia de maquillaje discreto a la que calculé unos treinta. Pidió un Manhattan. Bebió en silencio, mientras miraba sin cesar hacia la puerta del establecimiento. De pronto, me preguntó:

  • ¿Tienes fuego, amigo?

  • Lo siento, no fumo.

  • ¡Menudo soso!

  • Corro maratones y no me conviene – me disculpé.

  • ¿Eres forastero, verdad? … No recuerdo haberte visto por aquí.

  • Sí, participo en la Feria.

  • ¿Y qué vendes?

  • Lo siento, no puedo decirlo.

  • ¿Armas tal vez? ¿Esos malditos drones que matan inocentes?

  • Secreto profesional.

  • En fin... Me llamo Teresa, Tess para los amigos. ¿Quieres ser mi amigo?

  • Eeeh... Estoy felizmente casado, pero un poco de compañía no me hará daño.

  • Vamos a una mesa para estar más cómodos. Yo espero a mi prometido, El Gran Santo.

  • ¡Qué nombre tan raro!

  • Es... su apodo de guerra podríamos decir.

  • ¿A qué se dedica?

  • Lo siento, no puedo decírtelo.

Por primera vez comprendí la frustración que generaba en los demás esa frase que utilizaba tan a menudo por obligación contractual. Al tercer whisky y el quinto Manhattan entró al local un gigantón de traje arrugado y cigarrillo entre los labios que, tras inspeccionar el lugar, se reunió con nosotros. Su saludo fue:

  • ¿Quién es este pollo, Tess?

  • Un desconocido que me entretenía hasta que llegaste tú.

  • Pues ya estoy aquí... ¡Largo o te rompo! - me gritó.

Me levanté en silencio, contrito, tras despedirme de mi acompañante. Poco después, Tess y El Gran Santo abandonaron el establecimiento. Seguí la juerga por varios locales hasta conseguir una hermosa melopea que me hizo olvidar el mundo y sus miserias. Desperté en la cama del hotel con las habituales resaca y sequedad de boca. Me duché con agua fría, me vestí mecánicamente y bajé a la cafetería, donde apuré dos cafés solos dobles muy cargados. La jornada transcurrió sin novedad en el expositor de la empresa, donde cerré varios suculentos contratos, incluidos seis robots, con altos representantes de países cuyos nombres tampoco puedo mencionar. Comí un bocadillo con una cerveza y proseguí mi trabajo hasta las ocho de la tarde. Después, tocó recoger todo el material al ser el último para profesionales y comenzar las visitas de curiosos y aficionados que sólo querían recuerdos y propaganda y nunca compraban nada. Cené algo rápido y frugal en la cafetería del hotel y subí a mi habitación tras un día fructífero, pero interminable. Regresé a mi ciudad en el vuelo de las diez y media de la mañana que aterrizó una hora después. La catástrofe y la sorpresa comenzaron para mi, cuando un simpático pastor malinois de la policía olisqueó los equipajes sobre la cinta transportadora, colocó sus patas delanteras sobre mi maleta y miró fijamente a su adiestrador, quien voceó mi nombre tras leerlo en la tarjeta atada al asa de la maleta. Quizá por deformación profesional y los continuos ladridos del perro, el agente sospechó que la valija contenía algo ilegal por más que yo insistiera en que solo había ropa sucia, catálogos de mi empresa, un pequeño regalo para mi esposa y mis objetos de aseo personal. Sordo a mis palabras, el agente me condujo hasta una habitación sin ventanas amueblada con una mesa y dos sillas metálicas. Depositó la maleta sobre la primera, me pidió la llave y la abrió con lentitud y recelo. Cuando los tres contemplamos su contenido, nos miramos en silencio: yo, aterrado; ellos, acusadores. Dentro de la valija estaba un cuerpo humano desmembrado en cuatro partes. En cuanto observé los cortes limpios del cadáver comprendí que el responsable era nuestro revolucionario robot, aunque desconocía quién y cuando había podido utilizarlo y adquirirlo y meter a El Gran Santo -le reconocí al primer vistazo- dentro de mi maleta. Reportó la situación por un intercomunicador. Minutos después, apareció un forense que, tras inspeccionar los restos, concluyó que pertenecían a un varón sano -¿sano?- de unos cuarenta años que había fallecido tras clavarle un objeto punzante -tal vez un estilete- en la nuca. En cuanto al desmembramiento se realizó tras el óbito con una herramienta de gran precisión. En vez de mantenerme callado, presa de los nervios, exclamé:

  • ¡El Gran Santo!

  • ¿Lo conoce? - me preguntó amenazador el agente.

  • Sí, coincidimos hace dos días en un bar de la ciudad donde participaba en una feria industrial.

  • ¿Qué ciudad?

  • Lo siento, pero no puedo decirlo. La política informativa de mi empresa es muy restrictiva al respecto y podría perder mi empleo en caso de infringirla.

  • Y acabar en la cárcel, si no habla... ¿Dónde conoció al finado y en qué circunstancias?

Repetí ante el policía, el forense y el pastor malinois la escena de “El Paraíso”. El agente volvió a hablar por su intercomunicador para solicitar la localización de un bar con ese nombre en alguna ciudad del país donde se hubiese celebrado recientemente una feria industrial y de una mujer rubia de unos treinta años llamada Tess. Poco después, recibió una información que confirmaba mi relato. Luego tuvo el detalle de comunicarme que el cadáver, al que juré y perjuré que sólo conocía como El Gran Santo, era Nicolás León, nacido en Ahillones, provincia de Badajoz, y que se dedicaba al trapicheo de droga y chulear a un par de fulanas de mediana edad. Entonces comprendí que Tess debía ser una de ellas. Poco después, aparecieron dos hombres trajeados que sustituyeron al agente, quien regresó a su vigilancia junto al perro. El forense también se marchó junto a dos operarios que trasladaron la maleta y su contenido en una camilla con ruedas cubierta con una sábana. Los recién llegados sacaron sendas libretas negras y me pidieron que repitiera mi confesión. En algún momento, telefonearon a los responsables de la feria; quienes corroboraron la participación de mi empresa, aunque no podían identificarme, porque no me habían visto nunca. Señalé a uno de los desconocidos, aunque supuse que serían inspectores o algo similar, que las tarjetas de identificación incluían una fotografía; pero parece ser que las destruían nada más terminar el evento. Mi situación pareció empeorar cuando tampoco pude explicar donde estaba mi auténtica maleta -lógico, por otra parte, pues creía que era la que me había acompañado en el avión- ni cuándo, quién o dónde se produjo la sustitución. Me tomaron declaración sin presencia del abogado de la empresa, pues su política también incluía desentenderse de sus empleados inmersos en causas policiales o judiciales fueran culpables o inocentes. En cuanto al abogado de oficio que me asignaron... hizo lo que pudo con lo que poco que tenía a mi favor. Me trasladaron hasta la cárcel más cercana donde un amable funcionario tomó mis huellas dactilares y cambió mis pertenencias y ropas por el uniforme reglamentario. El juicio se celebró una semana después. Los testigos que presentó mi abogado -el barman de “El Paraíso”, los vendedores situados cerca de nuestro expositor, el recepcionista y el botones del hotel- no disiparon las dudas y certezas del juez; pues sus declaraciones no explicaron el meollo de la cuestión: ¿quién mató a El Gran Santo y cómo dieron el cambiazo con mi maleta? Por cierto, la mía apareció en el aeropuerto de Hong Kong dos días después con mi ropa sucia, los catálogos de mi empresa (que los reclamó ipso facto para no verse implicada en el asunto), el regalo para mi esposa, (ex para entonces) y mis objetos de aseo personal. Los investigadores no encontraron ninguna huella en ella, salvo las mías, tal y como ya había ocurrido con la que contenía el cadáver. La única que tal vez pudiera aclarar la situación y exonerarme por completo era Tess, pero la policía no había podido encontrarla. Quizá estuviese escondida por miedo a represalias, o implicada en el crimen, o ignorase lo sucedido y disfrutase buenos momentos con algún amigo. El juez me condenó a veinte años de reclusión por homicidio alevoso, pues “dada la espectacularidad del delito, la sociedad exigía un culpable y una reparación ejemplar” afirmó en su exposición final.

Algunos meses después de mi condena, recibí una carta de Tess en la que me confesaba estar escondida, haber contratado a dos sicarios para que eliminasen a El Gran Santo harta de su explotación y maltrato, y que me había escogido como chivo expiatorio porque parecía buena persona y nunca la delataría por miedo a que la detuviesen o se vengasen los hombres de su chulo; pero ¿no se extrañarían por su repentina desaparición?. Cuando se lo comuniqué a mi abogado y me preguntó por el contenido de la misiva, que había destruido con anterioridad, sólo pude contestarle: “Lo siento, pero... no puedo decirlo”.


CRÓNICAS DE SOCIEDAD (urbi et orbi)

- Cuenta Álvaro Cunqueiro que Marta de Betania, hermana del resucitado Lázaro, llegó a Provenza (Francia) y allí mató a un dragón. Sobre este hecho existen dos versiones: la primera afirma que eliminó a la bestia con el signo de la cruz;, la segunda, que le convenció para hacerse vegetariano.

- Catalina de Médicis casó con Enrique, hijo menor de Francisco I de Francia. Fue un matrimonio político para él y deseado para ella. Por estos motivos, él tomó por amante a la bella Diana de Poitiers, veinte años mayor que él; lo que no impidió que tuviese diez hijos con la citada Catalina. Uno de ellos fue Isabel de Valois, futura esposa de Felipe II. Debido a las sucesivas muertes de Enrique y el Delfín, se convirtió en regente durante la minoría de edad de su otro hijo, el futuro Carlos IX, durante la que tuvo que enfrentar las diferencias entre católicos y hugonotes (protestantes franceses); por lo que creó el llamado “Escuadrón Volante”, integrado por unas doscientas cortesanas jóvenes, bellas y fieles a la regente que realizaron misiones de espionaje para ella (que incluían seducir, yacer y asesinar a su víctima). Tenían prohibido quedarse embarazadas so pena de de expulsión. Una de las más destacadas fue Charlotte de Beaune-Semblançay, baronesa de Saune, vizcondesa de Tours y marquesa de Noirmoutier, amante de Enrique IV de Francia y III de Navarra.

- La palabra “testificar” proviene de la antigua costumbre romana por la que los ciudadanos libres tenían que agarrarse los testículos cuando juraban decir la verdad en un juicio.

- Carlos Genoveva Luis Augusto Andrés Timoteo de'Éon de Beaumont (1728-1810) está considerado el primer travestí de la Historia, pues durante 49 años fue conocido como Caballero d'Éon y los 33 siguientes como Señorita Beaumont; durante los que no pudo lucir prendas masculinas por orden expresa del monarca francés. Fue diplomático, militar y espía en Rusia e Inglaterra a las órdenes de Luis XV durante la Guerra de los Siete Años. Aunque siempre jugó con su ambigüedad sexual, al realizarle la autopsia se comprobó que era un hombre. Ha dado nombre a un trastorno estético-sexual llamado eonismo.


-  Poena cuelli o Pena del Saco era el castigo que los romanos destinaban a los condenados por parricidio entre los siglos I y VI a.C.. Tras azotar al reo con las llamadas “varillas de color sangre”, se introducir su cabeza en una bolsa de cuero de buey llena de animales vivos que luego se cosía , se le calzaba con zuecos de madera y se lo arrojaba después al agua. En un principio sólo fueron serpientes, pero luego se amplió el campo a  perros,  gallos y  monos. Resurgió durante la Edad Media y permaneció en Sajonia hasta el siglo XVIII. Antes de su introducción, los condenados eran entregados a los familiares de la víctima para que dispusieran de él a su gusto y disposición.



- Los Sanandresiños o sanandreses son amuletos protectores del amor, la familia, el dinero o la carrera profesional elaborados con miga de pan cocida en horno de leña en la localidad coruñesa de San Andrés de Teixidó.





FRASE DEL DÍA (sea el que sea)

"Libres son quienes crean y no quienes copian. Libres son quienes piensan, no quienes obedecen".- (Simón Rodríguez “El loco”, maestro de Bolívar)


CONTRAPORTADA

Puente de Ruyi (acero y cristal), Taizhou (China)





martes, 17 de enero de 2023

chafardero 183

 <<EL NUEVO CHAFARDERO INDOMABLE

NÚMERO 183   ANNO IX>>




PRIMERA PLANA

Ángel Alcázar de Velasco vivió entre 1909 y 2001. Fue un español de pelo en pecho. Licenciado en Filosofía y Letras en Salamanca, afiliado a Falange y la CEDA, trabajó como novillero y periodista. Relacionado con el ministro de Exteriores franquista, Serrano Suñer, espió para los alemanes desde la embajada española en Londres, informándoles de los movimientos navales británicos; aunque parece ser que se dedicó más a disfrutar la vida que a facilitar informaciones importantes a los nazis. En 1935 entró en la Abwehr, el servicio secreto alemán, para el que trabajó durante la IIª Guerra Mundial y proyectó un plan para volar el peñón de Gibraltar que mereció el respaldo del almirante Canaris, jefe supremo de la marina nazi.

Por esas fechas se presentó en Madrid el japonés Yakichiro Suma, nombrado ministro plenipotenciario en España por su emperador. En 1942 creó la “Red To” para espiar a los Estados Unidos a través de ciudadanos españoles instalados en Usa, a la que se incorporó el citado Álcazar (sin Pedrín); mientras seguía informando a los nazis. La red permaneció operativa hasta 1944 y suministró mucha información a los nipones, lo que mereció el beneplácito del emperador. Llegó a contar con veintiún miembros en Usa, aunque algunos autores rebajan esta cifra. La prensa norteamericana publicó varios artículos que señalaban a la embajada nipona en Madrid como un centro de reclutamiento de espías con destino a su país . Las autoridades usamericanas permitían su actividad por la mala calidad de sus informes. Para evitar que el contraespionaje usamericano conociese sus informaciones, algunos espías eran periodistas y escribían sus mensajes con tinta invisible dentro de sus artículos.

Poco a poco, y dado su elevado coste (unos seis millones de la época), los japoneses fueron perdiendo la confianza en Álcazar de Velasco hasta que, en la fecha ya citada de 1944, la red desapareció. Yakichiro Suma regresó a su país, donde fue depurado, expulsado del Cuerpo Diplomático y encarcelado. Liberado en 1951,  fue presidente de la Unesco en Japón en sus últimos años.

En cuanto a Alcázar de Velasco, trabajó como periodista en varios diarios nacionales tras la IIª Guerra Mundial. Falleció en Galapagar.


¿QUÉ OCURRIÓ EN ESTOS DÍAS?

- Las Comunidades de Madrid, Aragón y ambas Castillas han reducido su gasto en protección social desde que se instauró el Ingreso Mínimo Vital.

- La Comunidad gallega celebra siete campeonatos de caza de zorro el 7 de enero cuando la temporada (de caza) termina el 6.

- La policía municipal de Sevilla detiene a un niño de siete años que circulaba en una moto de cross de 50 cc solo por una calle hispalense al...¡carecer del seguro obligatorio!

-  Aumentan los robos de faros de coche por su utilidad para acelerar el crecimiento de las plantas de marihuana.

- Sancionado un policía nacional por compaginar su trabajo con el de actor porno.

- Una sevillana alquila una valla publicitaria en la que aparece vestida de torero para exigir a la Sanidad andaluza que la opere de una rotura de vértebra diagnosticada hace un año.

- Reabre el Hospital Zendal: Once médicos, sesenta y dos enfermeras y sesenta y cuatro auxiliares de enfermería para doce paciente.

- El régimen talibán decapita maniquíes femeninos para reducir la lujuria masculina.

- "Para evitar infecciones bacterianas, no chupeis los grifos". Cartel de la biblioteca de la Universidad de Murcia.

- ANUNCIO: Pinto casas. No voy a domicilio.






OLDIES

"Ill Wind", Lonette McKee, otro clásico del jazz de los años 30 (ya saben de qué siglo).

https://www.google.es/search?q=ill+wind+lonette+mckee&sxsrf=ALiCzsba8i-bRrFXxNfUEzPMs3deNS4btQ:1672415872013&source=lnms&tbm=vid&sa=X&ved=2ahUKEwjg_d7P2qH8AhV0VaQEHdA6CyAQ_AUoA3oECAIQBQ&biw=1280&bih=569&dpr=1.5#fpstate=ive&vld=cid:a1df0d4b,vid:f9nOjTbdPKQ



LITERALIA



LAS BALAS DEL CAÑÓN

(Basado en hechos reales, creo)


Mi amo, el cónsul de Francia, me compró en el mercado de Zanzíbar, cuando yo tenía quince años y él era un joven aristócrata que recorría el mundo para completar su educación.

De regreso en París, mi señor sufrió graves reveses económicos que le obligaron a aceptar un puesto en la carrera diplomática y a concertar un ventajoso matrimonio con Mlle. Evangeline du Puyssell, rica heredera de Nancy.

Tras varios años ocupando cargos secundarios en ciudades poco importantes, su nombramiento como cónsul honorario en Argel representó su primer destino significativo, el comienzo de una singladura que debía culminar en la riqueza absoluta y en un lugar destacado en la corte junto a su majestad el Rey.

Sin tiempo para despedidas, preparé el voluminoso equipaje y nos embarcamos en la goleta “A SANTA COMPAÑA” rumbo al puerto norteafricano, mientras mi señora emitía lánguidos suspiros y se preguntaba:

  • ¿Qué será de nosotros en tierra de infieles?

Pensamientos semejantes ocupaban mi cerebro, cuando los hombres del pachá Hadji Hassan irrumpieron en el palacio de mi amo –que, pese a llevar seis años en la ciudad, aún necesitaba el auxilio de un dragomán para comprender la jerga de estos bárbaros. Por desgracia su fiel Yusuf ben Jakob estaba visitando a su madre y no pudo valerse de sus servicios en una situación tan delicada como la presente y yo tenía prohibido hablar en público por mi fama de correveidile desde que participé a mi ama las infidelidades de su esposo, mi señor- y, entre gritos histéricos y golpes de cimitarra, nos sacaron a la calle; donde nos reunimos con un centenar de franceses, encadenados de pies y manos, que soportaban en silencio los insultos y amenazas de la encolerizada multitud. El eunuco Abdul –al que conocía desde que coincidimos en el mercado de esclavos- nos despojó de nuestras vestimentas y nos engrilló tras el último de la fila. A pesar de la emasculación, sus lascivas manos se detuvieron excesivamente en el cuerpo adolescente de mi querida Desireé Alphonsine, primogénita de mi amo. Custodiados por una treintena de jenízaros armados hasta los dientes, fuimos conducidos hasta el palacio-fortaleza de Hadji Hassan.

Una vez allí, formamos en el gran patio y, mirando fijamente al sol, esperamos la aparición del almirante Hassan. Instantes después, su cadavérica figura descendió las escaleras de mármol que partían del Salón del Consejo embutido en una túnica verde con filigranas doradas que adornaba con una daga ricamente enjoyada.

  • ¡Por fin, nos vemos las caras, “Mediomuerto”! – exclamó el Jefe de la Guardia Consular, Jean de la Vallette, descendiente directo de aquel Gran Maestre de la Orden de Malta del mismo nombre.

Un centinela le atravesó con un certero golpe de alfanje.

Hadji Hassan nos comunicó que estaba cansado de que la armada francesa, anclada frente a la bocana del puerto desde hacía ocho días al mando de un viejo camarada de mi señor, el marqués de Duresne, bombardease la ciudad y, en consecuencia, había decidido darle un escarmiento.

Ante nuestro asombro, pidió voluntarios para intervenir en la sorpresa que había preparado a los sitiadores. Ninguno de nosotros movió un dedo. A una señal apenas perceptible del pachá, el imponente eunuco Abdul liberó al hijo menor del finado La Vallette y le condujo hasta el interior del palacio. Poco después, oímos un grito desgarrador. Aunque nos temíamos lo peor, mantuvimos la tranquilidad. Cuando el joven regresó junto a nosotros con semblante pálido y caminando dificultosamente, nuestra sospecha se tornó certeza.

Abdul nos pasó revista uno por uno, mientras apartaba a sus elegidos y señalaba un punto indeterminado de las murallas.

  • ¿Cuántos tienes? – le preguntó Hassan.

  • Dieciocho, ¡oh, gran pachá! – respondió el castrado.

  • Con el vicario, hacen diecinueve y el último será...

Mi amo nunca ha sido un hombre especialmente afortunado, pero aquella mañana de 1683 la desgracia se cebó con él. “Mediomuerto” reparó en su figura –habían sido presentados durante la gran fiesta que mi señor ofreció en su palacio con motivo de la toma de posesión- y le señaló con su dedo huesudo.

  • ... el cónsul, como máximo representante de su país en nuestra humilde ciudad, y su esclavo, de reserva.

  • ¡Esto es un ultraje! – protestó mi señor, al sospechar, que no comprender, el significado de sus palabras.

Por mi parte, dueño de nada, acepté tan fatal decisión.

  • A los demás, los enroláis de remeros en mis galeras y las mujeres... completarán mi harén particular. Más tarde, exigiremos un buen rescate por ellas.

Los infieles secundaron sus frases con una gran carcajada y, seguidamente, cumplieron sus órdenes sin rechistar. La esposa de mi amo se despidió con expresión atemorizada. Nos encerraron en un lóbrego calabozo desde el que oímos parlamentar a voces a Hassan con el valeroso Duresne. Cuando cesó la conversación, sentimos descender rápidamente unas escaleras y descorrerse el cerrojo que sujetaba la puerta de nuestra cárcel a los sólidos muros de la fortaleza. Entraron cuatro jenízaros y cogieron a uno de nosotros; que se resistió con uñas y dientes hasta que un certero golpe en la cabeza lo privó de conocimiento.

Ayudamos a subir al vicario hasta el estrecho ventanuco situado a nivel del suelo y, desde tan privilegiada atalaya, fue informándonos de los acontecimientos tal y como iban sucediendo.

  • Lo están atando y amordazando – señaló el religioso.

  • ¿Qué más, qué más? – le interpelamos, corroídos por el miedo y la curiosidad.

  • Lo han cogido entre cinco verdugos y le han introducido un... ¡Oh, no, Dios mío!... ¡Es demasiado terrible para ser verdad!

Después, cayó fulminado al húmedo suelo.

Estábamos peleándonos entre nosotros, intentando alcanzar la ventanilla, cuando un horrible estrépito nos paralizó por completo y despertó al sacerdote.

  • Ahí va la primera, ¡perro francés! – exclamó, triunfal, Hadji Hassan.

Cuando bajaron a por el siguiente, el vicario ya nos había comunicado la suerte que nos esperaba. Creyentes o paganos, nos encontraron arrodillados, rezando el rosario. Habíamos comprendido, en un instante brutal, que la crueldad es un pozo sin fondo y que, tal vez, no debería ser considerada como un atributo humano; sino como un triste vestigio animal.

A medida que fueron llevándose a mis compañeros, fue desapareciendo nuestro miedo y aumentando nuestra fe religiosa, que, tal vez, sea otra forma de temor.

Cuando sólo quedábamos el vicario, mi amo y yo, nos subieron juntos hasta las murallas de la fortaleza; donde, por fin, nos enfrentamos al gran basilisco que sería nuestra última morada.

Nos amarraron concienzudamente y, tras concederme el dudoso honor de ver morir a todos mis compañeros, introdujeron al religioso en el gran cañón. Cuando sus restos se esparcieron por el mar Mediterráneo, un sudor frío nos recorrió el cuerpo.

Antes de que le metieran en el ánima, el cónsul, mi amo, preguntó a Hadji Hassan, que hablaba francés correctamente:

  • ¿Qué has hecho con mi familia?

  • Todavía nada – respondió el sanguinario.

Sus hombres volvieron a estallar en grandes carcajadas.

  • ¿Crees que mi amigo, el marqués de Duresne, cederá a tus pretensiones? Ya has matado a diecinueve y su postura se mantiene inalterable.

Sin contestarle, subió a las almenas y explicó al sitiador que el cónsul sería la siguiente bala del cañón. Un fraile renegado que hacía las veces de muecín tradujo a mi amo el terrible mensaje. Tras unos tensos instantes, escuchamos la voz del marqués:

  • Tú ganas, ¡sarraceno!... No puedo sacrificar a mi camarada.

La flota maniobró hasta despejar la bocana del puerto. Lentamente, se fue alejando hasta que sus gallardetes se perdieron en el horizonte.

Entonces, “Mediomuerto” ordenó a sus hombres:

  • ¡Adentro con él!

Un último estruendo rasgó el silencio de Argel.









CRÓNICA DE SOCIEDAD (urbi et orbi)


- Visha Kanya (Doncella Venenosa) era un tipo de asesina hindú experta en el uso de tóxicos y venenos que se cita en textos tan antiguos como el Kalki Purana, en el que se afirma quie podía matar con la mirada y las relaciones sexuales. Parece ser que le suministraban pequeñas dosis de veneno desde muy pequeña para que su cuerpo se volviese inmune a él. Forma parte de la mitología y el imaginario sagrado hindú.

- El Tacuinum Sanitatis es un manual sobre salud basado en un texto anterior del médico árabe ibn Butlan llamado “Tablas de Salud”. Está escrito en latín y profundamente ilustrado. Incluye un herbario y secciones dedicadas a la respiración, el ejercicio, el descanso y la salud mental, así como la primera imagen de una zanahoria, planta desconocida hasta entonces.


- Según la mitología sumeria, la diosa Ki creó con la costilla del dios Enki una diosa llamada Nin-Ti o mujer de la costilla. La Biblia (Génesis 2-3, 21-22) dice: “Hizo Yavhé Dios caer sobre el hombre un profundo sopor y, dormido, tomó una de sus costillas cerrando en su lugar con carne, y de la costilla del hombre tomada formó Yahvé Dios a la mujer y se la presentó al hombre”.

- Los llamados “knocker upper” fueron profesionales ingleses e irlandeses que existieron entre finales del siglo XIX hasta 1920 hasta que los precios de los despertadores fueron asequibles para la mayoría de los ciudadanos. Su trabajo consistía en presentarse en la vivienda de sus clientes y despertarles para que no llegasen tarde a sus empleos. Para ellos, solían usar varas para llamar a las puertas, palos largo de bambú para alcanzar las ventanas y los pisos altos e incluso pequeñas cerbatanas para lanzar guisantes con el mismo fin. Cobraban semanalmente y no abandonaban el domicilio del cliente hasta que éste se había levantado del lecho.


- La Daga rompeespadas se utilizó desde la Baja Edad Media hasta comienzos del Renacimiento. Su función era atrapar la espada del contrincante e impedirle usarla correctamente.



- Los urinatores o urinantes fueron la primera unidad de buceadores conocidos en la Historia. Aparecieron durante el siglo IV a.C en el Imperio Romano y actuaron por última vez en el 195 d.C durante el asedio romano a Bizancio (actual Estambul). Sus misiones principales consistieron en el sabotaje de navíos enemigos y transmisión de mensajes secretos y en clave. Su única arma era un cuchillo. Se sumergían con lastres de piedras y una esponja impregnada en aceite que iban exprimiendo, mientras descendían, para producir una película que mejorase su visión submarina. Avanzaban a pulmón libre, aunque también empleaban odres llenos de aire y rudimentarias campanas unidas a un tubo fabricado con intestino de res que finalizaban en vejigas flotantes que les suministraban el aire. En tiempos de paz, recuperaban las mercancías caídas de los barcos durante su carga y descarga en los puertos. Cobraban según la profundidad a que debían sumergirse y la dificultad para recuperarlos.


FRASE DEL DÍA (sea el que sea)

La publicidad de un producto es más importante que el producto.- (Marshall McLuhan, teórico canadiense de la comunicación)

CONTRAPORTADA


FATA MORGANA

martes, 27 de diciembre de 2022

chafardero 182

 <<EL NUEVO CHAFARDERO INDOMABLE

NÚMERO 182   ANNO IX>>




PRIMERA PLANA

Algunas personas resaltan la necesidad de “salir de nuestra zona de confort”. En un principio, pensé que se referían a levantarse de la cama antes de lo previsto o de un mullido sofá mientras vemos la televisión con una cerveza bien fría en la mano, o tirarse de un puente sin cable de seguridad; pero parece que se trata de otro concepto más profundo y filosófico. En algún otro momento pudo llamarse “echarle morro”, es decir, atreverse a pisar terrenos movedizos o desconocidos para el interesado. Sucede que, al cambiar su denominación, creemos haber descubierto algo, cuando, como dijo alguien, todo está inventado bajo el sol.

¿Por qué es necesario aventurarse a zonas o ambientes extraños  para nosotros? Parece evidente que debe ser para aprender a enfrentarnos a ellas, para fortalecer el carácter y aumentar nuestros recursos y estrategias, es decir, adquirir experiencia; pues, aunque nunca se repita nada, todo puede parecerse.

Los más exaltados considerarán salirse del confort practicar actividades de riesgo como asaltar un banco a cara descubierta, hacerse domador de leones hambrientos, funambulista sin red protectora sobre las cataratas del Niágara (por ejemplo), o adiestrador de chihuahuas cabreados y... están en su derecho. Cada cual se lo monta como puede y nadie cabal discutiría que son ocupaciones con muy poco confort. También puede probarse seducir a una mujer casada delante de su marido o a una novia con su prometido del brazo, o conducir un vehículo -cuánto más grande y veloz mejor- sin volante y frenos. En estos casos, suponemos que el confort se encontrará en la cama de algún hospital o en el otro barrio como suele decirse. También existe la posibilidad de dar un concierto ante cien mil espectadores con el mismo oído musical que Pacheco, el sordo de mi barrio, o torear vestido de rojo y con cemento en ambos pies un morlaco de quinientos quilos. Por supuesto también puede realizarse el famoso salto del tigre desde un armario o pillarse los dedos de la mano con la puerta del coche. Todo es cuestión de gustos, cada cual tiene su concepto de confort y, por tanto, de salirse de él.

Pero “salir de la zona de confort” también puede ser leer un libro -”Los Cantos de Maldoror” del “maldito” Conde de Lautréamont, “Una temporada en el infierno” de Rimbaud, la “Filosofía en el tocador” del divino marqués o los “Poemas Lujuriosos" del gran Aretino p.e.-, escuchar la discografía completa de Tom Waits o de Cañita Brava, paladear una buena enchilada, una ración de pimientos de Padrón en la que piquen todos o un buen plato de brócoli (verdura sanísima de la que huyen algunos), atreverse a preguntar a Santi Abascal por qué eligió el nombre de un diccionario como marca de su partido-chiringuito o presentarse en la sede de Abogados Cristianos y negar todos los dogmas de fe de la Santa Madre.

En todo caso, y para terminar, el confort es relativo y personal, y salimos de nuestra zona de seguridad en el momento en que nos levantamos de la cama, sea la hora que sea, para enfrentarnos a lo que llamamos realidad.


¿QUÉ SUCEDIÓ EN ESTOS DÍAS?

- Un tribunal iraní condena a muerte a un ciudadano por "enemistad con Dios".

- El ayuntamiento capitalino desactiva el plan de inundaciones dos horas antes de que se produjera la tromba de agua que  inundó varias estaciones de metro el pasado día 14 de diciembre.

- Argentina ganará el Mundial de Qatar según las nutrias del zoo de Bangkok.

- El italiano Panzeri, exeurodiputado socialista y sindicalista italiano, presunto cerebro de la trama Qatargate en la que este país compró a eurodiputados (incluida una vicepresidenta), dirige una ONG llamada "Lucha contra la impunidad".

- La presidenta capitalina anima a dejar propinas a los camareros tras rechazar subir el salario mínimo.

- Canarias exige más cuota de pesca de atún rojo, aunque no consigue capturar la que ya tiene asignada.

- España es el tercer país de la Unión Europea donde más ha crecido el envío de dinero a paraísos fiscales.

- La Audiencia Nacional archiva provisionalmente por falta de pruebas la investigación sobre la caja B del PP. Seguimos sin saber quiénes pueden ser M. Rajoy, R. Rato y Jaime Mayor.

- Un sacerdote de Consuegra (Toledo) considera que la homosexualidad se debe a una "carencia de amor paterno".

- Los obispos dan instrucciones para reducir al mínimo la  información sobre abusos en su seno que se comunica a la Fiscalía.- (eldiario.es)

- Asaltan al seleccionador de Brasil en el reciente Mundial para recriminarle la eliminación de la selección.



OLDIES

"The Mooche", canción de Duke Ellington, un clásico del swing incluido en la banda sonora de "Cotton Club".

https://www.youtube.com/watch?v=dEOsgFIeqpg



LITERALIA


UN ENCUENTRO CASUAL



Recuerdo que nos conocimos en un autobús nocturno que hacía la ruta entre la capital del país y una localidad turística con grandes playas y hermosos paisajes. Estábamos sentados en la última fila del vehículo, cuando se desató una terrible tormenta con grandes rayos y truenos acompañados de intensa lluvia que obligó al conductor a reducir la velocidad. También recuerdo los grandes ojos color miel de la mujer situada a mi izquierda, quien, tras un relámpago que iluminó el interior del autocar, dijo:

  • Abrázame. Me asustan las tormentas.

La observé perplejo, pero su mirada suplicante me convenció.

Permanecimos unidos hasta que amainó el temporal. En algún momento, atrevido, la besé en los labios. Ella se sorprendió en un principio por mi osadía, pero terminó participando con interés. Centrada en otros asuntos, olvidó su miedo a la tormenta.

Cuando nos separamos, ella se disculpó contrita:

  • Yo no... Yo no acostumbro a abrirme a los desconocidos, pero usted me transmite confianza, señor...

  • Max, llámame Max.

  • ¿Es su nombre?

  • Es un nombre.

  • ¡Ah, comprendo!... Entonces, llámame Raquel. Siempre quise llamarme Raquel.

  • ¿Vuelves de vacaciones?

  • Sí, pero prefiero que no sepamos nada el uno del otro. Me parece más romántico.

  • Como quieras.

  • Me gustaría verte otra vez.

  • Podemos ir a tu casa.

  • Entonces, sabrías dónde vivo.

  • Tienes razón.

  • Prefiero algo más anónimo como un hotel o una pensión.

  • ¿Conoces alguno?

  • Hoy no puedo. Tengo un trabajo, unas obligaciones..., ¿comprendes?

  • Entonces, ¿cómo quedamos?

  • Te llamaré, cuando podamos vernos.

  • Tendré que darte mi número de teléfono y... sabrás algo de mi

  • Me has pillado, pero es la única manera de que...

Quince días después de esta conversación recibí su llamada. Me citó en una casa rural de un pueblo de media montaña que regentaba un matrimonio afable y hospitalario. Dos mastines leoneses llamados “Senior” y “Junior”, tan nobles como pesados, custodiaban el recinto. Raquel y yo nos reunimos allí a media tarde de un día primaveral. El cielo estaba despejado y las estrellas rutilaban seductoras. Cenamos pronto, y luego subimos a nuestra habitación. Con una copa de vino en la mano, Raquel dijo:

  • Miénteme, Max.

  • ¿Cómo?

  • Cuéntame una historia maravillosa, increíble, que me haga olvidar mi realidad diaria. Tengo tanta presión sobre mis hombros: el hogar, el trabajo, el tráfico...

  • ¡Alto!... Recuerda que no queríamos saber nada el uno del otro.

  • ¡Cierto!... Miénteme, Max.

  • Soy un viajero en el tiempo. Acabo de regresar de la Nueva Orleáns de 1920, donde trabajo como crupier y trompetista en la big band de un coqueto local llamado “The Last Nugget” (La Última Pepita). Convivo con una hermosa y dulce mulata llamada Jocelyn, bailarina exótica en el mismo establecimiento, de piel suave y ojos soñadores que me llama “Papaíto” durante nuestros abrazos. Cuando nos separemos tú y yo, volveré con ella. Me hace muy feliz.

  • ¿Has venido hasta aquí en ese trasto que hay en la puerta de la casa?

  • No, en una nave espacial.

  • ¿Dónde la has dejado?

  • Es mi coche. Tiene la propiedad de camuflarse como un vehículo de la época en que vivo para pasar desapercibida.

  • ¡Qué alucinante!

  • Imagina el revuelo que se montaría si la descubrieran.

  • ¿En qué otros sitios has estado?

  • En los idus de marzo, cuando mataron a Julio César; en la boda de Alejandro Magno con la princesa persa Roxana; en la Revolución Francesa, donde fui el verdugo que guillotinó al temido Robespierre; en el Salvaje Oeste, donde trabajé como sheriff en la ciudad de Tombstone; en al-Andalus, donde alcancé el puesto de visir de mi señor el califa al-Hakam II; también conocí al actor llamado William Shakespeare y a la dramaturga anónima que escribió las obras firmadas con ese nombre; frecuenté el Moulin Rouge en la época dorada del can can, la Goulue, Jane Avril, Le Pétomane y gocé la amistad del genial Toulouse-Lautrec... En fin, no quiero aburrirte o parecerte presuntuoso por mis pequeñas aventuras.

  • Pero, ¿cuántos años tienes?

  • Todos. Soy inmortal.

  • ¡Qué envidia!... Hay tantas hechos que ver y aprender.

  • Hubiera preferido no haber presenciado algunos.

  • Entonces, ¿dónde has nacido?

  • Provengo de un planeta llamado Kaltec que orbita alrededor de Diadem, una estrella de la Cabellera de Berenice.

  • ¿Habrás tardado mucho en llegar hasta aquí?

  • Un suspiro a través de un agujero de gusano.

  • ¡Es fascinante! … Entonces, ¿tu aspecto físico tampoco es el que veo?

  • Es muy semejante. Apenas tuve que hacerme modificaciones para parecer uno de vosotros.

  • Pues... ¡has quedado muy bien!... ¿Por qué no viajaste a otro planeta?

  • Porque éste está habitado.

  • ¿Cómo lo sabías?

  • Nuestra tecnología nos permite identificar la existencia de especies con algún tipo de inteligencia. Explicarte el procedimiento seria largo y tedioso.

  • Y yo soy de letras.

  • Y tú, Raquel, ¿qué me cuentas?

  • Soy atracadora de bancos.

  • ¿Has dado algún golpe últimamente?

  • Los planeo a la perfección, pero nunca me atrevo a ejecutarlos.

  • ¿Por qué?

  • Soy una ladrona honesta.

  • No tienes mucho futuro por ese camino... ¿De qué vives entonces?

  • De mi profesión. ¿Y tú, Max?

  • Aparte del trabajo que te comenté, soy alquimista y fabrico mi propio dinero, joyas, etc.

A continuación, saqué del bolsillo un delicado solitario con un espléndido zafiro, y se lo ofrecí.

  • Un pequeño detalle para una mujer tan interesante como tú.

  • ¡Oh, es precioso!

  • Lo hice a partir de un simple canto rodado.

  • Estoy algo cansada... ¿Nos acostamos ya?

Siguieron varios días y noches llenos de cuentos, medias verdades, agónicos placeres, largos paseos y noches serenas.

Nos despedimos en la puerta de la casa rural para seguir sin saber dónde vivíamos o nuevos detalles sobre nuestras existencias; aunque prometimos volver a vernos. Subí a mi coche y programé los controles para regresar al año 1920, adónde volé en mi nave espacial para reunirme con mi añorada Jocelyn.



CRÓNICA DE SOCIEDAD (urbi et orbi)

- En la Biblia se afirma: “Esos que están a la derecha del Señor heredarán el Reino de Dios, mientras que los que están a la izquierda arderán en el fuego eterno”. Esta parece ser la razón de que los zurdos fueran perseguidos, condenados y quemados por orden de la Inquisición acusados de herejía y mantener tratos con el diablo. También parece estar relacionado con la división política en derecha e izquierda.

- Ubicada en Oporto, está considerada la librería más bella del mundo. Fundada en 1869. El actual edificio, de estilo neogótico, se inauguró en 1906 y restaurado en 1995. Su lema es “Decus in labore” o “Dignidad en el trabajo”. La entrada cuesta cinco euros, lo que no fue obstáculo para que un millón de visitantes entrasen a la “Livraria Lello”.


- El síndrome K es una enfermedad imaginaria. Toma su nombre de Albert Kiesselring, jefe del ejército de ocupación nazi en Italia durante la IIª Guerra Mundial. Esta enfermedad ficticia sirvió para salvar la vida de uno cuantos prisioneros judíos gracias la inventiva de los doctores Vittorino Sacerdoti, Giovanni Borromeo y Adriano Ossicini. Su principal síntoma era la hinchazón de la cara y exigía cuarentena severa.

- La parte musulmana y más antigua de la Giralda de Sevilla, el gran minarete de la mezquita almohade original, empezó a construirse en 1184 bajo el mandato del califa Abú Yabub Yusuf. Se culminó con un yamur, cuatro esferas o mazanas de cobre decrecientes que se perdieron durante el terremoto de 1364. La veleta actual, el Giraldillo, representa a la Fe. El original data de 1568.


 El telégrafo hidráulico lo inventó Eneas el Táctico alrededor del 350 a.C. Constaba de dos recipientes idénticos llenos de agua situados en dos colinas separadas entre sí. En el interior de cada uno se colocaba una varilla metálica con códigos preestablecidos grabados en ellas. Para comunicar el comienzo de la transmisión, se encendía una antorcha, y, a continuación, se liberaba agua de ambos contenedores. Cuando la varilla del emisor tocaba el fondo del recipiente, otra antorcha comunicaba el fin de la transmisión y el receptor podía leer el mensaje en su varilla al quedar en la misma posición que la emisora tras haber liberado la misma cantidad de agua que la primera. 


- 
La catedral de la Anunciación de María se erige en Anagni, Lacio, Italia. Data del siglo I d.C.. Su cripta, llamada de San Magno, patrono de la ciudad, está considerada la “Capilla Sixtina” del Medievo por los impresionantes frescos que cubren sus paredes. También se encuentran las reliquias del citado san Magno.



FRASE DEL DÍA (sea el que sea)

"El optimista inventa el avión; el pesimista, el paracaídas".- (George Bernard Shaw, dramaturgo irlandés autor de "Pigmalión").

CONTRAPORTADA




lunes, 19 de diciembre de 2022

Extra N

 Dicen que estas fiestas -entrañables es el adjetivo oficial que las acompaña siempre- nos acercan a nuestros ausentes; algunos definitivos  como mi padre, mi abuelo o Enriquito, que me llamaría el día de Navidad para preguntarme qué tal lo llevo y decirme que ha comprado, como todos los años, unos suculentos filetes de buey y que aquí, donde vivo y vivió, no sabemos comer carne. Luego pasaría a explicarme la diferencia entre choto y  buey y el método perfecto para freírlo hasta su punto justo y sólo ese punto, porque sólo existe un punto justo como diría Cortázar, otro ausente. 

Pertenezco a ese grupo de personas -al menos me tengo por tal- que odia estas fiestas por impuestas, por falsas, por mercantiles, por...que tal vez ya no soy un niño y han perdido toda su magia para mi. De hecho, hace mucho tiempo que sé quiénes son los Reyes Magos y Papa Noël me pilla demasiado lejos; aunque me hubiera gustado conocer a su reno Rudolph para preguntarle cómo enciende la nariz. 

También están los ausentes geográficos con los que me une una amistad de muchos años (ante mi sorpresa, me siguen soportando); lo que demuestra, sin duda, su buen gusto. La lejanía y la ausencia son ambivalentes: pueden enfriar o fortalecer las relaciones, los afectos, el deseo de volver a verse; porque la necesidad continúa viva. En mi caso, he sido afortunado.  Por tanto, para todos y todas, queridas amigas y amigos:












¡FELICES FIEEESTAS... !


lunes, 12 de diciembre de 2022

Chafardero 181

 <<EL NUEVO CHAFARDERO INDOMABLE

NÚMERO 181   ANNO VIII>



PRIMERA PLANA


"Escucha hombrecito" es un texto escrito en 1946 por el psiquiatra usamericano de origen austríaco Wilhelm Reich. Era tan radical y descarnado que provocó el encarcelamiento de su autor. Consta de treinta y tres páginas que podrán leer en el enlace final. Comienza con:

<<Te llaman "pequeño hombrecito", "hombre común" y por lo que dicen, comenzó tu era, la "Era del hombre común". Pero no eres tú quien lo dice, pequeño hombrecito, son ellos: los vicepresidentes de las grandes naciones, los importantesdirigentes del proletariado, los arrepentidos hijos de la burguesía, los hombres de Estado y los filósofos. Te dan un futuro, pero no te preguntan por el pasado. Tú eres heredero de un terrible pasado, tu herencia te quema las manos, esto es lo que tengo para decirte. La verdad es que todos: el médico, el zapatero, el mecánico o el educador que quieren trabajar y ganar su pan, deben conocer sus limitaciones. Hace algunas décadas, tú, pequeño hombrecito, comenzaste a penetrar en el gobierno de la Tierra; el futuro de la raza humana depende, a partir de ahora, de la manera como pienses y actúes. Pero ni tus maestros ni tus señores te dicen cómo eres y piensas realmente, nadie osa dirigirte la única crítica que te podría convertir en el inquebrantable señor de tu destino. Apenas eres "libre" en un sentido: libre de la autocrítica que te permitiría conducir tu vida como tú quisieras. Nunca te escuché quejarte y decir: "ustedes me promueven a ser futuro señor de mí mismo y de mi mundo, pero no me dicen cómo hacerlo y no me señalan errores en lo que pienso y hago". Dejas que los hombres en el poder lo asuman en tu nombre, pero tú permaneces callado. Confieres a los hombres que detentan el poder, todavía más poder para que te representen, hombres débiles o mal intencionados. Y sólo demasiado tarde reconoces que te engañaron una vez más. Te entiendo, incontables veces te vi desnudo, psíquica y físicamente desnudo, sin máscara, sin etiqueta política, sin orgullo nacional, desnudo como un recién nacido o un general en calzones. Oí entonces tus llantos y lamentaciones; te escuché apelar, esperanzado, tus amores y desdichas. Te conozco, te entiendo y voy a decirte quién eres, pequeño hombrecito, porque creo en la grandeza de tu futuro, que sin duda te pertenecerá; por eso mismo, antes que nada, mírate a ti mismo. Ve cómo eres realmente, escucha lo que ninguno de tus jefes o representantes se atreve a decirte: Eres el "hombre medio", el "hombre común". Fíjate bien en el significado de estas palabras: "medio" y "común"... No huyas, ¡ten ánimo y contémplate! "¿Qué derecho tiene este tipo para decirme eso?". Leo esta pregunta en tus amedrentados ojos, la oigo con su impertinencia, pequeño hombrecito; tienes miedo de mirar hacia ti mismo, tienes miedo de la crítica, tal como tienes miedo del poder que te prometen. ¿Qué uso darías a tu poder? No lo sabes. Ni siquiera te atreves a pensar que podrías ser diferente, libre en lugar de oprimido, directo en lugar de cauteloso, amando a plena luz y nunca más como un ladrón en la noche. Te desprecias a ti mismo, pequeño hombrecito, y dices: "¿quién soy yo para tener opinión propia, para decidir mi propia vida y tener al mundo por mío?" Y tienes razón: ¿quién eres tú para reclamar derechos sobre tu vida? Déjame decírtelo: Difieres del gran hombre que verdaderamente lo es apenas en un punto: todo gran hombre fue, en otro momento, un pequeño hombrecito, pero él desarrolló una cualidad importante: la de reconocer las áreas en que había limitaciones y estrechez en su modo de pensar y actuar. A través de alguna tarea que le apasionase, aprendió a sentir cada vez mejor aquello que en su pequeñez y mediocridad amenazaba su felicidad. El gran hombre es, pues, aquel que reconoce cuándo y en qué es pequeño. El pequeño hombrecito es aquel que no reconoce su pequeñez y teme reconocerla; que trata de enmascarar su tacañez y estrechez de visión con ilusiones de fuerza y grandeza, fuerza y grandeza ajenas. Que se enorgullece de sus grandes generales, pero no de sí mismo; que admira las ideas que no tuvo, pero nunca las que tuvo realmente>>.

Y no olviden que los diputados de Vox tienen más "altura  moral" que el común de los mortales.


¿QUÉ SUCEDIÓ EN ESTOS DÍAS?

- Los trabajadores del teléfono de Atención Ciudadana de Madrid (010) están obligados a recuperar el tiempo dedicado a ir al baño, según la concesionaria del servicio NTT Data, al no contabilizarse como tiempo trabajado.


-  Según el Islam (Al Rum: 21): "Las mujeres y niñas que muere vírgenes irán directamente al infierno por no haber cumplido con su razón de ser: servir a la quietud del  hombre". Para evitarlo, según informa el artículo "las presas vírgenes son violadas por los guardias antes de ejecutarlas". Esta noticia se recoge, junto a otras barbaridades,  en un artículo incluido en el diario Público.es, cuyo enlace incluimos por su gran interés.

https://blogs.publico.es/puntoyseguido/8078/que-en-las-carceles-de-iran-se-viola-a-las-presas-virgenes-para-que-no-vayan-al-infierno/#md=modulo-portada-fila-de-modulos:4x15-t1;mm=mobile-medium

- "Hay que pensar que, si el balón está en el área del otro,  no te van a meter un gol".- M. Rajoy, comentarista deportivo.

- Irán amenaza a los  jugadores de la selección de fútbol con torturar a sus familiares por no cantar el himno  nacional.

- Castilla y León recibirá 721.000 € para que las bibliotecas públicas compren libros por valor de 1500 €. (¿Y el resto?).

- un pueblo de Valencia rompe sus relaciones con el párroco por sus sermones homófobos y machistas.

- Durante la entrega del premio a Mejor Político del Año (aunque no consta cuál), otorgado por la revista Cambio 16, Núñez Feijóo afirmó que el gobierno "señala a los fachas con toga". A buen entendedor...

- "El Ejército informa a la Fiscalía sobre el sorteo de una prostituta entre los militares del cuartel del Bruc de Barcelona".




OLDIES

"Holding back the years", 1985, balada del primer disco de "Simply Red", cantada con el buen gusto habitual de míster Mick Hucknall, the red.

https://www.youtube.com/watch?v=yG07WSu7Q9w


LITERALIA



EL PREMIO



El teléfono sonó a las diez de la mañana de un domingo gris y lluvioso, mientras se preparaba el desayuno.

  • ¿Encarnación García?

  • El mismo.

  • ¿Usted?... Pero es un hombre.

  • Desde hace cuarenta y dos años.

  • Pero... su nombre.

  • Nací el día de la Virgen de la Encarnación y mi padre era muy gracioso.

  • Comprendo... ¡Enhorabuena, hermano!

  • Soy hijo único.

  • Es una forma de hablar.

  • Empecemos de nuevo. Se me está enfriando el desayuno, tengo hambre y estoy de mal humor.

  • Me llamo Mariano Palazuelo y soy un humilde acólito de la Asociación Nacional de Siervos y Siervas Célibes de la Auténtica Fe.

  • ¿Cuál de ellas?

  • Sólo hay una, hermano.

  • Creí que había tres.

  • Las otras dos son herejías para nosotros los cristianos.

  • ¿Y cómo sabe que no soy musulmán o judío?

  • Porque le hemos investigado y sabemos que usted pertenece a una familia de cristianos viejos.

  • ¿Con qué derecho?

  • Sus datos personales son públicos desde que su empresa de telefonía los vendió al mejor postor. En este caso, nosotros.

  • Me daré de baja en cuanto termine esta conversación... En fin, ¿qué quería?

  • Informarle de que ha sido usted uno de los cuatro afortunados, como los evangelistas, con el primer premio de nuestro sorteo semanal.

  • Yo no juego a nada.

  • ¡No hace falta!

  • ¿Entonces?

  • Como ya le dije, todas las semanas introducimos en un bombo miles de nombres,del que la mano angelical de una niña extrae cuatro agraciados que vivirán el gran sueño de todos los creyentes.

  • ¡Degenerados!

  • ¿Cómo dice?

  • ¡Cuánta generosidad la suya!

  • ¡Claro, claro!... El próximo viernes debe estar usted a las once de la mañana en el aeropuerto de Barajas para embarcar en un vuelo directo a la Ciudad Santa donde visitará completamente gratis todos los lugares sagrados que frecuentó Nuestro Señor Jesucristo.

  • ¿Y si no quiero?

  • ¿Cómo?... Es usted cristiano viejo.

  • Y calvo, ¡no te digo!

  • Tenga en cuenta que todos los gastos están pagados, incluidos el transporte, la manutención y la entrada a los monumentos.

  • ¿Cuánto dura la excursión?

  • Una semana.

  • ¿Hablará usted con mi jefe para explicarle que me ausentaré siete días para visitar un lugar al que no quiero oír?

  • No, no, eso excede mis funciones.

  • ¿Se puede llevar acompañante?

  • No. Comprenda que podríamos fomentar malentendidos o situaciones..., ejem..., ya me entiende.

  • Lo suponía. ¿Dónde debo recoger los billetes?

  • Se los enviaremos por correo certificado a su domicilio.

  • ¿También conocen mi dirección?

  • Lo sabemos todo de usted.

  • ¿Todo, todo?

  • Sí, hermano en la fe.

  • ¡Adiós!... ¡Buenos días!

Encarnación García colgó asustado. Mientras recalentaba el desayuno, urdió un plan.


A la mañana siguiente de recibir la documentación del viaje, telefoneó a su compañero Raimundo Peñafort y le comentó el asunto y su imposibilidad de trasladarse a la Ciudad Santa por una gestión urgente que no especificó. Añadió que había pensado en él por su conocida y profunda fe cristiana y porque sería una pena desperdiciar esa oportunidad con todos los gastos pagados. Su interlocutor, descendiente lejano del santo homónimo, permaneció callado unos segundos; luego comenzó a gritar y a agradecerle empalagosamente que se acordara de él. Por supuesto, iría encantado. Encarnación García le imaginó levitando y babeando, mientras hablaban. Antes de colgar lamentó que el viaje fuese para una sola persona y, por tanto, su mujer no pudiera acompañarle.


Sobre las doce de la mañana del día en que Raimundo Peñafort despegó hacia la Ciudad Santa, sonó el portero automático del domicilio de Encarnación García.

  • ¿Diga?

  • Soy una pecadora.

  • Sube. La puerta estará abierta.

Instantes después entraba en la vivienda una mujer morena, esbelta, sinuosa, sobre los treinta, vestida de luto riguroso con peineta y mantilla a juego. Se observaron en silencio. Ella dijo:

  • Merezco un castigo.

Los siguientes seis días ella no se quitó la peineta y la mantilla por expreso deseo de él. Cuando se despidieron, limpios de cuerpo y alma, tardaron en encontrar su vestido y su ropa interior.

La pecadora se llamaba María de los Dolores. En ningún momento le explicó los motivos de su matrimonio con Raimundo, aunque no le importaban. Sólo le preocupaba que siguiera pecando más y mejor para que él pudiera aplicarle la oportuna penitencia.



CRÓNICA DE SOCIEDAD (urbi et orbi)

- El periódico japonés “Mainichi” tiene una tirada diaria de cinco millones de ejemplares diarios. Confeccionado con papel reciclado, agua y semillas de flores e hierbas,, puede plantarse tras leerlo.

- Jerónimo de Ayanz y Beaumont fue un militar, pintor, cosmógrafo, músico e inventor navarro que vivió entre 1553 y 1613. Registró en 1606 la primera patente de una máquina de vapor, perfeccionó los sistemas de ventilación minera, construyó nuevos hornos metalúrgicos, desarrolló una campana para bucear, un traje submarino que probó en el rio Pisuerga en presencia de Felipe III y un sumergible, una bomba de desagüe para los barcos, diques en arco para las presas, piedras cónicas para moler grano, un mecanismo que permite medir el llamado “par motor” (desarrollado siglo y medio después) y en el campo de la ciencia, estudió el vacío, el movimiento perpetuo o la caída de los cuerpos entre otras materias. Está enterrado en la catedral de Murcia al ser comendador de la Orden de Calatrava.

- Los cuatro evangelistas reconocidos por la Iglesia fueron elegidos por los obispos presentes en el Concilio de Nicea (325 d.C.). Para explicárselo a los fieles del lugar, pusieron en circulación un anónimo titulado “Libelus Syndicus” o “Libelo del Sínodo”, en el que afirmaban que colocaron ochenta documentos sobre un altar, se arrodillaron y pidieron a Dios en oración que eligiera entre ellos los evangelios que debía incluirse en el Nuevo Testamento. Después, surgió un fuerte viento que lanzó al suelo todos los documentos, menos cuatro. Adivinen cuáles.

- La Santa Diestra es una reliquia cristiana medieval que, según la leyenda, pertenece al rey húngaro Esteban I (1000-1038), hombre piadoso que cristianizó su reino y falleció en olor de santidad. Fue enterrado en la basílica Alba Regia. Durante unas revueltas paganas, extrajeron el cadáver para preservarlo de los rebeldes, momento en el que algún obispo avispado mandó cortarle la mano derecha y, luego, la entregó al Guardián del Tesoro, llamado Mercurio, para su custodia hasta que pudiera exhibirse finalizada la revuelta. Hacia 1084, el rey san Ladislao recobró el muñón y fundó el monasterio de Szent Jobb para guardarla y exhibirla a los fieles. El difunto Esteban I era considerado un santo y se había iniciado su proceso de beatificación; lo que propició grandes peregrinaciones y ganancias para el santuario hasta que en el siglo XV el imperio otomano ocupó Hungría y la reliquia fue enviada a Bosnia; donde la compraron tiempo unos comerciantes cristianos en 1590 que la llevaron a Raguza (tal vez la ciudad siciliana de Ragusa). Tras un siglo perdida, regresó a Hungría y la instalaron en el palacio de Buda. Actualmente puede visitarse en la basílica de san Esteban de Budapest.



- LOCUSTA fue una esclava romana de origen galo que vivió en el siglo I d.C. Envenenadora infalible, facilitó la muerte del emperador Claudio por orden de Agripina, madre de Nerón, para facilitar el ascenso al poder de su hijo (que luego se agradeció ordenando su asesinato). El citado Nerón la empleó para eliminar a Británico, su hermanastro y aspirante al trono. Tras la muerte del emperador, su sucesor Galba la condenó a muerte por haber eliminado a cuatrocientas personas; pero antes la violó una jirafa amaestrada y luego la descuartizaron unas fieras salvajes.

- En 1504, el Papa León X promulgó una bula que permite, aún hoy, celebrar la Nochebuena dos veces: el día 7 y el habitual 24 de diciembre, a la localidad de Molina de Aragón (Guadalajara) por la gran devoción demostrada a la Inmaculada Concepción . 

 



FRASE DEL DÍA (sea el que sea)

SOBORNOS, palabra que se define leyéndola al revés.- (Mario Benedetti, escritor uruguayo).

CONTRAPORTADA